LA NECRÓPOLIS VISIGODA DE CUBILLEJO DE LA SIERRA (GUADALAJARA, ESPAÑA) Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

Servicio de Publicaciones de la Diputación de Guadalajara, Guadalajara. 2022 (2.ª edición), 229 páginas

María Luisa Cerdeño, Marta Chordá, Emilio Gamo y Álvaro Sánchez-Climent (coordinadores)

La necrópolis visigoda de Cubillejo de la Sierra (Guadalajara, España) ha sido objeto de dos campañas intensivas de excavación (2006-2007 y 2017) en el marco del oppidum de Los Rodiles y salió a la luz cuando se intentaron documentar las cerámicas (período Celtibérico Antiguo) de una excavación anterior en los alrededores de la ermita de la Virgen de la Vega para estudiar el poblamiento de dicho oppidum y la evolución del poblamiento de la zona.

Los resultados de dichas excavaciones se han plasmado en este libro en el que figuran los investigadores que han realizado los trabajos de excavación y registro de los materiales encontrados, así como las distintas analíticas aplicadas. Es, por tanto, un volumen que está dirigido por los coordinadores de los trabajos (María Luisa Cerdeño, Marta Chordá, Emilio Gamo y Álvaro Sánchez-Climent). El libro se compone de siete capítulos que recogen las investigaciones realizadas en la necrópolis y que exponen con gran rigor la intervención arqueológica llevada a cabo, así como los análisis fisicoquímicos, antropológicos, etc. que completan el trabajo de excavación. Cada capítulo está compuesto, a su vez, de varios apartados que muestran los trabajos realizados por los distintos especialistas. Aunque cada capítulo tiene una entidad independiente, todos ellos forman un conjunto perfectamente integrado basado en una excelente metodología de trabajo en sus distintos aspectos: trabajos previos, excavación, documentación, registro, catálogo de materiales y analíticas realizadas, lo que proporciona una garantía importante en cuanto a la orientación científica del resultado global así como la integración entre los trabajos, siendo un ejemplo en el que el todo es bastante más que la suma de sus partes.

El objeto de estudio es la necrópolis visigoda de Cubillejo, para el que los autores han utilizado una metodología de campo con una base empírica muy exhaustiva, enfocada tanto a la arqueología de la muerte como a la arqueología del paisaje y la antropología física. En la excavación de la necrópolis se han utilizado los principios y métodos de estas disciplinas tanto en sus planteamientos como en la extracción de los materiales, enfocada a las unidades estratigráficas. En este sentido, la evaluación previa del entorno de los yacimientos de Cubillejo utilizando fotografía aérea, junto a una prospección geofísica mediante georradar terrestre ha sido esencial para, posteriormente, poder realizar la cuadriculación georreferenciada de la zona.

Esta metodología de trabajo se ha plasmado en el proceso de excavación, siguiendo los principios de estratigrafía arqueológica de Harris de acuerdo con las unidades estratigráficas y las relaciones entre ellas. Además, los datos obtenidos están exhaustivamente registrados utilizando distintas fichas de campo, fundamentalmente de las tumbas y de los restos humanos encontrados en ellas. Estas fichas permiten registrar de forma bastante exhaustiva los datos propios de cada tumba y los de restos humanos asociados a las mismas, lo que posibilita la realización posterior de análisis estadísticos de los datos cuantitativos y cualitativos, así como la asociación entre las distintas categorías arqueológicas.

La utilización de técnicas digitales CAD ha permitido a los autores la realización de planimetrías de precisión, tanto de cada tumba individualmente como de la necrópolis al completo, con una precisa localización geográfica basada en la georreferencia obtenida. Este trabajo se completa con una información gráfica de gran calidad, muy exhaustiva y de gran precisión respecto a los materiales de las sepulturas. Así, cada tumba está registrada mediante una o varias imágenes de detalle, la imagen de cada artefacto encontrado, la planimetría de detalle de cada tumba y el dibujo arqueológico de materiales recuperados. Esta metodología de trabajo está basada en la actuación en los niveles micro (unidades independientes), semimicro (el conjunto de la necrópolis y su estructura) y macro (relación entre la necrópolis y el entorno), lo que proporciona una información exhaustiva del registro de materiales, de los restos humanos y de las unidades estratigráficas, permitiendo así el trabajo posterior de cualquier investigador.

El capítulo final contiene los análisis cuantitativos realizados, aunque, en realidad, es una propuesta que enlaza perfectamente con el resto, convirtiendo el trabajo en un todo completo, además de establecer las pautas que permitirán, en un futuro, llevar a cabo una investigación rigurosa de la zona. Este capítulo incluye el estudio antracológico pormenorizado de cada tumba, junto a la información exhaustiva de la misma en las dos campañas llevadas a cabo en el yacimiento (2006-2007 y 2017), enfocado a la obtención de una aproximación de la zona desde los recursos, los métodos de subsistencia, la caracterización de patrones por sexo, así como las enfermedades y patologías de los individuos de la necrópolis. Estos resultados se completan con el estudio de la dieta humana a partir de los isótopos de carbono δ13C, δ15N, y δ18O de individuos de cinco sepulturas visigodas con restos de colágeno suficientes para la obtención de los isótopos citados, con implicaciones acerca de recursos, movilidad, etc. aunque la muestra es demasiado pequeña para poder obtener conclusiones estadísticamente significativas. Estos estudios se completan con los análisis mediante las nuevas técnicas arqueométricas (espectroscopía en el infrarrojo, microscopía electrónica MEBEC y microanálisis por dispersión de energías de rayos X EDS) sobre el fragmento de vidrio y el fragmento de ámbar, aunque, de nuevo, la escasez de restos es un hándicap determinante. Sin embargo, se han llevado a cabo análisis importantes del vidrio negro comparando el caso del vidrio pulido con el no pulido, así como de la sección pulida de los vidrios negros y blancos. Finalmente, el análisis de los depósitos terrosos de la superficie en la que se han encontrado estos objetos ha permitido establecer la composición calcárea de la tierra y su coherencia con el terreno en el que se localiza la necrópolis.

En resumen, el lector está ante un trabajo que expone los resultados, de forma clara pero exhaustiva, de una excavación metodológicamente muy bien realizada y que incluye una gran cantidad de información cuantitativa y cualitativa mediante la aplicación de las nuevas tecnologías analíticas fisicoquímicas de los materiales de la excavación. Y todo ello utilizando instrumentos y procesos digitales de gran precisión para conseguir el máximo detalle de la información (no hay que olvidar la frase, quizá algo maximalista, que afirma “excavar es destruir”).

Hay que destacar que todos los trabajos los ha realizado una gran cantidad de especialistas de distintas líneas de investigación, lo que se demuestra en el nivel y fiabilidad de los resultados obtenidos. Quizá, por este motivo, se ha incluido una bibliografía especializada para cada capítulo y subcapítulo, además de una muy extensa bibliografía general.

Personalmente, este trabajo me parece un paso importante para el establecimiento de un protocolo de excavación que incluya todos los nuevos avances metodológicos y tecnológicos con el objetivo de avanzar en el conocimiento del pasado, realizado con gran minuciosidad y rigor.

José Antonio Esquivel
Departamento de Prehistoria y Arqueología, Universidad de Granada

esquivel@ugr.es