POLITICAL LANDSCAPES IN LATE ANTIQUITY AND EARLY MIDDLE AGES: THE IBERIAN NORTHWEST IN THE CONTEXT OF SOUTHERN EUROPE
Firenze University Press, Florencia, 2024, 340 páginas
Iñaki Martín Viso (editor)
El presente libro, editado y coordinado por el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Salamanca, Iñaki Martín Viso, constituye la primera entrega de una serie de publicaciones agrupadas bajo el título Iberian Local Societies in the Early Medieval European Context: Settings, Practices and Territorialities (5th–12th Centuries). Esta iniciativa colectiva, en la que cada volumen contará con diferentes editoras, tiene como propósito ofrecer una perspectiva renovada y actualizada sobre la Edad Media en la Península Ibérica, con especial atención a las dinámicas territoriales, políticas y sociales.
Esta primera entrega se centra específicamente en el análisis de los paisajes políticos del noroeste de la Península Ibérica entre los siglos V y XI, articulando una aproximación comparativa que incorpora referencias a otros contextos del suroeste de Europa. La obra se centra en emplear análisis específicos y contextualizados para superar marcos teóricos preestablecidos y generalistas, que permitan abordar con mayor profundidad la complejidad de las dinámicas de poder, territoriales y sociales a pequeña escala en este periodo. De este modo, se busca una lectura multidimensional de las transformaciones que modelaron tanto las comunidades como el paisaje, evitando simplificaciones generalistas y promoviendo una visión integradora.
El volumen, de carácter colectivo, consta de trece capítulos, precedidos por una introducción, y termina con una conclusión general. A lo largo de estos capítulos se exploran diversos casos de estudio en los que las dinámicas de poder moldearon tanto las comunidades como el paisaje. La obra ofrece una revisión plural y multidisciplinar, fundamentada principalmente en enfoques históricos y arqueológicos. Así mismo, trasciende el marco estrictamente regional para insertar sus estudios de caso en debates historiográficos de mayor alcance, contribuyendo a una mejor comprensión de las transformaciones del poder y del territorio en la Alta Edad Media peninsular y, por extensión, europea.
Desde la introducción (pp. 1–5), a cargo del editor, se realiza una definición precisa de varios conceptos clave que se reiteran a lo largo del volumen, lo cual contribuye a delimitar con claridad el marco interpretativo en el que se inscribe esta obra colectiva.
Las primeras contribuciones se centran en el estudio y análisis de las residencias aristocráticas. En el capítulo titulado “Domus uel curtis. Residencia campesina, propiedad y explotación agraria en la Hispania visigoda” (pp. 7–31), Pablo C. Díaz aborda, a partir de la legislación conservada, el sistema de propiedad y las relaciones sociales derivadas que imperaban en la sociedad hispana durante la segunda mitad del siglo VII. El autor destaca la concentración del poder en manos de las élites y la imposición de sus agendas como uno de los rasgos predominantes del período. No obstante, pese a la riqueza de los datos presentados, se reconoce que esta propuesta de organización social y estructura de la propiedad probablemente no constituye un modelo único ni exclusivo, dada la heterogeneidad que caracteriza a la Hispania visigoda. Mientras que Díaz aborda estos núcleos de poder desde un enfoque centrado en las fuentes documentales, en “Prácticas sociales y ejercicio del poder en las localidades. Las residencias de las élites rurales en el noroeste de la Península Ibérica” (pp. 33–56), Juan Antonio Quirós Castillo ofrece una aproximación arqueológica al fenómeno de las residencias aristocráticas rurales. El autor reflexiona sobre las dificultades de la identificación arqueológica de estos espacios de poder, en contraposición a la importancia que las élites rurales parecen ostentar en las fuentes escritas de este período. A partir del análisis de dos casos de estudio situados en el actual territorio alavés, se evidencia la dificultad de establecer criterios homogéneos que permitan definir de forma precisa este tipo de contextos residenciales. En consecuencia, se subraya la necesidad de recurrir a conceptos más flexibles y heterogéneos, capaces de adaptarse a las particularidades y dinámicas propias de las realidades locales altomedievales.
En “Constructing territoriality 'From Below': Collective Action, Micropolitics, and Landscape in the Duero Plateau (Tenth–Eleventh centuries)” (pp. 57–79), Iñaki Martín Viso analiza tres casos de estudio situados al norte del río Duero, con el objetivo de identificar patrones de organización territorial a partir de experiencias locales articuladas “desde abajo”. A partir de la evidencia disponible muestra que estas comunidades no dependían directamente de una autoridad central, sino que se mantenían cohesionadas en torno a objetivos y prácticas compartidos por toda la comunidad. Continuando con esta línea centrada en las comunidades rurales y su articulación territorial, Carlos Tejerizo-García, Juan Pablo López García y Diego del Pozo Bernaldo de Quirós presentan en “Un estudio preliminar de las micropolíticas en el centro de la Península Ibérica en época altomedieval: el caso de la Sierra de Ávila” (pp. 81–105) los resultados iniciales de un proyecto arqueológico en curso sobre el poblamiento altomedieval en esta región. A través del análisis de cuatro asentamientos aldeanos datados entre los siglos VII y X, los autores apuntan hacia una compleja organización social y económica, fuertemente vinculada a una economía ganadera y reforzada por la presencia de espacios funerarios, que desempeñaron un papel central en la consolidación de las comunidades y sus identidades. Complementando estas perspectivas, el capítulo “The Formation of Medieval Territories in Mountain Areas. A Perspective from Archaeology and Written Records at Caramulo (Lafões, Central-Northern Portugal)” (pp. 106–127), de Catarina Tente y Diego Melo, aborda el proceso de formación territorial en áreas montañosas desde una doble aproximación: la excavación arqueológica y el análisis de fuentes escritas a partir del siglo XI. Esta metodología combinada permite esbozar una primera caracterización de las dinámicas de construcción del paisaje rural, poniendo de relieve que, incluso a escala local, se observan importantes variaciones en la configuración de redes aldeanas, así como en la estructuración del poblamiento y de las relaciones sociales asociadas.
En el capítulo titulado “Iglesias rurales y presbíteros en la articulación política y religiosa de la Hispania visigoda” (pp. 131–149), Pablo Poveda Arias examina los mecanismos empleados por los obispos del reino visigodo para consolidar su autoridad sobre el territorio, con especial atención a las iglesias ubicadas en zonas rurales. A través del análisis de las estrategias diseñadas para asegurar la adhesión y el servicio de los presbíteros rurales, el autor subraya el papel de la Iglesia como institución clave en el mantenimiento del orden social del reino. Por su parte, Mariel Pérez, en “Iglesias locales, comunidades y diferenciación social en León en la Alta Edad Media (siglo X)” (pp. 151–169), a partir del estudio del corpus documental de esta región, examina cómo estas iglesias, muchas veces fundadas por iniciativa individual o colectiva desde dentro de las propias comunidades, actuaron como elementos de articulación territorial y como marcos de identificación colectiva. El capítulo también examina la relación entre estas iglesias y las élites locales, explorando si su control respondía a una lógica comunal o estaba dominado por ciertos grupos hegemónicos. Alineado con esta reflexión, y desde una perspectiva combinada, José Carlos Sánchez Pardo, Laura Blanco Torrejón y Marcos Fernández Ferreiro presentan el capítulo titulado “Sepulcros, iglesias y construcción de paisajes políticos en la Galicia de los siglos IX-XI” (pp. 171–198). Este trabajo se basa en un análisis combinado de la documentación relativa a iglesias altomedievales y de los registros arqueológicos asociados a necrópolis del mismo período. A partir de este enfoque, los autores examinan la creación de edificios religiosos promovidos por élites locales y aristocracias en la Galicia altomedieval, así como su función como espacios funerarios. Este análisis permite avanzar en la comprensión de los modos en que dichos centros religiosos se integraron en las estructuras de poder locales y se articularon dentro del entramado político del reino de la Gallaecia.
Daniel Justo Sánchez, en el capítulo titulado “Under the Shadow of a Central Place: Defining the Landscape with Fortified Places and Their Memory in the Written Sources of the Kingdom of León” (pp. 199–223), escribe y reflexiona sobre la aparición en la documentación histórica de lugares fortificados en el territorio leonés entre comienzos del siglo X y finales del XI, prestando atención tanto a las razones de su mención como a su posible función. Su enfoque trasciende la mera función militar o defensiva de estas estructuras, para destacar su papel como puntos de referencia espacial y sitios centrales de la vida comunitaria y del paisaje político local. En una línea paralela, pero desde una perspectiva centrada en la gestión de los recursos y la economía rural, Álvaro Carvajal Castro y Julio Escalona abordan en “Mills and the Politics of Water Management in the NW of the Iberian Peninsula, 900–1050” (pp. 225–247) el papel de los molinos de agua y la industria asociada como elementos clave en las dinámicas locales altomedievales. Más allá de su función productiva dentro del sistema alimentario, los autores destacan su importancia como focos de poder y como piezas fundamentales en la articulación de relaciones políticas en las comunidades del noroeste peninsular, especialmente en la Meseta norte del Duero.
Como parte de su apuesta comparativa, el volumen incorpora también estudios centrados en otros contextos europeos. Giuseppe Albertoni, en “Paesaggi di resistenza nell’Italia carolingia. Spazi della solidarietà e luoghi della giustizia nei ‘processi di libertà’” (pp. 249–268), analiza el papel de los espacios judiciales en el norte de Italia durante el siglo IX. Lejos de ser meros escenarios de justicia local, estos lugares se revelan como instrumentos de consolidación del poder y de reproducción de jerarquías sociales. Frente a ello, el autor documenta diversas estrategias de resistencia promovidas por comunidades que buscaban preservar sus propias formas de cohesión interna y autonomía frente a las injerencias externas. También en el contexto italiano, Giovanna Bianchi examina en “Poteri, risorse, paesaggi tra la costa tirrenica e l’interno (IX–XI secolo)” (pp. 269–291) la interacción entre los poderes públicos y una región situada al sur de la Toscana. La riqueza en recursos naturales —particularmente salinas y depósitos minerales— atrajo una presencia creciente del poder monárquico, que impulsó transformaciones significativas en el paisaje. A través de estos procesos, se generaron nuevos espacios centrales concebidos para gestionar y controlar tanto el territorio como su potencial económico. Casi para cerrar el volumen, Adrien Bayard examina en “Lugares de poder en Auvernia de los Guillèmides. La construcción de un principado en los siglos IX y X” (pp. 293–319) la configuración del territorio auverniense bajo el control de una destacada familia nobiliaria. A través del análisis de su ascenso y posterior declive, el autor destaca el papel clave de ciertos espacios de poder —como los monasterios y las fortificaciones— en la consolidación del dominio señorial. El estudio presta especial atención a las estrategias de adquisición territorial y a la articulación de redes políticas basadas en alianzas matrimoniales, mostrando cómo estas prácticas contribuyeron a la construcción y mantenimiento de un poder principescamente estructurado en el corazón de la Francia carolingia. Igor Santos Salazar es quien cierra el volumen con unas conclusiones (pp. 321–325) en las que resumen las principales problemáticas asociadas al estudio crítico de la territorialidad medieval, subrayando los desafíos metodológicos que plantea la interpretación de paisajes políticos a partir de la interacción entre fuentes escritas, registro arqueológico y dinámicas sociales complejas.
En definitiva, Political Landscapes in Late Antiquity and Early Middle Ages: The Iberian Northwest in the Context of Southern Europe es una obra colectiva que enriquece nuestra comprensión de los procesos de construcción del territorio en la Alta Edad Media peninsular, al abordarlos como el resultado de una negociación multiescalar entre dinámicas colectivas locales y estrategias aristocráticas de poder. Es un trabajo riguroso de 20 investigadoras e investigadores que, desde una óptica claramente interdisciplinar, constituye una aportación valiosa tanto para los estudios medievales peninsulares como para el contexto europeo.
Mario Pereiro Fernández
SINCRISIS. Investigación en Formas Culturais.
CISPAC. Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais.
Universidade de Santiago de Compostela