
Fontanillas Moneo, J.; Torrijos Fincias, P.; Rodríguez-Conde, M.J. (2024). Importancia de las relaciones sociales y de la Inteligencia General en estudiantes de educación secundaria obligatoria. Aula de Encuentro, volumen 26 (1), pp. 53-74
Fontanillas-Moneo, Juan1; Torrijos Fincias, Patricia2; Rodríguez-Conde, María-José3
1 Universidad de Salamanca, jfontanillas@usal.es, http://orcid.org/0000-0002-3751-1109
2 Universidad de Salamanca, patrizamora@usal.es, http://orcid.org/0000-0001-8183-1284http://orcid.org/0000-0001-8183-1284
3 Universidad de Salamanca, mjrconde@usal.es, http://orcid.org/0000-0002-2509-1901
Recibido: 22/12/2023. Aceptado: 28/05/2024
RESUMEN
Este estudio explora las relaciones entre Inteligencia Emocional (IE) e Inteligencia General (IG) en una muestra de 341 estudiantes (177 alumnos y 164 alumnas) entre 12 y 17 años que cursan Educación Secundaria Obligatoria en la provincia de Valladolid (España). Se identificaron diferencias significativas en las correlaciones entre IE e IG según el género, sugiriendo variaciones en la manifestación de esta relación entre alumnos y alumnas. La edad también influyó en estas correlaciones, destacando la evolución de la relación IE-IG a medida que los estudiantes crecen y maduran. La repetición de curso se asoció con diferencias en las correlaciones, indicando la influencia de las experiencias educativas en el desarrollo de habilidades emocionales y cognitivas. Aunque las correlaciones encontradas no respaldan teorías definitivas, subrayan la importancia de abordar la IE, especialmente en estudiantes que repiten curso, para mejorar habilidades sociales y bienestar académico. Estos hallazgos contribuyen a comprender la interacción IE-IG en contextos educativos, enfatizando la relevancia de considerar factores demográficos y contextuales en la promoción de estas habilidades en estudiantes.
PALABRAS CLAVE: relaciones sociales, Inteligencia General, Inteligencia Emocional, educación secundaria.
ABSTRACT
This study explores the relationships between emotional intelligence (EI), general intelligence (GI), and demographic factors (gender, age, grade repetition). The sample consisted of 341 secondary students (177 male students and 164 female students) aged between 12 and 17 from the province of Valladolid (Spain). Regarding gender, significant differences were identified in the correlations between EI and GI, suggesting variations in the manifestation of this relationship between male and female students. Age also influenced these correlations, highlighting the evolution of the EI-GI relationship as students grow and mature. Grade repetition was associated with differences in correlations, indicating the impact of educational experiences on the development of emotional and cognitive skills. Although the correlations found do not support concluding theories, they highlight the importance of addressing EI, especially in students repeating grades, to enhance social skills and academic well-being. These findings help to understand the EI-GI interaction in educational contexts, emphasizing the relevance of considering demographic and contextual factors in the promotion of these skills in students.
Keywords: Social relationships, General Intelligence, emotional intelligence, secondary education.
Durante la educación de los estudiantes en entornos escolares, se enfrentan a diversas situaciones personales y contextuales que influyen considerablemente en su proceso de aprendizaje, especialmente durante la etapa de Educación Secundaria Obligatoria. Esta fase, que coincide con la adolescencia, implica cambios físicos y psicológicos significativos que moldearán su personalidad en la edad adulta y que, algunos estudiantes, pueden experimentar obstáculos significativos en su trayectoria educativa debido a la falta de estrategias y habilidades necesarias para hacer frente eficazmente a las demandas académicas. Esta carencia puede derivar en actitudes adversas hacia la educación, pérdida de interés en los estudios, agotamiento físico y mental, ejerciendo un impacto negativo directo en el rendimiento académico y, en última instancia, predisponiendo al abandono prematuro de los estudios (Suldo et al., 2022; Usán-Supervía y Salavera-Bordás, 2018).
En la investigación contemporánea sobre el bajo rendimiento y el fracaso escolar, la motivación se erige como un componente central, siendo la fuerza propulsora que orienta y sostiene las acciones de los estudiantes hacia metas académicas específicas (Alemany-Arrebola et al., 2015). Este concepto se ha consolidado como un pilar teórico fundamental que incide directamente en el rendimiento académico, la aprobación social y la predisposición frente al esfuerzo. Además, la voluntad, conceptualizada a través del interés y la persistencia, emerge como un factor determinante que modula la motivación y regula la concentración y dedicación de los estudiantes a sus responsabilidades académicas (Gaeta-González y Cavazos-Arroyo, 2014).
Históricamente, el enfoque educativo se ha centrado en el desarrollo de habilidades cognitivas, tales como el pensamiento, el razonamiento y la memorización. No obstante, desde finales del siglo XX, ha surgido un interés creciente en la influencia de las emociones en la vida estudiantil, abordando tanto las relaciones sociales como el rendimiento académico (Broc-Cavero, 2019). El presente artículo examina la transición hacia la consideración de las emociones como un componente esencial en el estudio del rendimiento académico.
Una perspectiva contemporánea sostiene que el bajo rendimiento académico puede ser atribuido a dificultades emocionales en lugar de limitaciones de habilidad intrínsecas en los estudiantes. La inteligencia emocional (en adelante, IE), un constructo que ha emergido como crucial en este contexto, reclama un espacio en el currículo educativo, argumentando que muchos casos de bajo rendimiento tienen sus raíces en cuestiones emocionales más que en deficiencias de habilidad (Ibarrola, 2013).
Broc-Cavero (2018) ofrece una contribución valiosa al destacar diferencias de género en la IE, sugiriendo que los alumnos exhiben puntajes superiores en estados de ánimo y adaptabilidad, mientras que las alumnas presentan tasas más bajas de calificaciones deficientes y puntuaciones más altas en el ámbito interpersonal. Estos hallazgos plantean la posibilidad de que la IE pueda ser un rasgo relativamente constante y duradero, con cambios mínimos a lo largo de la educación secundaria.
Jiménez Rosario et al. (2020) amplían la perspectiva al demostrar que la IE puede prever el apoyo social, sugiriendo que el fomento de la IE en adolescentes puede fortalecer positivamente sus relaciones sociales e interpersonales. Este hallazgo implica potenciales beneficios para adolescentes con dificultades en la interacción social, ya que la percepción positiva del apoyo social mejora la autoestima y contribuye al bienestar y la capacidad para enfrentar el estrés.
Considerando estas premisas, la investigación empírica posterior se plantea el objetivo de explorar las posibles diferencias o relaciones significativas entre la IE, las habilidades sociales y la inteligencia general (en adelante, IG) en el contexto educativo. Este enfoque multifacético busca contribuir al entendimiento integral de la intersección entre la IE y el rendimiento académico, proporcionando conocimientos que guíen prácticas educativas efectivas.
Se ha optado por un estudio no experimental de carácter transversal, descriptivo y correlacional, englobándose dentro de las metodologías ex-post facto (Arnal, et al., 1992) mediante un diseño de investigación cuantitativa y no experimental de causalidad prospectiva, al ser todas variables dependientes o independientes de acuerdo con la intencionalidad del investigador y la direccionalidad de la hipótesis planteada que confirmaría la correlación entre:
• La IE de los participantes y la IG.
• La IE de los participantes y las relaciones sociales.
Por tanto, y dado el carácter no experimental ni la búsqueda de causalidad, las variables adoptan las denominaciones de criterio (dependiente) y predictoras (independiente).
El Instituto (no se identificará el nombre concreto del instituto para preservar el anonimato de los participantes. Los datos se encuentran bajo depósito del GE2O- Grupo de Evaluación Educativa y Orientación de la Universidad de Salamanca) se encuentra ubicado en una localidad de la provincia de Valladolid (Castilla y León, España), situada entre pueblos de gran importancia histórica.
La Tabla 1 presenta una distribución detallada de la población de estudio con respecto a la variable de género. La muestra total está compuesta por 341 participantes, de los cuales el 51.91% son de género masculino y el 48.09% corresponde al género femenino.
Tabla 1. Distribución población respecto a la variable de género
Género |
Masculino |
|
Femenino |
|
|
N |
% |
N |
% |
Totales |
177 |
51,91 |
164 |
48,09 |
Es fundamental reconocer que la proporción de género equitativa en la muestra permite analizar posibles patrones de variación asociados al género y, en consecuencia, mejorar la validez interna y externa de los resultados obtenidos en el estudio.
La Tabla 2 presenta una distribución detallada de la población de estudio en función de las repeticiones académicas cruzadas con la variable de género.
Tabla 2. Distribución población respecto a las repeticiones cruzadas con la variable de género
|
No ha repetido |
Educación Primaria |
Educación Secundaria Obligatoria |
EP y ESO |
||||
|
N |
% |
N |
% |
N |
% |
N |
% |
Totales |
299 |
87,68 |
15 |
4,40 |
22 |
6,45 |
5 |
1,47 |
GÉNERO |
||||||||
MASCULINO |
156 |
88,14 |
8 |
4,52 |
9 |
5,08 |
4 |
2,26 |
FEMENINO |
143 |
87,20 |
7 |
4,27 |
13 |
7,93 |
1 |
0,61 |
La mayoría de los participantes, independientemente de su género, no ha experimentado repeticiones académicas (87.68%). La variación en las repeticiones se observa en los porcentajes restantes. En términos de género, la diferencia en las tasas de repeticiones entre alumnos y alumnas es mínima, sugiriendo que las experiencias de repetición no muestran una variación significativa en función del género en esta muestra específica.
La Tabla 3 presenta una distribución exhaustiva de la población de estudio en función de la variable de necesidad específica de apoyo educativo (NEAE) según los datos incluidos en la aplicación de ATención a la DIversidad de Castilla y León denominada ATDI.
Tabla 3. Distribución población respecto a la variable de NEAE que presenta el estudiante
|
Sin categoría |
AACC |
ACNEE |
ANCE |
DEA/BRA |
TDAH |
||||||
|
N |
% |
N |
% |
N |
% |
N |
% |
N |
% |
N |
% |
Totales |
288 |
93,81 |
11 |
3,58 |
6 |
1,95 |
2 |
0,65 |
18 |
5,86 |
16 |
5,21 |
Nota: AACC: Altas capacidades intelectuales. ACNEE: Alumnado con necesidades educativas especiales. ANCE: Alumnado con Necesidad de Compensatoria Educativa. DEA/BRA: Dificultades Específicas de Aprendizaje y/o Bajo Rendimiento Académico. TDAH: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.
Para este estudio se ha seleccionado diferentes pruebas objetivas y se han diseñado instrumentos para la recogida de datos de acuerdo con las variables a analizar y el objetivo planteado como se puede observar en la tabla 4.
Tabla 4. Instrumentos o fuentes utilizadas en la investigación, constructo que valoran e informante
VARIABLES |
INSTRUMENTO |
CONSTRUCTO |
INFORMANTE |
IE |
EQ-i:YV (Bar-On , 2000) |
IE |
Alumno |
Habilidades sociales |
SOCIESCUELA-MyBullying |
Relaciones de aula y estatus social |
Alumno |
CI |
BADYG-M |
IG |
Alumno |
NEAE |
Análisis |
Categorización JCYL |
Base de datos ATDI |
Esta distribución detallada permite una comprensión profunda de las NEAE presentes en la muestra, identificando las diversas categorías que requieren atención particular. Estas categorías proporcionan una base esencial para realizar análisis estadísticos y evaluaciones más específicas que permitan comprender cómo estas necesidades pueden asociarse con diversos aspectos del rendimiento y bienestar estudiantil.
El instrumento utilizado para medir la IE ha sido el inventario de Bar-On para jóvenes; (EQ-i:YV, Emotional Quotient inventory: Young Version, Bar-On, (2000). Dicha prueba, en su versión española, proporciona baremos estandarizados que permiten interpretar las competencias, habilidades y facilitadores emocionales y sociales de niños y adolescentes (Ferrándiz et al., 2012).
El EQ-i:YV está conformado por 60 ítems en el que se evalúan las 5 grandes dimensiones de la IE. En cuanto a las garantías técnicas del instrumento conviene señalar que ha sido traducido, validado y adaptado a España de acuerdo con los estándares internacionales promulgados por la International Test Commision (Ferrándiz et al., 2012). El test EQ-i:YV presentó una fiabilidad mediante α de Cronbach de 0,994, coeficiente de Spearman-Brown de 0,994 y de Guttman de 0,994.
El programa Sociescuela-Mybullying (Díaz-Caneja et al., 2021) es una aplicación informática que permite realizar un análisis sociométrico, ha sido desarrollada en la facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Se trata de un cuestionario en línea de aplicación colectiva diseñado para crear un mapeo de la red social dentro del entorno del aula.
La batería de evaluación de las aptitudes diferenciales y generales (BADYG-M) para alumnos de Educación Secundaria (Yuste et al., 2002) es una prueba para la evaluación de aptitudes en el ámbito escolar y consta de nueve pruebas que varían según el nivel. El análisis las 9 pruebas permite obtener un CI total, además de evaluar el factor verbal, numérico, visoespacial y de razonamiento.
En todos los diseños, la causalidad y la correlación entre las variables es la establecida por el investigador de acuerdo con sus hipótesis fundamentadas en la literatura científica. En los estudios correlacionales las variables independientes deben existir antes y generan un efecto en las dependientes (Hernández-Sampieri et al., 2014).
Por lo tanto, podemos encontrar las siguientes variables predictoras (independientes) o de criterio (dependientes), determinadas de acuerdo con el planteamiento de la hipótesis, dado que en las pruebas a utilizar no se puede referir a una relación causal sino a una relación más o menos intensa y direccional entre unas y otras: IE de los participantes y sus componentes (EQ-i:YV. Intrapersonal, interpersonal, manejo del estrés, adaptabilidad, estado del ánimo, impresión positiva y CI); habilidades sociales a través del SOCIESCUELA (Le eligen para juntarse, le eligen como preferido/a, le eligen porque hace valer su opinión, no quieren juntarse con él/ella, dicen que sufre acoso, dicen que tiene problemas de convivencia, autoestima, prosocial, dificultad de convivencia, popular, impopular y cultura diferente); CI; Género, se entiende la variable como el género indicado en el expediente del estudiante indicándose si es: Masculino o Femenino y repetición curso (en la etapa de EP y de ESO). Para facilitar el estudio, se han agrupado en repetición por etapas (EP, ESO y EP-ESO).
Las puntuaciones de IG y sus componentes y CI total se obtuvieron a través de la prueba de BADYG-M (Yuste et al., 2002). La correlación entre las variables se calculó con el Rho de Spearman al no cumplirse la normalidad en las pruebas realizadas a la muestra (ver tabla 5).
Tabla 5. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y la IG (y sus componentes)
|
ADAPTABILIDAD |
ESTADO DE ÁNIMO |
IMPRESIÓN POSITIVA |
IE |
||||||||
|
Rho |
p |
N |
Rho |
p |
N |
Rho |
p |
N |
Rho |
p |
N |
CI |
,196** |
,001 |
291 |
-,050 |
,393 |
291 |
-,127* |
,030 |
291 |
,023 |
,691 |
292 |
IG PC |
,182** |
,002 |
291 |
-,065 |
,269 |
291 |
-,128* |
,029 |
291 |
,003 |
,955 |
292 |
RR PC |
,173** |
,003 |
291 |
-,070 |
,232 |
291 |
-,155** |
,008 |
291 |
-,013 |
,825 |
292 |
VV PC |
,217** |
,000 |
291 |
-,070 |
,233 |
291 |
-,128* |
,029 |
291 |
,014 |
,805 |
292 |
NN PC |
,185** |
,001 |
291 |
,035 |
,554 |
291 |
-,071 |
,225 |
291 |
,053 |
,362 |
292 |
EE PC |
,042 |
,471 |
291 |
-,134* |
,022 |
291 |
-,111 |
,060 |
291 |
-,039 |
,510 |
292 |
1 RV PC |
,167** |
,004 |
291 |
-,081 |
,167 |
291 |
-,155** |
,008 |
291 |
-,002 |
,970 |
292 |
2RN PC |
,164** |
,005 |
291 |
,037 |
,532 |
291 |
-,102 |
,082 |
291 |
,032 |
,590 |
292 |
3RE PC |
,116* |
,047 |
291 |
-,125* |
,032 |
291 |
-,084 |
,154 |
291 |
-,031 |
,596 |
292 |
4VV PC |
,233** |
,000 |
291 |
-,044 |
,455 |
291 |
-,070 |
,233 |
291 |
,036 |
,540 |
292 |
5NN PC |
,192** |
,001 |
291 |
,021 |
,717 |
291 |
-,007 |
,899 |
291 |
,089 |
,130 |
292 |
6GE PC |
-,009 |
,873 |
291 |
-,125* |
,032 |
291 |
-,107 |
,068 |
291 |
-,031 |
,597 |
292 |
7MA PC |
,135* |
,022 |
290 |
,022 |
,715 |
290 |
-,100 |
,090 |
290 |
,001 |
,983 |
291 |
8MV PC |
,038 |
,523 |
290 |
-,085 |
,148 |
290 |
-,103 |
,081 |
290 |
-,030 |
,612 |
291 |
9DE PC |
-,060 |
,311 |
290 |
-,128* |
,030 |
290 |
-,060 |
,312 |
290 |
-,064 |
,276 |
291 |
Tabla 5. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y la IG (y sus componentes)
|
INTRA-PERSONAL |
INTER-PERSONAL |
MANEJO DEL ESTRÉS |
||||||
|
Rho |
p |
N |
Rho |
p |
N |
Rho |
p |
N |
CI |
-,074 |
,205 |
291 |
-,033 |
,571 |
291 |
,030 |
,608 |
291 |
IG PC |
-,100 |
,090 |
291 |
-,044 |
,450 |
291 |
,030 |
,615 |
291 |
RR PC |
-,093 |
,113 |
291 |
-,069 |
,239 |
291 |
,015 |
,799 |
291 |
VV PC |
-,102 |
,083 |
291 |
-,023 |
,702 |
291 |
-,008 |
,889 |
291 |
NN PC |
,015 |
,805 |
291 |
-,033 |
,578 |
291 |
,025 |
,666 |
291 |
EE PC |
-,137* |
,019 |
291 |
-,009 |
,873 |
291 |
,035 |
,548 |
291 |
1 RV PC |
-,108 |
,067 |
291 |
-,055 |
,346 |
291 |
,003 |
,958 |
291 |
2RN PC |
,018 |
,759 |
291 |
-,062 |
,289 |
291 |
,012 |
,838 |
291 |
3RE PC |
-,128* |
,029 |
291 |
,018 |
,765 |
291 |
,028 |
,638 |
291 |
4VV PC |
-,079 |
,181 |
291 |
,024 |
,679 |
291 |
-,017 |
,769 |
291 |
5NN PC |
-,008 |
,889 |
291 |
,026 |
,658 |
291 |
,069 |
,242 |
291 |
6GE PC |
-,114 |
,052 |
291 |
-,023 |
,697 |
291 |
,037 |
,525 |
291 |
7MA PC |
-,062 |
,292 |
290 |
-,097 |
,099 |
290 |
,012 |
,834 |
290 |
8MV PC |
-,047 |
,424 |
290 |
-,014 |
,816 |
290 |
,010 |
,867 |
290 |
9DE PC |
-,130* |
,027 |
290 |
,065 |
,271 |
290 |
-,010 |
,869 |
290 |
Nota. CI: Cociente intelectual. IG: Inteligencia General. RR: Razonamiento. VV: Factor verbal. NN: Factor numérico. EE: Factor espacial. 1Rv: Analogías Verbales. 2Rn: Series Numéricas. 3Re: Matrices lógicas. 4Vv: Cierre de oraciones. 5Nn: Problemas numéricos. 6Ge: Encaje de Figuras. 7Ma: Memoria auditiva relato. 8Mv: Memoria visual ortográfica. 9De: Discriminación de diferencias.
Se evidencia una correlación positiva, aunque débil, entre la IE y la IG. Al desglosar los componentes de la IE, se identifica que los componentes interpersonales, manejo del estrés y la IE no presentan correlación significativa con los componentes de la IG. Sin embargo, los demás componentes muestran relaciones con ciertas variables de la IG:
• Intrapersonal: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en factor espacial (Rho=-,137), matrices lógicas (Rho=-,128) y discriminación de diferencias (Rho=-,130).
• Adaptabilidad: se aprecia correlación débil positiva con las puntuaciones obtenidas en el CI (Rho=,196), IG (Rho=,182), Razonamiento (Rho=,173), Factor verbal (Rho=,217), Factor numérico (Rho=,185), Analogías Verbales (Rho=,167), Series Numéricas (Rho=,164), Matrices lógicas (Rho=,116), Cierre de oraciones (Rho=,233), Problemas numéricos (Rho=,192) y Memoria auditiva relato (Rho=,135).
• Estado de ánimo: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en factor espacial (Rho=-,134), Matrices lógicas (Rho=-,125), Encaje de Figuras (Rho=-,125) y Discriminación de Diferencias (Rho=-,128).
• Impresión positiva: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en CI (Rho=-,127), IG (Rho=-,128), Razonamiento (Rho=-,155), Factor verbal (Rho= -,128) y Analogías Verbales (Rho=-,155).
Además, se evidencian diferencias significativas entre las correlaciones en función del género. Destacando el componente de adaptabilidad, en el cual los alumnos obtienen un número significativo de componentes de IG con correlación positiva débil mientras que en las alumnas no sucede. Ocurre de forma similar en el componente de impresión positiva, en el cual, los alumnos presentan correlación negativa con la IG mientras que las alumnas no presentan ningún tipo de correlación. Lo que nos indica que el componente de adaptabilidad es mayor cuanto mayor es la IG, y el componente de impresión positiva es mayor cuanto menor es la IG de los alumnos, mientras que en las alumnas no se contempla ninguna de estas dos premisas.
Por otro lado, se evidencian diferencias entre el grupo de estudiantes que no han repetido con el resto de los estudiantes que han repetido. Mientras que en el grupo de estudiantes que no han repetido encontramos con p<,01; el componente de adaptabilidad una correlación positiva débil con el CI (Rho=,180) y en el componente de impresión positiva con una correlación negativa débil con el CI (Rho=-,164).
En el componente Interpersonal, se muestran diferencias con los factores de la IG en el grupo de ACNEE con respecto a los otros. Manifestando en el grupo de ACNEE una correlación fuerte negativa con el CI, IG, Razonamiento Factor Verbal y Factor numérico (Rho=-1). Resultados se debería de interpretar como una relación inversa entre la inteligencia interpersonal y el resto de los componentes de la IG. Esto puede resultar como un mecanismo de adaptación de los ACNEE que, a pesar de tener bajos niveles de IG, muestran un alto nivel en sus relaciones interpersonales que les permite mejorar su inclusión en grupo.
En el componente Adaptabilidad, se aprecian diferencias entre los estudiantes que no tiene ninguna necesidad y los ACNEE. En el supuesto de alumnado sin NEAE, se aprecia una correlación positiva débil en todos los factores de la IG, por lo que se puede concluir que, si no existe necesidad específica a mayor nivel de adaptabilidad, mayor es el nivel de los componentes de la IG. En cambio, en el grupo de ACNEE, se observa una correlación fuerte negativa con el CI, IG, Razonamiento Factor Verbal y Factor numérico (Rho=-1), por lo que podríamos inferir que, a mayor nivel de adaptabilidad, menor nivel en los factores de IG o viceversa.
En el componente Impresión positiva, se evidencian diferencias en el grupo de alumnos con alta capacidad intelectual que indican una fuerte correlación negativa con el Factor Espacial (Rho=-,766) y de los estudiantes con TDAH en el Razonamiento (Rho=-,509) y Factor Verbal (Rho=-,513).
En la IE, se evidencia diferencia en el grupo ACNEE con el resto de los grupos al presentar el grupo ACNEE una correlación fuerte y negativa con el CI, la IG, el Razonamiento, el Factor Verbal y el Factor Numérico (Rho=-1,00). Lo que nos vuelve a confirmar que, a menor nivel de IG, la IE es mayor y viceversa, confirmándose que existe diferencias de correlación entre la IE y la IG dependiendo la necesidad.
La correlación entre las variables se calculó con el Rho de Spearman al no cumplirse la normalidad en las pruebas realizadas a la muestra.
Tabla 6. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y las elecciones sociométricas generales
|
|
Le eligen para juntarse |
No quieren juntarse con él/ella |
Dicen que sufre acoso |
Dicen que tiene problemas de convivencia |
INTER-PERSONAL |
Rho |
,162** |
-,207** |
-,082 |
-,082 |
p |
,004 |
,000 |
,144 |
,144 |
|
N |
317 |
317 |
317 |
317 |
|
MANEJO DEL ESTRÉS |
Rho |
5 |
-,207** |
,090 |
,090 |
p |
,929 |
,000 |
,110 |
,110 |
|
N |
317 |
317 |
317 |
317 |
|
ESTADO DE ÁNIMO |
Rho |
,119* |
-,025 |
-,090 |
-,090 |
p |
,035 |
,663 |
,108 |
,108 |
|
N |
317 |
317 |
317 |
317 |
|
EQ |
Rho |
,062 |
-,140* |
,025 |
,025 |
p |
,269 |
,013 |
,663 |
,663 |
|
N |
318 |
318 |
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Se evidencia correlación positiva ente la IE y análisis sociométrico en algunos componentes, aunque esta es débil al obtener una Rho de Spearman inferior a ,3 (ver tabla 6). Analizando por separado cada componente de IE, se evidencia que: intrapersonal, adaptabilidad e impresión positiva no presentan ninguna correlación con los componentes del análisis sociométrico. El resto de los componentes, presentan relación en las siguientes variables:
• Interpersonal: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones y débil negativa con el número de rechazos.
• Manejo del estrés: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones.
• Estado de ánimo: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones.
• IE: se aprecia una correlación negativa y débil con el número de rechazos.
Se confirma entonces que existe una correlación débil y positiva entre la IE y el número de elecciones y débil y negativa en el número de rechazos dependiendo de los componentes analizados. Puede ser interpretado porque el déficit en el manejo del estrés, en el componente interpersonal y en el IE, se relaciona inversamente con la elección de juntarse con otro compañero, lo cual es una línea que se podría entrenar y enseñar desde edades tempranas y que afectaría positivamente a las relaciones sociales. Este parámetro podría estudiarse más a fondo para el desarrollo de programas de habilidades sociales, siendo determinante el entrenamiento de estos tres componentes generales.
Existen pequeñas diferencias entre el grupo masculino y femenino, aunque ciertamente de carácter débil. Mientras que en el grupo de alumnos existe una correlación débil negativa entre la variable interpersonal y el cociente de IE y el número de rechazos, en las alumnas se evidencia una correlación débil positiva entre el estado de ánimo y el número de elecciones. Se podría inferir que a mayor nivel de inteligencia interpersonal y IE en alumnos, menor es el número de rechazos, mientras que, en las alumnas a mayor nivel de estado de ánimo, mayor es el número de elecciones que recibe la estudiante.
Respecto a la IE y las elecciones sociométricas por el momento de repetición, se aprecian diferencias entre los grupos por repetición, aunque son débiles excepto en los estudiantes que han repetido en Educación Primaria que presentan una correlación fuerte y positiva entre las variables interpersonal (Rho=,738), Estado del ánimo (Rho=,577) y cociente de IE (Rho=,571) y el número de elecciones positivas. De ello se podría inferir que un alto nivel de IE en el alumnado que repite en educación primaria le va a permitir obtener un mayor número de elecciones positivas en el futuro.
Respecto a la IE y las elecciones sociométricas por la NEAE, el análisis de datos de cada componente muestra:
• Intrapersonal: se evidencia una diferencia entre los grupos, destacando el grupo de ACNEE que presenta una correlación fuerte negativa con el número de elecciones positivas (Rho=-1). Por lo que se debe interpretar que, a mayor nivel de inteligencia intrapersonal, menor número de elecciones positivas o viceversa. Quizás este aspecto pueda quedar explicado porque la presencia de una discapacidad influye en las elecciones que realizan el resto de los compañeros de aula, generando situaciones de exclusión que pueden ser debidas al desconocimiento, a prejuicios o a los sentimientos de inferioridad que pueden experimentar el/la estudiante con discapacidad. Situación que podría ser abordada a través de un mayor impulso de programas de sensibilización sobre discapacidad en los centros educativos, respondiendo a las exigencias de la normativa vigente.
• Interpersonal: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de DEA/BRA que presenta una correlación fuerte positiva con el número de elecciones positivas (Rho=,865). Se debe interpretar que los estudiantes de este grupo muestran un mayor número de elecciones positivas cuanto mayor sea su nivel de inteligencia interpersonal, o viceversa. Por lo tanto, los estudiantes con cualquier tipo de dificultad de aprendizaje que, a su vez, posean un mayor nivel de competencia en el componente interpersonal, recibirán un mayor número de elecciones.
• Adaptabilidad: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de TDAH que presenta una correlación fuerte negativa con el número de elecciones positivas (Rho=-,545) y una correlación débil positiva en problemas de convivencia. Por lo tanto, se debe interpretar que, en los estudiantes con TDAH, cuanto mayor sea su nivel de adaptabilidad, menor será el número de elecciones positivas, o viceversa, y mayor será el número de problemas de convivencia que generen. Esto puede ser debido a que estos estudiantes, al causar problemas de convivencia en el centro, exhiben un patrón de comportamiento que hace que otros alumnos con menos estrategias de protección los elijan para sentirse protegidos.
• Impresión positiva: sí existen diferencian entre los grupos, destacando el grupo de TDAH que presenta una correlación fuerte positiva con el número de personas que le rechazan (Rho=,514). Por lo tanto, se debe interpretar que, en los estudiantes con TDAH, cuanto mayor sea su nivel de impresión positiva, mayor será el número de elecciones de rechazo, o viceversa. Probablemente todo esto esté relacionado con lo indicado anteriormente en el apartado de adaptabilidad. Por el contrario, el grupo de DEA/BRA presenta una correlación positiva fuerte con el número de elecciones positivas (Rho=,728). Por lo tanto, se podría suponer que, en los estudiantes con DEA/BRA, cuanto mayor sea su nivel de impresión positiva, mayor será el número de elecciones positivas, o viceversa.
• Inteligencia emocional: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de DEA/BRA que presenta una correlación fuerte positiva con el número de elecciones positivas (Rho=,605). De esta manera se muestra que, en los estudiantes con DEA/BRA, cuanto mayor sea el cociente de IE, mayor será el número de elecciones positivas, o viceversa. Se confirma así que existen diferencias de correlación entre la IE y el análisis sociométrico dependiendo de la necesidad educativa.
La investigación ha validado la presencia de diferencias significativas en las correlaciones entre la IE y la IG en función de tres factores clave: el género, la edad y la repetición de curso. Estos hallazgos arrojan luz sobre la compleja interacción entre las habilidades emocionales y cognitivas en distintos grupos demográficos. En primer lugar, el género juega un papel destacado, ya que las correlaciones varían entre alumnos y alumnas. Esto indica que la relación entre la IE y la IG puede manifestarse de manera diferente en función del género, lo que sugiere la necesidad de abordajes diferenciados en la promoción de estas habilidades según el género (Salovey y Mayer, 1990).
Además, la influencia de la edad en estas correlaciones destaca la importancia del desarrollo a lo largo del tiempo. A medida que las personas crecen y maduran, la relación entre la IE y la IG puede evolucionar, lo que implica que las estrategias educativas y de intervención deben adaptarse para atender a las necesidades cambiantes de las personas en diferentes etapas de su vida. Por último, la repetición de curso también se asocia con diferencias en estas correlaciones, lo que indica que las experiencias educativas y los desafíos académicos pueden influir en la forma en que las personas desarrollan y utilizan sus habilidades emocionales en conjunto con sus habilidades cognitivas. Sin embargo, debido a la debilidad de las correlaciones encontradas, no se pueden establecer teorías o modelos explicativos sólidos a partir de estos resultados. Los resultados sugieren que el no haber repetido curso influye directamente en la IE y su correlación con la IG. Por otro lado, en los estudiantes que repiten, la repetición puede deberse a diversas causas no relacionadas con la IE o la IG, lo que explica la falta de correlación significativa en este grupo.
Se debe destacar también la alta relación que tienen el número de elecciones y rechazos con la IE y la adaptabilidad, siendo muy bajos los niveles de IE, elecciones positivas y rechazos cuando los estudiantes han repetido. Se destaca la importancia de abordar de manera efectiva la IE en los estudiantes que han repetido curso, con el objetivo de mejorar sus habilidades sociales y promover su bienestar académico y emocional (Guerrero-Barona et al., 2019).
El estudio realizado constituye un paso significativo hacia la comprensión más profunda de los fenómenos educativos, especialmente en relación con la IE y las dinámicas de relaciones sociales. Los hallazgos obtenidos a través de la investigación proporcionan valiosas consideraciones sobre la compleja interacción entre la IE y la IG, considerando factores clave como el género, la edad y la repetición de curso.
La evidencia de diferencias en las correlaciones entre la IE y la IG en función de estos factores demográficos destaca la necesidad de abordajes diferenciados en la promoción de estas habilidades socioemocionales. Es crucial resaltar que, a través de este estudio, se ha establecido una base sólida para fundamentar la implementación de programas de educación emocional en entornos educativos. La conexión entre el desarrollo de la IE y la mejora de las relaciones sociales destaca la relevancia de estos programas para fomentar un ambiente escolar más inclusivo y comprensivo.
Desde el grupo de investigación, se reconocen los desafíos y oportunidades identificados en este estudio, y se refuerza el compromiso continuo en el desarrollo y evaluación de programas de educación emocional. Estos esfuerzos buscan no solo enriquecer la experiencia educativa de los estudiantes, sino también contribuir de manera positiva a su desarrollo integral y a la construcción de habilidades que les permitan afrontar los desafíos emocionales de manera efectiva a lo largo de sus vidas.
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