
Andújar Rodríguez, L. (2025). Cartografía altomoderna en el aula universitaria: una experiencia docente sobre el espacio geográfico. Aula de Encuentro, volumen 27 (2), Experiencias, pp. 332-354
EARLY MODERN CARTOGRAPHY IN THE UNIVERSITY CLASSROOM: A TEACHING EXPERIENCE ON GEOGRAPHICAL SPACE
Andújar Rodríguez, Lucía1
1Universidad de Almería,
lucia.andujar@ual.es,
https://orcid.org/0000-0001-5416-4594
Recibido: 13/12/2024. Aceptado: 06/11/2025
RESUMEN
Este artículo presenta una experiencia docente realizada en un aula universitaria para trabajar el concepto de espacio geográfico utilizando fuentes cartográficas históricas. La actividad se diseñó con el objetivo de que los estudiantes comprendieran cómo la disciplina de la geografía y las representaciones del espacio han evolucionado a lo largo del tiempo, especialmente en torno al descubrimiento de América. Como instrumentos principales, se analizaron cuatro planisferios altomodernos (Martellus, Cantino, Ribero y Mercator), que los estudiantes observaron en grupos para responder a preguntas que fomentaban la reflexión crítica sobre los cambios en las concepciones del espacio. Posteriormente, se realizó una sesión de puesta en común y se aplicó una encuesta de satisfacción para evaluar la experiencia. Los resultados evidenciaron un alto nivel de interés y aprendizaje por parte de los estudiantes, quienes valoraron positivamente el uso de mapas históricos como recurso pedagógico.
PALABRAS CLAVE: Cartografía histórica, espacio geográfico, didáctica, ciencias sociales.
ABSTRACT
This article details a teaching experience conducted in a university classroom aimed at exploring the concept of geographical space using historical cartographic sources. The activity was designed with the objective of enabling students to understand how the discipline of geography and the representations of space have evolved over time, particularly in relation to the discovery of the Americas. The main instruments used were four Early Modern planispheres (Martellus, Cantino, Ribero, and Mercator). Students analysed these maps in groups to answer questions specifically formulated to foster critical reflection on the changes in spatial conceptions. Subsequently, a group discussion session was held, and a satisfaction survey was administered to evaluate the experience. The results showed a high level of interest and learning among the students, who positively valued the use of historical maps as a pedagogical resource.
Keywords: Historical cartography, geographical space, didactics, social sciences.
La propuesta de esta experiencia surge de entender que la geografía, como disciplina, no solo se ocupa de estudiar el espacio físico, sino también de comprender cómo los seres humanos interactúan con él, lo representan y lo configuran a lo largo del tiempo. A lo largo de la historia, la percepción del espacio ha sido dinámica y ha cambiado según los avances científicos, las exploraciones, y los contextos históricos y culturales. Por esta razón, la enseñanza de la geografía en el ámbito universitario debe ir más allá de la descripción estática de los elementos geográficos. Es necesario que los estudiantes se adentren en los procesos históricos que han influido en la evolución de la disciplina, entendiendo cómo las representaciones del espacio han sido modificadas por los descubrimientos, las transformaciones políticas y las ideas prevalentes de cada época.
En este sentido, el uso de fuentes primarias, como los mapas históricos, constituye una vía fundamental para acercar a los estudiantes a los debates y transformaciones que han marcado la historia de la geografía. Estos mapas no son solo herramientas de orientación, sino representaciones cargadas de significados culturales y de conocimiento geográfico en su tiempo. Mediante el análisis de las representaciones cartográficas del pasado, se busca que los estudiantes comprendan que los mapas no solo muestran un espacio físico, sino que reflejan cómo las sociedades han percibido y entendido su mundo, configurando un "espacio geográfico" que responde a las inquietudes, creencias y limitaciones de cada periodo histórico.
Si atendemos a los mapas que hemos utilizado en la actividad, estos pertenecen a la época altomoderna, marcada por los grandes viajes de navegantes como Colón (1492), Vasco de Gama (1497) o Magallanes y Elcano (1519-1522), a los que se unieron navegantes ingleses y franceses, que fueron ampliando el conocimiento geográfico de la Tierra en unas pocas décadas. De esta manera, la cartografía tuvo carácter universal y trascendió el marco de los portulanos y la proyección de Ptolomeo, adecuada solo para latitudes medias (Joly, 1982).
La nueva cartografía aparecida durante el siglo XVI fue fruto de los trabajos de astrónomos y matemáticos que plantearon proyecciones originales para abarcar toda la superficie conocida. Aunque algunas eran simplemente la misma proyección que la utilizada por Ptolomeo (como ocurre con el planisferio de Martellus que es el primero de los propuestos en la actividad). Otras permitían representar los dos hemisferios acolados o proyecciones divididas en husos, que podían trasladarse sobre globos esféricos. Pero otras proyecciones como la de Mercator (1569) o la de Ortelius (1570) supusieron una novedad en su tiempo. En particular, la de Mercator, inspirada en los portulanos, por su carácter práctico fue el soporte más utilizado para las cartas náuticas, algo que ha llegado hasta nuestros días. De esta forma, a pesar de que a finales del siglo XVI aún existían muchos interrogantes, el mundo se concebía y representaba en sus dimensiones reales (Joly, 1982).
La investigación aborda cómo el empleo de fuentes primarias, específicamente mapas históricos altomodernos, puede incidir en la percepción del espacio geográfico y en la comprensión del concepto de medio en estudiantes universitarios de Didáctica de las Ciencias Sociales. La actividad docente diseñada utiliza cartografía producida antes y después del descubrimiento de América, con el objetivo de analizar las transformaciones en la representación del espacio en un momento histórico clave. Se utilizan cuatro planisferios: Martellus (1498), Cantino (1502), Ribero (1527) y Mercator (1569).
Se plantea la hipótesis de que la utilización de estos mapas como recurso pedagógico permite a los estudiantes reconocer que los mapas son construcciones culturales y sociales condicionadas por los conocimientos, las técnicas y las intenciones de su época. Asimismo, invita a reflexionar sobre el impacto de eventos históricos, como el descubrimiento de América, en la configuración de las concepciones espaciales y en la transformación de los imaginarios geográficos. Por último, motiva a desarrollar una visión crítica del concepto de medio, entendiendo que este no es un entorno dado de manera estática, sino una construcción dinámica influenciada por el conocimiento y la interacción humana.
En suma, esta experiencia docente investiga si el análisis comparativo de mapas históricos puede servir como herramienta eficaz para profundizar en el conocimiento geográfico de los estudiantes, entendido no solo como el conocimiento de los elementos físicos y políticos del mundo, sino también como la capacidad de interpretar críticamente las formas en que la humanidad ha representado y comprendido el espacio a lo largo del tiempo.
Como apuntan Trepat y Comes (1998) el espacio ha sido objeto central de estudio en la Historia del pensamiento y no es una realidad real y absoluta, sino que se trata de una representación, fruto de las construcciones mentales que los individuos se hacen de la realidad.
Tradicionalmente, el espacio se ha representado principalmente mediante mapas, concebidos como herramientas basadas en conocimientos físicos y matemáticos, y percibidos como imágenes imparciales de la realidad. No obstante, al aplicar un enfoque historiográfico, se revela que los mapas adquieren significados condicionados por los contextos políticos e institucionales que los originan. Son las dinámicas sociales las que actualizan estas interpretaciones y les otorgan significado (Parellada, 2017; Gómez, Ortuño y Miralles, 2018).
Los mapas representan un sistema gráfico simbólico que simula el espacio real, lo que permite considerarlos como una metáfora gráfica (Trepat y Comes, 1998). Son construcciones sociales que reflejan y, a la vez, ocultan elementos en función del conocimiento y los intereses de quienes los encargan y producen. Como resultado, estas representaciones dependen de los contextos sociales y políticos en los que surgen, y su análisis puede proporcionar valiosa información sobre aspectos culturales específicos. Así, las representaciones cartográficas adquieren significado al insertarse en el entramado cultural que las origina (Parellada, 2017).
La cartografía, además de ser un sistema simbólico, se presenta como una disciplina eminentemente práctica. Las representaciones espaciales no solo permiten recopilar y analizar información diversa, sino que también constituyen un recurso que fomenta sesiones de aprendizaje dinámicas y participativas. Este enfoque, a su vez, contribuye a hacer las clases más estimulantes para los estudiantes, promoviendo un mayor interés y una comprensión más activa del contenido (Catalá, 2016).
En este contexto, la cartografía histórica cobra un valor pedagógico especial al configurarse como un lenguaje único para reflexionar sobre los conocimientos que aporta la geografía. Al combinar su carácter práctico con su capacidad para narrar contextos históricos, las representaciones cartográficas históricas permiten comunicar tanto información conceptual como factual. Además, estas representaciones intencionadas reflejan características específicas de un espacio y un tiempo determinados, convirtiéndose así en fuentes privilegiadas de información primaria. Este enfoque fomenta una comprensión integral de cómo las realidades espaciales han sido interpretadas y construidas a lo largo de la historia. Hernández reconoce que el uso de cartografía histórica otorga a los estudiantes posibilidades procedimentales con relación a la lectura, análisis e interpretación de fuentes primarias. La reflexión sobre los espacios representados en otros tiempos (como la cartografía en el siglo XVI de personajes y animales fantásticos en América o Asia) permite recabar información sobre las cosmovisiones y valores de los europeos con respecto a otras sociedades (Hernández, 2002).
Con esta actividad que presentamos se trabajan distintos objetivos:
La actividad se desarrolló en el Grado de Educación Primaria de la Universidad de Jaén, en un grupo de la asignatura Didáctica de las Ciencias Sociales I: el espacio geográfico y su tratamiento didáctico, que se imparte en segundo curso durante el primer cuatrimestre, en el curso 2024/2025. El grupo en cuestión es muy numeroso (86 estudiantes), con bastantes absentistas y, en general, el alumnado se distrae con bastante facilidad. Durante el desarrollo de los contenidos dedicados al espacio geográfico y su tratamiento didáctico y previamente al desarrollo de la actividad en el aula, se explicó el desarrollo de la cartografía histórica, así como algunos conceptos generales (Alcaraz, 2004), y se informó al alumnado de la realización de un ejercicio de carácter evaluable dentro del contenido práctico de la asignatura.
Partiendo de la premisa de que los documentos cartográficos actúan como mediadores entre el mundo físico externo y el mundo mental interno (Delgado, 2002), para desarrollar la actividad y trabajar la evolución del espacio geográfico desde finales del siglo XV y en el siglo XVI, seleccionamos cuatro planisferios, que ya hemos indicado (véase anexo), y que se pusieron a disposición del alumnado:
Los cuatro documentos pueden consultarse online, ya que son de dominio público.
Se utilizó la sesión para que, por pequeños grupos formados de manera espontánea, visualizasen los cuatro mapas y contestasen unas preguntas que presentamos a continuación, ordenadas por temáticas y en las que indicamos el objetivo que se pretendía con cada una:
Al final de la sesión se facilitó al alumnado una pequeña encuesta para conocer su grado de satisfacción con la actividad. Las preguntas contenidas en la misma fueron las siguientes:
En la sesión siguiente, se dedicó tiempo a comentar la actividad con el alumnado, revisando nuevamente cada uno de los planisferios. Durante este repaso, se destacaron los cambios, las innovaciones y los elementos más llamativos de cada mapa. Además, se revisaron las preguntas planteadas, fomentando una puesta en común que permitió integrar y contrastar las reflexiones de los diferentes grupos.
Cada uno de los grupos entregó a la profesora un documento con las respuestas a las preguntas planteadas, que sirvió para la evaluación final dentro de la parte práctica de la asignatura. En cuanto a los siete ítems propuestos para trabajar en la actividad, los resultados de cada uno de ellos fueron los siguientes:
- Representación y perspectiva cartográfica: los estudiantes identificaron correctamente que la diferencia principal entre el mapa de Martellus y Ribero fue la aparición de América y reconocieron una evolución hacia una mayor precisión geográfica. Igualmente, observaron que Europa, Asia y África estaban presentes en ambos, pero con mayor detalle en Ribero. Apreciaron cambios en el estilo de representación: de formas “medievales” y “concentradas” a otras “más amplias y organizadas”. En cuanto a las áreas que no estaban representadas, coincidieron en que Oceanía, el interior de los continentes, así como el océano Pacífico estaban ausente o escasamente representado en los primeros planisferios.
- Impacto de los descubrimientos: supieron reconocer la transformación del Atlántico tras el descubrimiento de América indicando que se convirtió en un “puente entre continentes” y una “vía importante” para el comercio. En cuanto al aumento de los conocimientos de los territorios americanos, los estudiantes señalaron que se dotó de mayor precisión general a los planisferios, se corrigieron para “dar lugar a América”.
- Concepción del espacio geográfico: identificaron las distancias distorsionadas en los primeros mapas, ya que los continentes aparecían “más juntos” o “más pequeños” de lo real, así como elementos de navegación representados (brújulas, rosas de los vientos).
- Funcionalidad y propósito de los mapas: en general, entre las interpretaciones compartidas podemos señalar que los estudiantes identificaron el planisferio de Martellus como el más simbólico, frente al de Mercator como herramienta de navegación (al igual que el de Ribero). No obstante, hubo algunos que etiquetaron al de Mercator como “más simbólico”.
- Eurocentrismo y perspectiva cultural: detectaron que los cartógrafos priorizaban territorios de interés europeo (Mediterráneo, rutas hacia la India, territorios coloniales), y zonas como África y América “exotizadas” con símbolos y decoraciones (aunque no entraron a describirlas ni analizarlas).
- Progreso en la proyección cartográfica: al comparar los planisferios de Cantino y Mercator, los alumnos distinguieron que el primero era un registro de los descubrimientos, pero “básico” o “plano” y con una utilidad limitada para la navegación, mientras que señalaban el de Mercator como una proyección matemática más útil.
- Comparación general de los planisferios: entre las transformaciones indicadas por los estudiantes se encuentran la expansión del conocimiento geográfico y la evolución técnica (cartografía matemática) y el paso de un mundo más “pequeño” a la comprensión de distancias reales, donde el océano Atlántico se transformó en un “puente”.
Sin embargo, podemos incluir una serie de errores entre las respuestas analizadas:
- Algunas confusiones sobre las proyecciones cartográficas, las cuales describieron como “más aplanadas” o “más redondas” y parecieron no comprender que se trata de sistemas matemáticos de proyección.
- Muchos estudiantes identificaron los mapas antiguos como “incorrectos”, sin contextualizarlos en su época.
- En ocasiones, muchas respuestas se limitaron a describir lo que veían sin profundizar: “En el primer mapa, los océanos y mares están representados con el color azul, en el segundo de blanco, en la tercera también y además está representado con barcos y en el cuarto con el color gris y peces” o indicaron generalidades sin especificar la respuesta.
- Otras veces, incurrieron en contradicciones a lo largo del ejercicio, por ejemplo, al indicar que el mapa de Martellus “era el más útil para la navegación”, pero después indican que “Mercator revoluciona la navegación (…) es el más funcional”.
Por otro lado, los resultados de las encuestas de satisfacción que se pasó al alumnado han revelado que un 95’3% de estudiantes encontraron útil la actividad para entender los cambios que pueden producirse en la percepción del espacio. Igualmente, en cuanto a los planisferios conocidos por los alumnos y alumnas, un 68’8% afirmó no conocer ninguno antes de realizar la actividad, siendo el más conocido por los alumnos el planisferio de Mercator (21’9%) (ver Tabla 1).
Tabla 1. Planisferios conocidos por el alumnado antes de realizar la actividad
Planisferio conocido |
Porcentaje de alumnado |
Planisferio Martellus |
15’6% |
Planisferio de Cantino |
3’1% |
Planisferio de Diego Ribeiro |
4’7% |
Planisferio de Mercator |
21’9% |
Ninguno |
68’8% |
Fuente: Elaboración propia a partir de las encuestas recogidas.
Igualmente, al preguntar cuál de las representaciones les había resultado más interesante, un 35% señaló el planisferio de Cantino, seguido por el de Martellus (33%) frente a un 10% que indicó como más atractivo el de Diego Ribeiro y un 5% indicó que ninguno de ellos (ver Gráfico 1).
Gráfico 1. Planisferio más interesante para el alumnado

Fuente: Elaboración propia a partir de las encuestas del alumnado.
En la siguiente tabla recogemos las razones de los estudiantes para señalar como más sugestivo cada uno de los mapas elegidos (ver Tabla 2).
Tabla 2. Razones del alumnado para encontrar más atractivo cada uno de los planisferios
Martellus |
Cantino |
Ribeiro |
Mercator |
Ausencia de continentes Inocencia de los individuos al pensar que la tierra era plana Desconocimiento del mundo Misterio Llamativa representación Realizado con pocos recursos Simple de comprender Gran extensión de Europa Concepción del mundo totalmente distinta |
Incorpora la representación de América El espacio aparece más ordenado Muchos detalles Representación interesante Obra decorativa Colorido Mayor precisión Más sencillo de analizar Desconocimiento de América Exótico |
Colorido/estética /detalle del dibujo Misterio sobre el continente americano Información detallada |
Precisión Representación más fiel a la realidad Novedoso El que mejor se entiende Más práctico |
Fuente: Elaboración propia a partir de las encuestas del alumnado.
La actividad propuesta se ha revelado como altamente positiva, tanto desde la perspectiva de los estudiantes como de la docencia misma, al conseguirse los objetivos propuestos. La utilización de recursos visuales, en este caso mapas históricos de diferentes épocas, se ha consolidado como una herramienta eficaz para facilitar el aprendizaje significativo y motivador. Estos materiales permitieron a los estudiantes analizar de manera comparativa la evolución en la representación del espacio geográfico, promoviendo una reflexión crítica sobre la construcción del conocimiento cartográfico y su relación con los contextos históricos como se pretendía.
La actividad no solo logró captar la atención de un grupo que habitualmente presenta dificultades para mantenerse concentrado, sino que también generó un ambiente de trabajo muy positivo, caracterizado por la participación y el interés generalizado. Este cambio fue corroborado por las encuestas de satisfacción realizadas tras la sesión, que reflejaron la utilidad de la actividad según la opinión de los estudiantes.
Sin embargo, la actividad reflejó algunas carencias del alumnado tanto de conocimientos como de aspectos formales. Entre los errores conceptuales podemos indicar algunos que tienen que ver con el vocabulario cartográfico, tales como: proyección, escala o coordenadas. Estas confusiones de conceptos básicos de geografía ya han sido señaladas en otros trabajos (Montaña Conchiña, 2011). Asimismo, con la actividad se ha apreciado una falta de análisis crítico, ya que muchos ejercicios solo describían lo que veían en el planisferio, pero no interpretaban u ofrecían un análisis sobre lo que se preguntaba. Además, la escritura era, en muchas ocasiones, deficiente. Por tanto, la actividad puede percibirse como exitosa en objetivos básicos, pero con un margen de mejora en lo que a profundidad analítica se refiere.
Para futuras actividades de este tipo, será conveniente incidir más en conceptos cartográficos básicos, pudiéndose incluir un glosario de términos cartográficos que los propios estudiantes trabajen, para evitar errores a la hora de interpretar los planisferios, así como una comparación con cartografía actual, por ejemplo, a partir de Google Maps o con proyecciones alternativas, que sigan ahondando en la representación del espacio geográfico y su evolución.
La experiencia también subraya el valor de integrar fuentes históricas en la enseñanza de las ciencias sociales, destacando el potencial de los mapas como vehículos para desarrollar competencias analíticas y una comprensión profunda de los cambios en la percepción del espacio.
En esta línea, pueden plantearse futuras actividades donde se incorporen otras fuentes geográficas, como textos descriptivos, globos terráqueos históricos o grabados, con el fin de seguir ampliando y diversificando la enseñanza de la disciplina. Por ejemplo, podría plantearse el análisis de atlas renacentistas que compilaron información de las primeras exploraciones, documentos de viajeros que describen regiones desconocidas, o incluso mapas temáticos antiguos que ilustran rutas comerciales, distribución de recursos naturales o expansiones territoriales. La combinación de estas fuentes ayudaría a los estudiantes a construir una visión más amplia y contextualizada del desarrollo de la geografía y su impacto en las sociedades.
En definitiva, esta experiencia destaca cómo el estudio de fuentes geográficas históricas puede transformar la comprensión del espacio y su evolución a lo largo del tiempo. Fomentar que los futuros docentes trabajen con este tipo de materiales no solo enriquece sus conocimientos, sino que también les proporciona herramientas valiosas para transmitir a sus estudiantes la importancia de la geografía como disciplina dinámica, capaz de conectar pasado y presente.
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Imagen 1. Planisferio de Martellus, 1489

Imagen 2. Planisferio de Cantino, 1502

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Planisferio_de_Cantino#/media/Archivo:Cantino_planisphere_(1502).jpg.
Imagen 3. Planisferio de Diego de Ribeiro, 1527

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Ribero#/media/Archivo:Weimar_1527.png.
Imagen 4. Planisferio de Mercator, 1569

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Proyecci%C3%B3n_de_Mercator#/media/Archivo:Mercator_1569.png.