La Caja-Tambora Montuvia

The Montuvia Drum-Box

 

Cuadro de texto:  Recibido 24/11/2019      Revisado 02/01/2020      
 Aceptado 02/01/2020    Publicado 31/01/2020

Luis Andrés Macías Ferrin

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí,

Ecuador

manchecana@gmail.com

 

Resumen

La caja tambora es un instrumento musical vernáculo de percusión que surge de la necesidad de crear nuevas memorias culturales ligadas a una tendencia contemporánea moderna basadas en la musicalización de la tradición oral montuvia.  Este instrumento está elaborado de maderas populares del campo manabita, así mismo tiene incrustaciones de bambú. Su estructura es octagonal debido a la riqueza acústica que permite ese diseĖo y a la representación literaria octosílaba en la composición del amorfino, asumiendo así una identidad e imagen representativa. La sonoridad del instrumento es muy orgánica y conjuntamente con la ejecución del percusionista recrea sonidos agudos por su lado izquierdo y graves-medios por su lado derecho con un orificio de desfogue de sonido en la parte superior. Llevar la célula rítmica adoptada por los montubios para el género musical amorfino es la función de este instrumento dentro de esta cultura musical de la costa ecuatoriana.

Cuadro de texto: Sugerencias para citar este artículo
Macías Ferrin, Luis Andrés (2020). La Caja-Tambora Montuvia. Tercio Creciente, 17, págs. 71-81. https://dx.doi.org/10.17561/rtc.n17.5
MACÍAS FERRIN, LUIS ANDRÉS. La Caja-Tambora Montuvia. Tercio Creciente, enero 2020. nľ 17, pp. 71-81.  https://dx.doi.org/10.17561/rtc.n17.5


Abstract

The drum box is a vernacular percussion musical instrument, which arises from the need to create new cultural memories linked to a modern trend based on the musicalization of the montuvias oral tradition. This instrument is made of popular woods from the Manabita field and also has bamboo inlays. Its structure is octagonal due to the acoustic richness that this design allows and to the octosyllable literary representation in the composition of the amorphous, thus assuming a representative identity and image. The loudness of the instrument is very organic and together with the performance of the percussionist recreates high-pitched sounds on his left side and low-middle sounds on his right side with a sound vent hole at the top. Carrying the rhythmic cell adopted by the montubios for the amorphous musical genre is the function of this instrument within this musical culture of the Ecuadorian coast.

 

Palabras Clave / Keywords:

Percusión, Vernáculo, montuvios, Amorfino, Sonoridad, Caja-Tambora

Percussion, Vernacular, montuvios, Amorfino, Sonority, Drum-Box

 

Cuadro de texto: Sugerencias para citar este artículo
Macías Ferrin, Luis Andrés (2020). La Caja-Tambora Montuvia. Tercio Creciente, 17, págs. 71-81. https://dx.doi.org/10.17561/rtc.n17.5
MACÍAS FERRIN, LUIS ANDRÉS. La Caja-Tambora Montuvia. Tercio Creciente, enero 2020. nľ 17, pp. 71-81.  https://dx.doi.org/10.17561/rtc.n17.5

 

 

 

Introducción

La cultura montuvia tiene sus yacimientos en el campo de la costa ecuatoriana. Su actor se denomina Montuvio, cuyas costumbres y tradiciones están ligadas popularmente a la gastronomía, agricultura, musicalidad, oralidad y danza como en cualquier parte del mundo y sus distintos lugares.  Este artículo hace énfasis en la instrumentación musical del montuvio y las memorias culturales que lo han caracterizado a lo largo de la historia siendo el amorfino una de las manifestaciones más emblemáticas de su cultura.

La musicalidad del montuvio se ve reflejada en géneros como la Jota Montuvia, El Galope, la Guaracha Montubia, el Caminante, El Galope y el Amorfino, todas ellas como resultado de una mezcla de ritmos europeos de la costa del pacífico y atlántico a consecuencia de la colonización espaĖola a los pueblos nativos de América. No existen muchos registros históricos sobre el género musical amorfino salvo los de Manuel de Jesús Álvarez, un folclorólogo Manabita que en 1929, a sus 28 aĖos de edad, publicó un folleto titulado “Estudios folclóricos sobre el Montubio y su Música”, en la imprenta la Esperanza, de su natal Chone, ensayo que lo realizó basándose en la experiencia personal que adquirió al vivir cuatro aĖos con personas del campo.

Entre los viejos aires montuvios de la época Colonial que seĖala en su folleto podemos citar la canción “La Iguana”, llamada “amorfino”, que según las investigaciones de Álvarez Loor, proviene del aĖo 1800 aproximadamente (Álvarez, 1929). Hay también otros muy antiguos como “La Canoa” y “La Caminante”, todo lo cual vino a revivir el folclor costeĖo.

Para Schubert Ganchozo Galarza (2017), el género musical que caracteriza a la cultura montuvia es el amorfino, el cual como género musical tiene variaciones en el pulso y en la síncopa, haciéndose más rápido en Manabí. Este extraordinario músico ecuatoriano, tiene más de tres décadas dedicado a la música y en especial en la última década a la música montuvia. Del rescate de la tradición oral de esta música son las nuevas composiciones, reinterpretadas y puestas en escena a través de su Orquesta de Bambú y de Bambú Ensamble, con quienes ha llevado la música montuvia a escenarios internacionales. De esta forma aporta a la globalidad desde la producción local con la cosmovisión de nuestro montuvio.

En la enciclopedia de la música ecuatoriana, se define al amorfino como baile y música de los mestizos del Ecuador, indicando que los primeros registros escritos de la existencia del amorfino se consignan en el aĖo 1712, en un informe del visitador espaĖol Valdez Ocampo, quien asistió a un Sarao organizado en su honor. Allí tuvo el privilegio de escuchar el amorfino la iguana, constituyéndose en el dato más antiguo de un género musical del Ecuador colonial.

El amorfino es un verdadero desafío de ingenio en la improvisación de coplas populares que se caracterizan por ser octosílabas, con un estribillo que es coreado por los asistentes en la festividad o celebración. Ciertos Folcloristas manifiestan que el amorfino tiene sus raíces u origen en el antiguo “canto jondo” Andaluz y la manera de acompaĖarlo se lo hacía con guitarras y vihuelas, es decir, con instrumentos cordófonos donde el elemento del ritmo se veía limitado por la inexistencia de un instrumento de percusión que ejecutara la célula rítmica marcada por los instrumentos armónicos.

Musicalmente hablando, para Schubert Ganchozo (2017) y Raymundo Zambrano (2019) el amorfino tiene tres vertientes generadas a partir de las canciones: La iguana, El gallinazo y El baile del sombrerito, ejecutadas en diferentes bpm (beat por minuto) y en compases simples según las costumbres de cada pueblo.

Con el paso del tiempo se incorporó al elemento del ritmo la tambora membranófona, construida con cuero de saíno que da la sonoridad que incita al baile, pero así mismo ésta tuvo su descendencia de la usada para tocar la cumbia colombiana, no así  la Caja Tambora, a la que se refiere este artículo, que es un instrumento vernáculo idiófono que en una sola ejecución recrea muchos sonidos complementando perfectamente el acompaĖamiento del amorfino y de la música montuvia en general, permitiendo  hacer combinaciones de la célula rítmica medular del montubio con otras células rítmicas del mundo, de esta forma genera una tendencia contemporánea modernista sin perder la esencia de lo que representa esta cultura musical.

 

Justificación

Varios aspectos en los que se justifica la creación de la caja tambora, y en cierta medida la redacción de este apartado, se fundamentan desde la Constitución de la República del Ecuador en su artículo 377 que manifiesta que el sistema nacional de cultura tiene como finalidad fortalecer la identidad nacional; proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales; incentivar la libre creación artística y la producción, difusión, distribución y disfrute de bienes y servicios culturales; y salvaguardar la memoria social y el patrimonio cultural. Se garantiza el ejercicio pleno de los derechos culturales. Además, en el Plan Nacional de Desarrollo “Toda una Vida”, dentro de su objetivo 2, hace referencia en afirmar la interculturalidad y la plurinacionalidad, revalorizando las identidades diversas específicamente en el punto 2.3 que resalta la promoción, el rescate, reconocimiento y protección del patrimonio cultural tangible e intangible, saberes ancestrales, cosmovisiones y dinámicas culturales.

Más que jurídicamente, la relevancia del impacto social que genera la caja tambora  involucrando  los elementos rítmicos de la musicalidad montuvia y la necesidad de cubrir la células rítmicas en una sola ejecución con un solo instrumento, son los factores que impulsan y justifican el desarrollo de esta nueva memoria cultural, que ya ha generado gran expectativa y resultados por su inserción  tanto en difusión de producciones musicales de tradición oral montuvia como conformación de ensambles de percusión montuvios, así mismo el llamado de atención por parte de la prensa nacional y extranjera por lo que aporta este instrumento en el camino a la potenciación folclórica y moderna de la cultura musical montuvia.

La realización de este artículo catapulta mucho más a niveles internacionales el reconocimiento del elemento rítmico ontubio, mediante la Caja Tambora adoptada como símbolo de identidad musical manabita en esta nueva era. Varios son los reportajes que evidencian aquello, así mismo paso a formar parte dentro del amorfino como género musical y su instrumentación en la declaración del mismo como patrimonio inmaterial de los manabitas (Kovacs, 2019).

La creación de este instrumento nace por la idea de fusionar la caja peruana con la tambora dominicana, instrumentos muy típicos de Latinoamérica y que emiten sonidos muy propios de la costa con algo de tendencia europea refiriéndonos a la caja flamenca. La unión de estos dos instrumentos, con un valor agregado de sonidos como los de jamblock, permite en una sola ejecución al percusionista recrear sonidos únicos para la música ecuatoriana, en especial la del campo y costa Manabita. En el siguiente apartado se detallará la conceptualización dentro del ámbito del conocimiento de la caja tambora, sus influencias, construcción y funcionalidad.

 

Conceptualización

La historia argumenta que los instrumentos de percusión, en sus inicios tambores membranófonos e idiófonos, nacieron en África y con el transcurso del tiempo llegaron a las costas de América para introducirse en las comunidades y ser adoptados. Diferentes culturas de países innovaron, perfeccionaron y ejecutaron estos instrumentos de acuerdo a sus estilos, a su ambiente y a su naturaleza.

La caja tambora es un instrumento musical idiófono de percusión creado para ejecutar el elemento rítmico de la música popular montuvia de la costa ecuatoriana. Su creador es Luis Andrés Macías, un músico y promotor cultural que junto a los Carlos Lara Barreto (músico) y Gonzalo Zambrano (Luthier), todos radicados en la Provincia de Manabí en el país Ecuador, aportaron al desarrollo de este instrumento.

Está elaborado de manera artesanal con maderas tales como la Teca, Laurel, Cedro, Pino e incrustaciones de caĖa guadua, la primera muy típica de la provincia. Tiene una forma octagonal debido a los ocho lados de 14 cm, una longitud de 37cm, un radio de circunferencia de 19cm y en la parte superior una abertura de desfogue de sonido con tres jamblock elaborados de caĖa guadua.

El lado derecho se ejecuta con la mano golpeando la madera de4mm. Para amortiguar existe un caucho que da el efecto de un sonido membranófono en el interior de la madera. El lado izquierdo, de 3.5mm, contiene en su interior una cimbra de cuerdas que al ser ejecutadas por la parte posterior con la mano, reproducen un sonido agudo con mucho brillo simulando un snare o redoblante.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ilustración 1                                                                  Ilustración 2

La creación de este instrumento nace por la idea de fusionar la caja peruana con la tambora dominicana, instrumentos muy típicos de Latinoamérica y que emiten sonidos muy propios de la costa, con algo de tendencia europea refiriéndonos a la caja flamenca. La unión de estos dos instrumentos con un valor agregado de sonidos como los de jamblock, permiten al percusionista, en una sola ejecución, recrear sonidos únicos para la música ecuatoriana.

El patrón rítmico adoptado por la mayoría de las canciones montuvias, en especial en el género amorfino, se basa en un compás de 4/4, en el primer tiempo una corchea con puntillo con una semicorchea que agrupadas resultan en un saltillo, nombre didáctico que se le dio a esta célula. En el segundo tiempo se ejecutan dos corcheas, también a manera de célula. El tercer tiempo ejecuta lo mismo que el primero y el cuarto tiempo lo del segundo.

Para ejemplo la ilustración 3:

 

 

                                                      Ilustración 3

 

            La caja tambora se adentra como nueva memoria dentro de este género, permitiendo combinaciones entre lo tradicional folclórico y las tendencias modernas que han innovado el mundo de la música y su industria. Es importante destacar que la modernidad es consumida por las juventudes, esto nos permite garantizar en el tiempo la permanencia de la tradición oral montuvia.

 

            La ilustración 4 muestra el primer patrón rítmico básico adoptado para la tambora con variaciones sónicas en sus partes pero guiándose por la misma célula y patrón de la música montuvia.

 

 

                                                                   Ilustración 4

 

 

 

               La ilustración 5 grafíca un segundo patrón rítmico básico creado para la caja tambora, contemplando la misma célula y del género amorfino.

 

 

 

                                                       Ilustración 5

 

                 La simbología que representa cada golpe de la mano, con su respectiva técnica, se detallan de la siguiente manera:

 Bajo con palma muĖeca derecha lado derecho

  Abierto  mano izquierda lado izquierdo

  Abierto mano derecha lado derecho

 Slap Mano derecha lado derecho

 

 

 

               En la gráfica 5 observamos claramente que la célula y patrón rítmico del género musical amorfino se respeta a cabalidad. La aportación que lleva a cabo este instrumento son las variaciones sónicas gracias a su estructura y diseĖo; el percusionista debe ejecutar siguiendo la técnica especificada de un tamborero membranófono con la mano derecha y con la técnica de un cajero idiófono con la mano izquierda.

              La comodidad física que presta la caja tambora es única ya que por su forma octagonal no se desliza entre las piernas como una tambora cilíndrica y no hay que encorvarse para ejecutarla a diferencia de una caja peruana o flamenca.

               El impacto musical que ha conllevado la creación de este instrumento es muy positivo en la comunidad de artistas de la provincia, tanto así que además de ser usado para los géneros montuvios también lo utilizan para ejecutar otros ritmos musicales latinos y anglosajones.

La caja tambora ha participado en grabaciones de discos de bossa-nova, flamenco, boleros contemporáneos, villancicos, incluso en tendencias contemporáneas modernas como la música urbana. Esto se debe a que reemplaza en forma acústica a la batería, dándole un toque orgánico y más íntimo sin necesidad de escuchar la intensidad de sonido que representa una batería. Así mismo, son tres producciones de música montubia en donde consta como instrumento predominante y representativo en el elemento rítmico de este género.

El grupo musical ManchecaĖa es un proyecto que exalta y garantiza la permanencia de la tradición oral montuvia en el tiempo mediante la música. Adoptó la caja tambora como su instrumento representativo, incluso es parte de su logotipo e imagen para representar al Ecuador por el mundo.

Muchos son los músicos interesados en adquirir el instrumento y por ello se implementó una línea de producción artesanal para ser distribuida y comercializada, rondando un precio aproximado de 300,00 USD, que incluye su manual de ejecución y mantenimiento.

Nadie puede amar lo que no conoce y una de las misiones como autor de este artículo y este instrumento es dar a conocer la potencia y belleza musical de la costa campo manabita a nivel Nacional y mundial, sin perder la esencia y folclor que lo caracteriza. Y en este pensar adoptamos la idea de lo que hizo Carlos Vives por el vallenato de Colombia, que fué justamente darlo a conocer en el mundo, ligándolo a una tendencia moderna al involucrar instrumentación anglosajona haciendo fusiones rítmicas para incentivar a consumirlo; y desde ese punto captar el interés para indagar sus raíces, y sí, dio resultados, nadie puede negar la grandeza comercial que representa Colombia en la Música. Hacer lo mismo en Ecuador es la meta, es totalmente factible y sustentable porque se cuenta con el contingente musical creativo de sus habitantes.

 

Referencias

Álvarez Loor, Manuel de Jesús (1929). Estudios folklóricos sobre el Montuvio y su Música. Editor: Chone: La Esperanza,

Ganchozo Galarza, Schubert (2017) Música Montubia, música del río. Traversari, Revista de Investigación Sonora y Musicológica I Nľ 4, (4-17). Casa de la Cultura Ecuatoriana. Quito. Ecuador.

 

Guerrero, Pablo (2001-2002) Enciclopedia de la música ecuatoriana. Archivo Sonoro de la Música Ecuatoriana. Quito.  (Tomo 1), 172. Ecuador.

Kovacs. Dana, (2019) La caja tambora: instrumento montuvio. Revista digital Andariega Magazine. Sep 17, 2019. Disponible en https://andariegamagazine.com/la-caja-tambora-instrumento-montubio/

Pérez Pimentel, Rodolfo (1987). Manuel de Jesús Álvarez Loor. Archivo Biográfico del Ecuador. Guayaquil, Ecuador : Editorial de la Universidad de Guayaquil.

Regalado, Libertad y Zambrano, Raymundo (2019). “El amorfino, Manifestación cultural del pueblo Montuvio  Ediciones Uleam. Manta.  Ecuador.