Fontanillas Moneo, J.; Torrijos Fincias, P.; Rodríguez-Conde, M.J. (2024). Importancia de las relaciones sociales y de la Inteligencia General en estudiantes de educación secundaria obligatoria. Aula de Encuentro, volumen 26 (1), pp. 53-74

IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES SOCIALES Y DE LA INTELIGENCIA GENERAL EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA

IMPORTANCE OF SOCIAL RELATIONSHIPS AND GENERAL INTELLIGENCE IN SECONDARY STUDENTS

Fontanillas-Moneo, Juan1; Torrijos Fincias, Patricia2; Rodríguez-Conde, María-José3

1 Universidad de Salamanca, jfontanillas@usal.es, http://orcid.org/0000-0002-3751-1109

2 Universidad de Salamanca, patrizamora@usal.es, http://orcid.org/0000-0001-8183-1284http://orcid.org/0000-0001-8183-1284

3 Universidad de Salamanca, mjrconde@usal.es, http://orcid.org/0000-0002-2509-1901

Recibido: 22/12/2023. Aceptado: 28/05/2024

RESUMEN

Este estudio explora las relaciones entre Inteligencia Emocional (IE) e Inteligencia General (IG) en una muestra de 341 estudiantes (177 alumnos y 164 alumnas) entre 12 y 17 años que cursan Educación Secundaria Obligatoria en la provincia de Valladolid (España). Se identificaron diferencias significativas en las correlaciones entre IE e IG según el género, sugiriendo variaciones en la manifestación de esta relación entre alumnos y alumnas. La edad también influyó en estas correlaciones, destacando la evolución de la relación IE-IG a medida que los estudiantes crecen y maduran. La repetición de curso se asoció con diferencias en las correlaciones, indicando la influencia de las experiencias educativas en el desarrollo de habilidades emocionales y cognitivas. Aunque las correlaciones encontradas no respaldan teorías definitivas, subrayan la importancia de abordar la IE, especialmente en estudiantes que repiten curso, para mejorar habilidades sociales y bienestar académico. Estos hallazgos contribuyen a comprender la interacción IE-IG en contextos educativos, enfatizando la relevancia de considerar factores demográficos y contextuales en la promoción de estas habilidades en estudiantes.

PALABRAS CLAVE: relaciones sociales, Inteligencia General, Inteligencia Emocional, educación secundaria.

ABSTRACT

This study explores the relationships between emotional intelligence (EI), general intelligence (GI), and demographic factors (gender, age, grade repetition). The sample consisted of 341 secondary students (177 male students and 164 female students) aged between 12 and 17 from the province of Valladolid (Spain). Regarding gender, significant differences were identified in the correlations between EI and GI, suggesting variations in the manifestation of this relationship between male and female students. Age also influenced these correlations, highlighting the evolution of the EI-GI relationship as students grow and mature. Grade repetition was associated with differences in correlations, indicating the impact of educational experiences on the development of emotional and cognitive skills. Although the correlations found do not support concluding theories, they highlight the importance of addressing EI, especially in students repeating grades, to enhance social skills and academic well-being. These findings help to understand the EI-GI interaction in educational contexts, emphasizing the relevance of considering demographic and contextual factors in the promotion of these skills in students.

Keywords: Social relationships, General Intelligence, emotional intelligence, secondary education.

1. INTRODUCCIÓN

Durante la educación de los estudiantes en entornos escolares, se enfrentan a diversas situaciones personales y contextuales que influyen considerablemente en su proceso de aprendizaje, especialmente durante la etapa de Educación Secundaria Obligatoria. Esta fase, que coincide con la adolescencia, implica cambios físicos y psicológicos significativos que moldearán su personalidad en la edad adulta y que, algunos estudiantes, pueden experimentar obstáculos significativos en su trayectoria educativa debido a la falta de estrategias y habilidades necesarias para hacer frente eficazmente a las demandas académicas. Esta carencia puede derivar en actitudes adversas hacia la educación, pérdida de interés en los estudios, agotamiento físico y mental, ejerciendo un impacto negativo directo en el rendimiento académico y, en última instancia, predisponiendo al abandono prematuro de los estudios (Suldo et al., 2022; Usán-Supervía y Salavera-Bordás, 2018).

En la investigación contemporánea sobre el bajo rendimiento y el fracaso escolar, la motivación se erige como un componente central, siendo la fuerza propulsora que orienta y sostiene las acciones de los estudiantes hacia metas académicas específicas (Alemany-Arrebola et al., 2015). Este concepto se ha consolidado como un pilar teórico fundamental que incide directamente en el rendimiento académico, la aprobación social y la predisposición frente al esfuerzo. Además, la voluntad, conceptualizada a través del interés y la persistencia, emerge como un factor determinante que modula la motivación y regula la concentración y dedicación de los estudiantes a sus responsabilidades académicas (Gaeta-González y Cavazos-Arroyo, 2014).

Históricamente, el enfoque educativo se ha centrado en el desarrollo de habilidades cognitivas, tales como el pensamiento, el razonamiento y la memorización. No obstante, desde finales del siglo XX, ha surgido un interés creciente en la influencia de las emociones en la vida estudiantil, abordando tanto las relaciones sociales como el rendimiento académico (Broc-Cavero, 2019). El presente artículo examina la transición hacia la consideración de las emociones como un componente esencial en el estudio del rendimiento académico.

Una perspectiva contemporánea sostiene que el bajo rendimiento académico puede ser atribuido a dificultades emocionales en lugar de limitaciones de habilidad intrínsecas en los estudiantes. La inteligencia emocional (en adelante, IE), un constructo que ha emergido como crucial en este contexto, reclama un espacio en el currículo educativo, argumentando que muchos casos de bajo rendimiento tienen sus raíces en cuestiones emocionales más que en deficiencias de habilidad (Ibarrola, 2013).

Broc-Cavero (2018) ofrece una contribución valiosa al destacar diferencias de género en la IE, sugiriendo que los alumnos exhiben puntajes superiores en estados de ánimo y adaptabilidad, mientras que las alumnas presentan tasas más bajas de calificaciones deficientes y puntuaciones más altas en el ámbito interpersonal. Estos hallazgos plantean la posibilidad de que la IE pueda ser un rasgo relativamente constante y duradero, con cambios mínimos a lo largo de la educación secundaria.

Jiménez Rosario et al. (2020) amplían la perspectiva al demostrar que la IE puede prever el apoyo social, sugiriendo que el fomento de la IE en adolescentes puede fortalecer positivamente sus relaciones sociales e interpersonales. Este hallazgo implica potenciales beneficios para adolescentes con dificultades en la interacción social, ya que la percepción positiva del apoyo social mejora la autoestima y contribuye al bienestar y la capacidad para enfrentar el estrés.

Considerando estas premisas, la investigación empírica posterior se plantea el objetivo de explorar las posibles diferencias o relaciones significativas entre la IE, las habilidades sociales y la inteligencia general (en adelante, IG) en el contexto educativo. Este enfoque multifacético busca contribuir al entendimiento integral de la intersección entre la IE y el rendimiento académico, proporcionando conocimientos que guíen prácticas educativas efectivas.

2. MÉTODO

Se ha optado por un estudio no experimental de carácter transversal, descriptivo y correlacional, englobándose dentro de las metodologías ex-post facto (Arnal, et al., 1992) mediante un diseño de investigación cuantitativa y no experimental de causalidad prospectiva, al ser todas variables dependientes o independientes de acuerdo con la intencionalidad del investigador y la direccionalidad de la hipótesis planteada que confirmaría la correlación entre:

• La IE de los participantes y la IG.

• La IE de los participantes y las relaciones sociales.

Por tanto, y dado el carácter no experimental ni la búsqueda de causalidad, las variables adoptan las denominaciones de criterio (dependiente) y predictoras (independiente).

2.1. Descripción del contexto y de los participantes

El Instituto (no se identificará el nombre concreto del instituto para preservar el anonimato de los participantes. Los datos se encuentran bajo depósito del GE2O- Grupo de Evaluación Educativa y Orientación de la Universidad de Salamanca) se encuentra ubicado en una localidad de la provincia de Valladolid (Castilla y León, España), situada entre pueblos de gran importancia histórica.

La Tabla 1 presenta una distribución detallada de la población de estudio con respecto a la variable de género. La muestra total está compuesta por 341 participantes, de los cuales el 51.91% son de género masculino y el 48.09% corresponde al género femenino.

Tabla 1. Distribución población respecto a la variable de género

Género

Masculino

 

Femenino

 

 

N

%

N

%

Totales

177

51,91

164

48,09

Es fundamental reconocer que la proporción de género equitativa en la muestra permite analizar posibles patrones de variación asociados al género y, en consecuencia, mejorar la validez interna y externa de los resultados obtenidos en el estudio.

La Tabla 2 presenta una distribución detallada de la población de estudio en función de las repeticiones académicas cruzadas con la variable de género.

Tabla 2. Distribución población respecto a las repeticiones cruzadas con la variable de género

 

No ha repetido

Educación Primaria

Educación Secundaria Obligatoria

EP y ESO

 

N

%

N

%

N

%

N

%

Totales

299

87,68

15

4,40

22

6,45

5

1,47

GÉNERO

MASCULINO

156

88,14

8

4,52

9

5,08

4

2,26

FEMENINO

143

87,20

7

4,27

13

7,93

1

0,61

La mayoría de los participantes, independientemente de su género, no ha experimentado repeticiones académicas (87.68%). La variación en las repeticiones se observa en los porcentajes restantes. En términos de género, la diferencia en las tasas de repeticiones entre alumnos y alumnas es mínima, sugiriendo que las experiencias de repetición no muestran una variación significativa en función del género en esta muestra específica.

La Tabla 3 presenta una distribución exhaustiva de la población de estudio en función de la variable de necesidad específica de apoyo educativo (NEAE) según los datos incluidos en la aplicación de ATención a la DIversidad de Castilla y León denominada ATDI.

Tabla 3. Distribución población respecto a la variable de NEAE que presenta el estudiante

 

Sin categoría

AACC

ACNEE

ANCE

DEA/BRA

TDAH

 

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

Totales

288

93,81

11

3,58

6

1,95

2

0,65

18

5,86

16

5,21

Nota: AACC: Altas capacidades intelectuales. ACNEE: Alumnado con necesidades educativas especiales. ANCE: Alumnado con Necesidad de Compensatoria Educativa. DEA/BRA: Dificultades Específicas de Aprendizaje y/o Bajo Rendimiento Académico. TDAH: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

2.2. Instrumentos

Para este estudio se ha seleccionado diferentes pruebas objetivas y se han diseñado instrumentos para la recogida de datos de acuerdo con las variables a analizar y el objetivo planteado como se puede observar en la tabla 4.

Tabla 4. Instrumentos o fuentes utilizadas en la investigación, constructo que valoran e informante

VARIABLES

INSTRUMENTO

CONSTRUCTO

INFORMANTE

IE

EQ-i:YV (Bar-On , 2000)

IE

Alumno

Habilidades sociales

SOCIESCUELA-MyBullying

Relaciones de aula y estatus social

Alumno

CI

BADYG-M

IG

Alumno

NEAE

Análisis

Categorización JCYL

Base de datos ATDI

Esta distribución detallada permite una comprensión profunda de las NEAE presentes en la muestra, identificando las diversas categorías que requieren atención particular. Estas categorías proporcionan una base esencial para realizar análisis estadísticos y evaluaciones más específicas que permitan comprender cómo estas necesidades pueden asociarse con diversos aspectos del rendimiento y bienestar estudiantil.

El instrumento utilizado para medir la IE ha sido el inventario de Bar-On para jóvenes; (EQ-i:YV, Emotional Quotient inventory: Young Version, Bar-On, (2000). Dicha prueba, en su versión española, proporciona baremos estandarizados que permiten interpretar las competencias, habilidades y facilitadores emocionales y sociales de niños y adolescentes (Ferrándiz et al., 2012).

El EQ-i:YV está conformado por 60 ítems en el que se evalúan las 5 grandes dimensiones de la IE. En cuanto a las garantías técnicas del instrumento conviene señalar que ha sido traducido, validado y adaptado a España de acuerdo con los estándares internacionales promulgados por la International Test Commision (Ferrándiz et al., 2012). El test EQ-i:YV presentó una fiabilidad mediante α de Cronbach de 0,994, coeficiente de Spearman-Brown de 0,994 y de Guttman de 0,994.

El programa Sociescuela-Mybullying (Díaz-Caneja et al., 2021) es una aplicación informática que permite realizar un análisis sociométrico, ha sido desarrollada en la facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Se trata de un cuestionario en línea de aplicación colectiva diseñado para crear un mapeo de la red social dentro del entorno del aula.

La batería de evaluación de las aptitudes diferenciales y generales (BADYG-M) para alumnos de Educación Secundaria (Yuste et al., 2002) es una prueba para la evaluación de aptitudes en el ámbito escolar y consta de nueve pruebas que varían según el nivel. El análisis las 9 pruebas permite obtener un CI total, además de evaluar el factor verbal, numérico, visoespacial y de razonamiento.

2.3. Procedimiento

En todos los diseños, la causalidad y la correlación entre las variables es la establecida por el investigador de acuerdo con sus hipótesis fundamentadas en la literatura científica. En los estudios correlacionales las variables independientes deben existir antes y generan un efecto en las dependientes (Hernández-Sampieri et al., 2014).

Por lo tanto, podemos encontrar las siguientes variables predictoras (independientes) o de criterio (dependientes), determinadas de acuerdo con el planteamiento de la hipótesis, dado que en las pruebas a utilizar no se puede referir a una relación causal sino a una relación más o menos intensa y direccional entre unas y otras: IE de los participantes y sus componentes (EQ-i:YV. Intrapersonal, interpersonal, manejo del estrés, adaptabilidad, estado del ánimo, impresión positiva y CI); habilidades sociales a través del SOCIESCUELA (Le eligen para juntarse, le eligen como preferido/a, le eligen porque hace valer su opinión, no quieren juntarse con él/ella, dicen que sufre acoso, dicen que tiene problemas de convivencia, autoestima, prosocial, dificultad de convivencia, popular, impopular y cultura diferente); CI; Género, se entiende la variable como el género indicado en el expediente del estudiante indicándose si es: Masculino o Femenino y repetición curso (en la etapa de EP y de ESO). Para facilitar el estudio, se han agrupado en repetición por etapas (EP, ESO y EP-ESO).

3. RESULTADOS

3.1. Estudio de la Inteligencia Emocional y la Inteligencia General.

Las puntuaciones de IG y sus componentes y CI total se obtuvieron a través de la prueba de BADYG-M (Yuste et al., 2002). La correlación entre las variables se calculó con el Rho de Spearman al no cumplirse la normalidad en las pruebas realizadas a la muestra (ver tabla 5).

Tabla 5. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y la IG (y sus componentes)

 

ADAPTABILIDAD

ESTADO DE ÁNIMO

IMPRESIÓN POSITIVA

IE

 

Rho

p

N

Rho

p

N

Rho

p

N

Rho

p

N

CI

,196**

,001

291

-,050

,393

291

-,127*

,030

291

,023

,691

292

IG PC

,182**

,002

291

-,065

,269

291

-,128*

,029

291

,003

,955

292

RR PC

,173**

,003

291

-,070

,232

291

-,155**

,008

291

-,013

,825

292

VV PC

,217**

,000

291

-,070

,233

291

-,128*

,029

291

,014

,805

292

NN PC

,185**

,001

291

,035

,554

291

-,071

,225

291

,053

,362

292

EE PC

,042

,471

291

-,134*

,022

291

-,111

,060

291

-,039

,510

292

1 RV PC

,167**

,004

291

-,081

,167

291

-,155**

,008

291

-,002

,970

292

2RN PC

,164**

,005

291

,037

,532

291

-,102

,082

291

,032

,590

292

3RE PC

,116*

,047

291

-,125*

,032

291

-,084

,154

291

-,031

,596

292

4VV PC

,233**

,000

291

-,044

,455

291

-,070

,233

291

,036

,540

292

5NN PC

,192**

,001

291

,021

,717

291

-,007

,899

291

,089

,130

292

6GE PC

-,009

,873

291

-,125*

,032

291

-,107

,068

291

-,031

,597

292

7MA PC

,135*

,022

290

,022

,715

290

-,100

,090

290

,001

,983

291

8MV PC

,038

,523

290

-,085

,148

290

-,103

,081

290

-,030

,612

291

9DE PC

-,060

,311

290

-,128*

,030

290

-,060

,312

290

-,064

,276

291

Tabla 5. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y la IG (y sus componentes)

 

INTRA-PERSONAL

INTER-PERSONAL

MANEJO DEL ESTRÉS

 

Rho

p

N

Rho

p

N

Rho

p

N

CI

-,074

,205

291

-,033

,571

291

,030

,608

291

IG PC

-,100

,090

291

-,044

,450

291

,030

,615

291

RR PC

-,093

,113

291

-,069

,239

291

,015

,799

291

VV PC

-,102

,083

291

-,023

,702

291

-,008

,889

291

NN PC

,015

,805

291

-,033

,578

291

,025

,666

291

EE PC

-,137*

,019

291

-,009

,873

291

,035

,548

291

1 RV PC

-,108

,067

291

-,055

,346

291

,003

,958

291

2RN PC

,018

,759

291

-,062

,289

291

,012

,838

291

3RE PC

-,128*

,029

291

,018

,765

291

,028

,638

291

4VV PC

-,079

,181

291

,024

,679

291

-,017

,769

291

5NN PC

-,008

,889

291

,026

,658

291

,069

,242

291

6GE PC

-,114

,052

291

-,023

,697

291

,037

,525

291

7MA PC

-,062

,292

290

-,097

,099

290

,012

,834

290

8MV PC

-,047

,424

290

-,014

,816

290

,010

,867

290

9DE PC

-,130*

,027

290

,065

,271

290

-,010

,869

290

Nota. CI: Cociente intelectual. IG: Inteligencia General. RR: Razonamiento. VV: Factor verbal. NN: Factor numérico. EE: Factor espacial. 1Rv: Analogías Verbales. 2Rn: Series Numéricas. 3Re: Matrices lógicas. 4Vv: Cierre de oraciones. 5Nn: Problemas numéricos. 6Ge: Encaje de Figuras. 7Ma: Memoria auditiva relato. 8Mv: Memoria visual ortográfica. 9De: Discriminación de diferencias.

Se evidencia una correlación positiva, aunque débil, entre la IE y la IG. Al desglosar los componentes de la IE, se identifica que los componentes interpersonales, manejo del estrés y la IE no presentan correlación significativa con los componentes de la IG. Sin embargo, los demás componentes muestran relaciones con ciertas variables de la IG:

• Intrapersonal: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en factor espacial (Rho=-,137), matrices lógicas (Rho=-,128) y discriminación de diferencias (Rho=-,130).

• Adaptabilidad: se aprecia correlación débil positiva con las puntuaciones obtenidas en el CI (Rho=,196), IG (Rho=,182), Razonamiento (Rho=,173), Factor verbal (Rho=,217), Factor numérico (Rho=,185), Analogías Verbales (Rho=,167), Series Numéricas (Rho=,164), Matrices lógicas (Rho=,116), Cierre de oraciones (Rho=,233), Problemas numéricos (Rho=,192) y Memoria auditiva relato (Rho=,135).

• Estado de ánimo: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en factor espacial (Rho=-,134), Matrices lógicas (Rho=-,125), Encaje de Figuras (Rho=-,125) y Discriminación de Diferencias (Rho=-,128).

• Impresión positiva: se aprecia correlación débil negativa con la puntuación obtenida en CI (Rho=-,127), IG (Rho=-,128), Razonamiento (Rho=-,155), Factor verbal (Rho= -,128) y Analogías Verbales (Rho=-,155).

Además, se evidencian diferencias significativas entre las correlaciones en función del género. Destacando el componente de adaptabilidad, en el cual los alumnos obtienen un número significativo de componentes de IG con correlación positiva débil mientras que en las alumnas no sucede. Ocurre de forma similar en el componente de impresión positiva, en el cual, los alumnos presentan correlación negativa con la IG mientras que las alumnas no presentan ningún tipo de correlación. Lo que nos indica que el componente de adaptabilidad es mayor cuanto mayor es la IG, y el componente de impresión positiva es mayor cuanto menor es la IG de los alumnos, mientras que en las alumnas no se contempla ninguna de estas dos premisas.

Por otro lado, se evidencian diferencias entre el grupo de estudiantes que no han repetido con el resto de los estudiantes que han repetido. Mientras que en el grupo de estudiantes que no han repetido encontramos con p<,01; el componente de adaptabilidad una correlación positiva débil con el CI (Rho=,180) y en el componente de impresión positiva con una correlación negativa débil con el CI (Rho=-,164).

En el componente Interpersonal, se muestran diferencias con los factores de la IG en el grupo de ACNEE con respecto a los otros. Manifestando en el grupo de ACNEE una correlación fuerte negativa con el CI, IG, Razonamiento Factor Verbal y Factor numérico (Rho=-1). Resultados se debería de interpretar como una relación inversa entre la inteligencia interpersonal y el resto de los componentes de la IG. Esto puede resultar como un mecanismo de adaptación de los ACNEE que, a pesar de tener bajos niveles de IG, muestran un alto nivel en sus relaciones interpersonales que les permite mejorar su inclusión en grupo.

En el componente Adaptabilidad, se aprecian diferencias entre los estudiantes que no tiene ninguna necesidad y los ACNEE. En el supuesto de alumnado sin NEAE, se aprecia una correlación positiva débil en todos los factores de la IG, por lo que se puede concluir que, si no existe necesidad específica a mayor nivel de adaptabilidad, mayor es el nivel de los componentes de la IG. En cambio, en el grupo de ACNEE, se observa una correlación fuerte negativa con el CI, IG, Razonamiento Factor Verbal y Factor numérico (Rho=-1), por lo que podríamos inferir que, a mayor nivel de adaptabilidad, menor nivel en los factores de IG o viceversa.

En el componente Impresión positiva, se evidencian diferencias en el grupo de alumnos con alta capacidad intelectual que indican una fuerte correlación negativa con el Factor Espacial (Rho=-,766) y de los estudiantes con TDAH en el Razonamiento (Rho=-,509) y Factor Verbal (Rho=-,513).

En la IE, se evidencia diferencia en el grupo ACNEE con el resto de los grupos al presentar el grupo ACNEE una correlación fuerte y negativa con el CI, la IG, el Razonamiento, el Factor Verbal y el Factor Numérico (Rho=-1,00). Lo que nos vuelve a confirmar que, a menor nivel de IG, la IE es mayor y viceversa, confirmándose que existe diferencias de correlación entre la IE y la IG dependiendo la necesidad.

3.2. Estudio de la Inteligencia Emocional y las relaciones sociales.

La correlación entre las variables se calculó con el Rho de Spearman al no cumplirse la normalidad en las pruebas realizadas a la muestra.

Tabla 6. Correlación bivariada de la IE (y sus componentes) y las elecciones sociométricas generales

 

 

Le eligen para juntarse

No quieren juntarse con él/ella

Dicen que sufre acoso

Dicen que tiene problemas de convivencia

INTER-PERSONAL

Rho

,162**

-,207**

-,082

-,082

p

,004

,000

,144

,144

N

317

317

317

317

MANEJO DEL ESTRÉS

Rho

5

-,207**

,090

,090

p

,929

,000

,110

,110

N

317

317

317

317

ESTADO DE ÁNIMO

Rho

,119*

-,025

-,090

-,090

p

,035

,663

,108

,108

N

317

317

317

317

EQ

Rho

,062

-,140*

,025

,025

p

,269

,013

,663

,663

N

318

318

318

318

Nota. EQ: Emotional Quotient * p<,05; ** p<,01.

Se evidencia correlación positiva ente la IE y análisis sociométrico en algunos componentes, aunque esta es débil al obtener una Rho de Spearman inferior a ,3 (ver tabla 6). Analizando por separado cada componente de IE, se evidencia que: intrapersonal, adaptabilidad e impresión positiva no presentan ninguna correlación con los componentes del análisis sociométrico. El resto de los componentes, presentan relación en las siguientes variables:

• Interpersonal: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones y débil negativa con el número de rechazos.

• Manejo del estrés: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones.

• Estado de ánimo: se aprecia relación débil positiva con el número de elecciones.

• IE: se aprecia una correlación negativa y débil con el número de rechazos.

Se confirma entonces que existe una correlación débil y positiva entre la IE y el número de elecciones y débil y negativa en el número de rechazos dependiendo de los componentes analizados. Puede ser interpretado porque el déficit en el manejo del estrés, en el componente interpersonal y en el IE, se relaciona inversamente con la elección de juntarse con otro compañero, lo cual es una línea que se podría entrenar y enseñar desde edades tempranas y que afectaría positivamente a las relaciones sociales. Este parámetro podría estudiarse más a fondo para el desarrollo de programas de habilidades sociales, siendo determinante el entrenamiento de estos tres componentes generales.

Existen pequeñas diferencias entre el grupo masculino y femenino, aunque ciertamente de carácter débil. Mientras que en el grupo de alumnos existe una correlación débil negativa entre la variable interpersonal y el cociente de IE y el número de rechazos, en las alumnas se evidencia una correlación débil positiva entre el estado de ánimo y el número de elecciones. Se podría inferir que a mayor nivel de inteligencia interpersonal y IE en alumnos, menor es el número de rechazos, mientras que, en las alumnas a mayor nivel de estado de ánimo, mayor es el número de elecciones que recibe la estudiante.

Respecto a la IE y las elecciones sociométricas por el momento de repetición, se aprecian diferencias entre los grupos por repetición, aunque son débiles excepto en los estudiantes que han repetido en Educación Primaria que presentan una correlación fuerte y positiva entre las variables interpersonal (Rho=,738), Estado del ánimo (Rho=,577) y cociente de IE (Rho=,571) y el número de elecciones positivas. De ello se podría inferir que un alto nivel de IE en el alumnado que repite en educación primaria le va a permitir obtener un mayor número de elecciones positivas en el futuro.

Respecto a la IE y las elecciones sociométricas por la NEAE, el análisis de datos de cada componente muestra:

• Intrapersonal: se evidencia una diferencia entre los grupos, destacando el grupo de ACNEE que presenta una correlación fuerte negativa con el número de elecciones positivas (Rho=-1). Por lo que se debe interpretar que, a mayor nivel de inteligencia intrapersonal, menor número de elecciones positivas o viceversa. Quizás este aspecto pueda quedar explicado porque la presencia de una discapacidad influye en las elecciones que realizan el resto de los compañeros de aula, generando situaciones de exclusión que pueden ser debidas al desconocimiento, a prejuicios o a los sentimientos de inferioridad que pueden experimentar el/la estudiante con discapacidad. Situación que podría ser abordada a través de un mayor impulso de programas de sensibilización sobre discapacidad en los centros educativos, respondiendo a las exigencias de la normativa vigente.

• Interpersonal: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de DEA/BRA que presenta una correlación fuerte positiva con el número de elecciones positivas (Rho=,865). Se debe interpretar que los estudiantes de este grupo muestran un mayor número de elecciones positivas cuanto mayor sea su nivel de inteligencia interpersonal, o viceversa. Por lo tanto, los estudiantes con cualquier tipo de dificultad de aprendizaje que, a su vez, posean un mayor nivel de competencia en el componente interpersonal, recibirán un mayor número de elecciones.

• Adaptabilidad: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de TDAH que presenta una correlación fuerte negativa con el número de elecciones positivas (Rho=-,545) y una correlación débil positiva en problemas de convivencia. Por lo tanto, se debe interpretar que, en los estudiantes con TDAH, cuanto mayor sea su nivel de adaptabilidad, menor será el número de elecciones positivas, o viceversa, y mayor será el número de problemas de convivencia que generen. Esto puede ser debido a que estos estudiantes, al causar problemas de convivencia en el centro, exhiben un patrón de comportamiento que hace que otros alumnos con menos estrategias de protección los elijan para sentirse protegidos.

• Impresión positiva: sí existen diferencian entre los grupos, destacando el grupo de TDAH que presenta una correlación fuerte positiva con el número de personas que le rechazan (Rho=,514). Por lo tanto, se debe interpretar que, en los estudiantes con TDAH, cuanto mayor sea su nivel de impresión positiva, mayor será el número de elecciones de rechazo, o viceversa. Probablemente todo esto esté relacionado con lo indicado anteriormente en el apartado de adaptabilidad. Por el contrario, el grupo de DEA/BRA presenta una correlación positiva fuerte con el número de elecciones positivas (Rho=,728). Por lo tanto, se podría suponer que, en los estudiantes con DEA/BRA, cuanto mayor sea su nivel de impresión positiva, mayor será el número de elecciones positivas, o viceversa.

• Inteligencia emocional: sí existen diferencias entre los grupos, destacando el grupo de DEA/BRA que presenta una correlación fuerte positiva con el número de elecciones positivas (Rho=,605). De esta manera se muestra que, en los estudiantes con DEA/BRA, cuanto mayor sea el cociente de IE, mayor será el número de elecciones positivas, o viceversa. Se confirma así que existen diferencias de correlación entre la IE y el análisis sociométrico dependiendo de la necesidad educativa.

4. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La investigación ha validado la presencia de diferencias significativas en las correlaciones entre la IE y la IG en función de tres factores clave: el género, la edad y la repetición de curso. Estos hallazgos arrojan luz sobre la compleja interacción entre las habilidades emocionales y cognitivas en distintos grupos demográficos. En primer lugar, el género juega un papel destacado, ya que las correlaciones varían entre alumnos y alumnas. Esto indica que la relación entre la IE y la IG puede manifestarse de manera diferente en función del género, lo que sugiere la necesidad de abordajes diferenciados en la promoción de estas habilidades según el género (Salovey y Mayer, 1990).

Además, la influencia de la edad en estas correlaciones destaca la importancia del desarrollo a lo largo del tiempo. A medida que las personas crecen y maduran, la relación entre la IE y la IG puede evolucionar, lo que implica que las estrategias educativas y de intervención deben adaptarse para atender a las necesidades cambiantes de las personas en diferentes etapas de su vida. Por último, la repetición de curso también se asocia con diferencias en estas correlaciones, lo que indica que las experiencias educativas y los desafíos académicos pueden influir en la forma en que las personas desarrollan y utilizan sus habilidades emocionales en conjunto con sus habilidades cognitivas. Sin embargo, debido a la debilidad de las correlaciones encontradas, no se pueden establecer teorías o modelos explicativos sólidos a partir de estos resultados. Los resultados sugieren que el no haber repetido curso influye directamente en la IE y su correlación con la IG. Por otro lado, en los estudiantes que repiten, la repetición puede deberse a diversas causas no relacionadas con la IE o la IG, lo que explica la falta de correlación significativa en este grupo.

Se debe destacar también la alta relación que tienen el número de elecciones y rechazos con la IE y la adaptabilidad, siendo muy bajos los niveles de IE, elecciones positivas y rechazos cuando los estudiantes han repetido. Se destaca la importancia de abordar de manera efectiva la IE en los estudiantes que han repetido curso, con el objetivo de mejorar sus habilidades sociales y promover su bienestar académico y emocional (Guerrero-Barona et al., 2019).

El estudio realizado constituye un paso significativo hacia la comprensión más profunda de los fenómenos educativos, especialmente en relación con la IE y las dinámicas de relaciones sociales. Los hallazgos obtenidos a través de la investigación proporcionan valiosas consideraciones sobre la compleja interacción entre la IE y la IG, considerando factores clave como el género, la edad y la repetición de curso.

La evidencia de diferencias en las correlaciones entre la IE y la IG en función de estos factores demográficos destaca la necesidad de abordajes diferenciados en la promoción de estas habilidades socioemocionales. Es crucial resaltar que, a través de este estudio, se ha establecido una base sólida para fundamentar la implementación de programas de educación emocional en entornos educativos. La conexión entre el desarrollo de la IE y la mejora de las relaciones sociales destaca la relevancia de estos programas para fomentar un ambiente escolar más inclusivo y comprensivo.

Desde el grupo de investigación, se reconocen los desafíos y oportunidades identificados en este estudio, y se refuerza el compromiso continuo en el desarrollo y evaluación de programas de educación emocional. Estos esfuerzos buscan no solo enriquecer la experiencia educativa de los estudiantes, sino también contribuir de manera positiva a su desarrollo integral y a la construcción de habilidades que les permitan afrontar los desafíos emocionales de manera efectiva a lo largo de sus vidas.

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