Folklore studies in the southern western Mediterranean
Aziz Amahjour
(Universidad Mohamed I Marruecos)
azizamahjour@yahoo.es | a.amahjour@ump.ac.ma
https://orcid.org/0000-0002-5885-9139
Resumen: El artículo traza un recorrido histórico sobre los estudios de folklore en Marruecos, dentro del marco de las relaciones culturales entre ambas orillas del Mediterráneo occidental. Se comienza con una revisión de los orígenes del interés por la tradición popular, centrado en la recopilación de proverbios en contextos andalusíes y magrebíes, y se continúa con el análisis de las primeras compilaciones modernas elaboradas por autores europeos asentados en Marruecos. Se examina además el papel de revistas especializadas, instituciones dedicadas al patrimonio inmaterial y programas universitarios recientes, destacando la progresiva consolidación de este campo en el país.
Palabras clave: Folklore, Historia, Relaciones culturales, Sur del Mediterráneo occidental, Marruecos.
Abstract: This article traces a historical overview of folklore studies in Morocco, within the framework of cultural relations between the two shores of the Western Mediterranean. It begins with a review of the origins of interest in folklore, focusing on the collection of proverbs in Andalusian and Maghrebi contexts, and continues with an analysis of the first modern compilations produced by European authors settled in Morocco. It also examines the role of specialized journals, institutions dedicated to intangible heritage, and recent university programs, highlighting the progressive consolidation of this field in the country.
Keywords: Folklore, History, Cultural relations, Southern Western Mediterranean, Morocco.
Hubo un tiempo en que la historia de las dos orillas del Mediterráneo occidental era en gran medida una; las dos orillas eran interdependientes la una con respecto a la otra. Quizás desde antes incluso de la conquista de las huestes de Tarik de la Península Ibérica (o sea ya desde la presencia fenicia en ciudades-factorías en ambos lados del Estrecho, o desde los tiempos de la provincia romana llamada Mauritania Tingitana), pero sobre todo a partir de ese acontecimiento; o aún más, a partir de la intervención y ocupación almorávide y almohade. Esa interdependencia e interacción van a condicionar sobremanera el devenir de las cosas en las dos orillas, en todos los ámbitos, pero especialmente en lo relacionado con la cultura de ambos lados, de manera que se llegó a configurar un tejido cultural común, digno de recordar y emplear, y por supuesto de estudiar y analizar, para mayor entendimiento y acercamiento de nuestros pueblos. Muchos elementos culturales y literarios de la Península y de Marruecos, y el Magreb en general, solo se comprenden plenamente dentro de este contexto común. Veamos, pues, cómo se han desarrollado los estudios de folklore al sur del Mediterráneo, especialmente en Marruecos, y qué relación tuvo aquel desarrollo con la orilla norte, más concretamente con la Península Ibérica.
Los orígenes del estudio del folklore y la literatura popular es uno de esos aspectos o ejemplos, que si no son puestos en su contexto global difícilmente se podrían entender.
En este caso, por el tema que nos ocupa, si queremos llevar a cabo una incursión en lo que ha sido la historia de este campo o de este saber en Marruecos, se hace inevitable, como con todo, volver atrás en el pasado. Comprobaremos que fueron largos siglos de historia y destino comunes que unieron los dos lados del Estrecho; un tiempo donde tanto el pensamiento como sus protagonistas fueron compartidos1.
De manera que, para examinar el origen e historia de los estudios de folklore en Marruecos, irremediablemente nos tenemos que remontar a ese tiempo compartido entre Marruecos y la Península. Generalmente, las obras que marcaron los inicios en ese campo fueron colecciones de proverbios y refranes.
Es de recordar que la historia del folklore universal (Folklore en tanto que disciplina) empezó de esta forma, interesándose por los proverbios y refranes, junto al mito. Fueron los filósofos, los poetas y los oradores los primeros en interesarse por estos temas. Efectivamente, «Al principio fue la filosofía la que se ocupó de los estudios de esta índole; en la antigüedad clásica filósofos, y poetas, escritores y oradores habían realizado recopilaciones y estudios de mitos, paremias, etc.» (Amahjour, 2009: 29)
El mismo Aristóteles (384 a. C.-322 a. C.) recopiló refranes y elaboró estudios sobre dicho género (además de que varias de sus obras venían salpicadas de proverbios y dichos populares).
Evhemero, hacia el fin del siglo iv a. C. y principios del iii (330 a. C.-250 a. C.), llevó a cabo una investigación sobre la mitología griega en su obra Sacra Insciptio (en la que concluye que los dioses griegos tenían carácter humano y no son más que una creación intelectual y fantástica del hombre).
El gran orador romano Cicerón (106 a. C.-43 a. C.) llegó aún más lejos adjudicando el nombre de Antiquitatis documentum a la disciplina que estudiaba o estudiaría los materiales folklóricos.
Aristóteles, Evhemero, Cicerón son solo algunos ejemplos de la antigüedad clásica. Y recién terminada la Edad Media Erasmo (1467-1536) elaboró un magnífico libro de paremias titulado La Adagia, recopilación de frases proverbiales en uso entonces entre el pueblo griego y romano, y al mismo tiempo el libro es una investigación del material paremiológico.
Y en España también pasó algo parecido. Como primer libro en el campo del folklore se suele considerar la colección del Marqués de Santillana Refranes que dicen las viejas tras el fuego, producida en el año 1458, aunque publicada más tarde, en 1508. En su artículo Literatura oral e investigaciones de campo. Balance y perspectivas, David González y David Mañero arrojan luz sobre este tema. Dicen:
… hay que retroceder varios siglos para localizar en la tradición española los primeros intentos de materialización de nuestro patrimonio oral en alguna de sus manifestaciones. En el siglo último de la Edad Media surge un incipiente interés por registrar parte de nuestra filosofía vulgar (como más tarde la denominaría Mal Lara) gracias al impulso del Marqués de Santillana [Iñigo López de Mendoza]. Al él se le atribuye una colección de Refranes que dicen las viejas tras el fuego, anotada con anterioridad a su muerte, producida en el año 1458, aunque se publicó en 1508 en la imprenta sevillana de Jacobo Cromberger. A esta obra, que puede considerarse la primera compilación organizada de discursos folclóricos que llegó a la imprenta en España, le seguirán en ese mismo siglo las de Hernán Núñez, Pedro Vallés, el mismo Juan de Mal Lara, Sebastián de Orozco y Francisco del Rosal, de las que se servirá Gonzalo Correas en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627)…(2017: 9).
En relación con Marruecos, como dije arriba, para examinar el origen e historia de los estudios de folklore, ese ejercicio nos lleva a aquel tiempo compartido del que hemos hablado, aquella historia común que unió los destinos de las dos orillas durante un buen tiempo. Y en este caso también las obras que marcan el inicio son colecciones de proverbios y refranes, generalmente.
Las obras y autores a los que nos referimos son:
1 Proverbios de los árabes (أمثال العرب) de Ibnu Abdi Rabbih Al-andalusí, siglos ix/x (860-940 Córdoba)2. Es un libro que consideramos el texto precursor y fundador de los estudios folklóricos en Al-Gharb Al-islámí (Oeste u occidente islámico: Marruecos y Al-Ándalus).
2 Ray al-uwam wa mar’á al-sawám fi nukati al-jawás wa al-’awám
ريّ الأوام ومرعى السوام في نكت الخواص والعوام3 de Abu yahya Azzayyali, siglo XIII (1220 Córdoba-1297 Marraquech), un autor y una obra que conoce muy bien la profesora Desiré López Bernal. Se compone de dos tomos, divididos en doscientas cincuenta páginas cada uno, aproximadamente. El segundo tomo dedicado a proverbios y refranes que circulaban en la Sevilla de entonces donde vivía nuestro autor. Van ordenados según el orden alfabético, a la manera magrebí-andalusí. Sobre el primer tomo hizo su tesis doctoral el profesor marroquí Mohamed Benshrifa, titulada أمثال العوام في الأندلس Proverbios del vulgo en Al Ándalus. Estudio y edición, Universidad de El Cairo, 1969. Del libro completo se ha encargado la profesora Naziha Al-matni realizando la edición del libro, acompañada de estudio (Al-matni ed., 2018).
3 Los jardines de las flores حدائق الأزاهر de Ibnu ’Asim Al-garnati (1359-1426); más conocido por su obra de jurisprudencia islámica Tuhfat Al-hukkam o Tuhfat Ibnu ’Asim, que hasta hacía poco fue la gran referencia para los jueces y muftíes de Marruecos. Lo que indica aquella compenetración y unión que siempre ha marcado las dos orillas del Estrecho. Los jardines de las flores se compone de seis partes (320 páginas); la quinta dedicada a los proverbios y refranes, a los refranes granadinos, ordenados alfabéticamente y a la manera magrebí. De hecho, la versión que se conoce es la versión impresa en la imprenta litográfica de Fez (sin fecha de edición).
El Marqués de Santillana (1398-1458) fue coetáneo, de alguna manera, de Ibnu ’Asim4. Las obras de los dos tienen paralelismos importantes, por lo que algunos críticos creen que la obra de Ibnu ’Asim fue la que le sugirió a El Marqués de Santillana componer la suya.
Las tres obras que hemos citado son muy conocidas en Marruecos. La de Abu Yahya Azzayyali se ha editado y por doble en Marruecos, como ya hemos adelantado. La primera edición, de una parte de la obra, por el profesor Mohamed Benchrifa en 1969-70 y la segunda, de la obra entera, en fecha reciente por la profesora Naziha Al-matni. Y Ḥadā’iq al-azāhir también, se imprimió en Fez; no se conoce la fecha, pero fue al menos en el siglo xix o principios del xx, porque se hizo en la imprenta litográfica de Fez, como adelantamos.
¡Un hecho muy simbólico, por cierto, que estas obras se hayan editado o impreso en Marruecos! Por lo que, y por todo lo anterior, estas obras se pueden considerar, de alguna manera, los orígenes de los estudios sobre folklore y tradición oral en Marruecos.
En los tiempos modernos el interés por la recopilación y el estudio de los materiales orales en Marruecos empezó a finales del siglo xix, y no a mano de marroquíes sino de franceses. Uno de los primeros trabajos es la recopilación de René Basset (1855-1924 Argel) titulada Contes populaires berbères, publicada en 1887. Comprende cuentos del Sous marroquí y del sur de Oran, mayoritariamente. El mismo autor dice al final del prefacio del libro: «Comme on le voit, la plus grande partie du volume est consacrée aux contes des zouaouas, des Beni Menacer, des Chelhas du Sous marocain et des Qsouriens du Sud oranais»5.
Y Nouveaux contes berberes que había anunciado en la primera obra (con el título de Contes berberes, deuxieme serie) se publicó en 1897. Allí decía: «La prochaine série comprendra surtout des contes du Mzab, de Ouargla, de l’Oued Righ, de Taroudant, de l’Oued Nounm du Sous et de Zouaouas».
También es de mencionar su antología titulada Mille et un contes, récits et légendes arabes, publicada en 1924, y reeditada bajo la dirección de Aboubakr Chraïbi (2005).
A los trabajos de René Basset les sigue una gran obra: Essai de Folklore Marocain de Françoise Légey (1876 Batna/Argelia-1935 Marruecos), más conocida como Doctoresse Légey, publicada en 1926.
De manera que Essai de Folklore Marocain sería el primer tratado de folfklore marroquí, en una fecha bien temprana, como se puede ver. Pero a pesar del título, el libro no es una historia de la disciplina del Folklore en Marruecos, ni mucho menos el análisis de sus tendencias, corrientes y representantes. En Marruecos no parece haberse introducido aún en aquel entonces la nueva disciplina, ni como marco para lo poco que se estaba haciendo en el campo del folklore, ni tampoco como estudios teóricos sobre la misma. Marruecos no tuvo la suerte de tener un Alejandro Guichot y Sierra, tal como se dio el caso en España6, o un Paulo Carvalho-Neto, como se dio el caso en Brasil7, y mucho menos un Stith Thompson, con su magna obra centrada en el cuento folklórico, pero de proyección universal, publicada en 19468. Sin embargo, Essai de Folklore Marocain sí que es una obra de gran importancia para la historia de los estudios sobre el folklore (con f minúscula) en Marruecos, el folklore en tanto que materiales, recogidos de la tradición oral, sobre la concepción del mundo del pueblo, sus creencias, tradiciones, costumbres, etc. De hecho, de eso se trata el libro; abre con un capítulo de suma importancia, titulado El mundo físico, donde habla de cómo conciben los marroquíes el mundo y la creación, así como sus límites y su fin. Explica que el mundo, según la concepción marroquí, está compuesto de siete mares, siete tierras y siete cielos. Aunque las opiniones difieren acerca de la sustancia o materia de las que están compuestos dichos mares, tierras y cielos. Sin embargo, aduce que hay una especie de acuerdo acerca de los cielos; el primero, el que vemos y «conocemos», es de agua solidificada, el segundo de hierro, el tercero de cobre, el cuarto de plata, el quinto de oro, el sexto está compuesto de rubí, mientras el séptimo y el último está hecho de luz! ¡Y todos están habitados! Y se cree también que la última tierra reposa sobre el último mar. Y añade Doctoresse Légey que nadie cree que la tierra es esférica. Todo el mundo se imagina a las siete tierras superpuestas la una sobre la otra. Y todas son habitadas. La nuestra, además de nosotros, la habitan los animales y genios o espíritus invisibles; otra está dominada por hormigas; la tercera por escorpiones y serpientes; la cuarta por los vientos; etc.
Evidentemente, esta información fue recopilada del pueblo, directamente. También muchas tradiciones, costumbres, creencias y supersticiones referidas en el libro provienen de cuentos y leyendas populares que Doctoresse Légey había recopilado. La autora tuvo el privilegio de trabajar como misionera del Ministerio de Asuntos Extranjeros durante quince años y luego como médica de la Asistencia Pública, cargos gracias a los cuales, según reconoce ella misma, pudo llegar a «tous les milieux» (todos los espacios); desde la jaima del Fellah, dice, hasta el palacio del Sultán, aduciendo que siempre fue muy bien recibida. O sea que ha podido recopilar de la boca de una gran variedad de gentes y grupos sociales, siendo el hecho mismo de poder recopilar un logro en sí, y Françoise Legey era consciente de ello; pues, generalmente en esa época la gente era bien reacia a esa especie de intervenciones, sobre todo, por parte de gente extranjera. Pero Doctoresse Légey fue muy bien recibida siempre; su condición de médica le facilitó muchísimo el acceso, en primer lugar a la gente a quien curaba y ayudaba, o sea a sus pacientes, y también a sus familiares y amigos, por la confianza que inspiraba y por hablar árabe.
Así explica Doctoresse Légey su experiencia en la introducción a su libro:
En publiant cet essai de Folk’lore du Maroc, je n’ai pas la prétention d’avoir épuisé le sujet, je reconnais au contraire qu’il est à peine effleuré. Mais étant donné la très grande difficulté de recueillir des documents, j’ai pensé qu’il serait intéressant de faire connaître ceux que j’ai pu récolter grâce à ma situation de femme médecin. Au Maroc depuis quinze ans comme missionnaire du Ministère des Affaires étrangères d’abord, comme médecin de l’Assistance publique ensuite, j’ai pénétré dans tous les milieux, de la Khaima au toit de chaume du Fellah, jusqu’au palais du souverain maître de cet empire fortuné, et j’y ai toujours été accueillie avec la plus entière confiance (Légey,1926a, 1926b: Introduction).
La doctora Légey publicó también en el mismo año Cuentos y leyendas populares de Marruecos9, recopilados en Marrakech, en la plaza Yamae El Fna, y también en los harenes y en su propia consulta. El libro se compone nada más y nada menos que de noventa y tres cuentos y leyendas; traducidos al francés, pero tomando en consideración las particularidades de las versiones originales y procurando ser muy fiel a las mismas. No podemos saber a ciencia cierta hasta qué punto la doctora Légey lo ha conseguido, puesto que no hay grabaciones ni tampoco se conservan transcripciones de las versiones recogidas. Confiemos en que la versión ofrecida por la recopiladora sea próxima al menos a la original.
Leamos lo que dice Doctoresse Légey en el prefacio de su libro:
J’ai recueilli tous ces contes à Marrakech.
Plus heureuse que nombre de folkloristes qui ont dû s’adresser à des intermédiaires, j’ai fait ma récolte directement dans les principaux harems de Marrakech, sur la place Jâma ’el-fna’, auprès des conteurs publics ou dans man cabinet, où venaient à s’asseoir et causer Si El-Hasan ou Lalla ’Abbouch.
Je transcrivais ces contes en français, au fur et à mesure qu’ils m’étaient contés et, ensuite, pour être bien sûre de n’avoir fait aucune erreur d’interprétation, oublié aucune expression particulière, je les redisais à mon tour en arabe à mes conteurs.
Je puis donc affirmer que la version que je donne est aussi près que possible du conte entendu (Préface, 11).
En el mismo año de 1926 aparece una magnífica recopilación de cuentos fasíes, elaborada por Mohamed El Fasi y Émile Dermenghem, bajo el título de Contes fasis (1926).
Y dos años después de la publicación de Essai de Folklore Marocain y del libro de Mohamed El Fasi y Émile Dermenghem, o sea en 1928, vamos a asistir a un interesante acontecimiento: la aparición de la revista Mauritania, publicación mensual de la Orden Franciscana en o de Tánger, que se mantuvo hasta 1962, publicándose mensualmente. A lo largo de estos años la revista ha publicado una infinidad de trabajos sobre folklore y tradiciones populares (ensayos, recopilaciones de leyendas, cuentos, etc., grabados con temática folklórica, textos literarios inspirados en la tradición oral, etc.)10. Los investigadores más destacados fueron Elena Chementi y Muhammad Ibn Azzuz Hakim11.
Elisa Chimenti (1883-1969), antropóloga y etnóloga italiana, originaria de Nápoles. Vivió muchos años en Marruecos. Fue además escritora y periodista; en 1958 publicó su libro En el corazón del harén, un retrato del Tánger internacional de la primera mitad del siglo xx, que refleja su vida llena de afección por Tánger y Marruecos. Es la única mujer colaboradora habitual de la revista Mauritania con sus Cuentos y Leyendas de Marruecos, que serían publicados más tarde en forma de libro en 1965. Falleció a los 86 años en Tánger12.
Muhammad Ibn Azzuz Hakim (1924-2014). Las colaboraciones de este autor representaron una gran novedad al haber incluido la revista a autores marroquíes y musulmanes entre sus colaboradores, como el mismo Ibn Azzuz y el historiador Mohamed Tayeddin Buzid en el año 1940. En ese momento, Muhammad Ibn Azzuz Hakim era un joven historiador y folklorista tetuaní que llegó a ser un intelectual marroquí de gran relevancia, alcanzando una posición privilegiada todavía en tiempos del Protectorado y en los primeros años del independentismo marroquí. Ibn Azzuz Hakim estuvo vinculado a la Delegación de Asuntos Indígenas, donde desarrolló su papel de secretario del gran líder de la Independencia Don Abdeljalek Torres, durante el gobierno jalifano y la unificación del Reino, siendo también intérprete del rey Mohammed V en las negociaciones hispano-marroquíes por la independencia13.
Tamuda. Revista de investigaciones marroquíes fue otra revista muy importante también de la época en la que aparecieron estudios sobre folklore. Se publicaba en Tetuán de forma semestral por la Delegación de Educación y Cultura de España en Marruecos. Estuvo de 1953 a 1959. Y ya en el segundo número encontramos un artículo del mismo Muhammad Ibn Azzuz Hakim titulado Algunas adivinanzas marroquíes. En 1960 Tamuda fue fundida con la revista de expresión francesa Hespéris (que había empezado su andadura también en los años veinte), pasando a llamarse la publicación Hesperis Tamuda y haciéndose cuatrimestral, y a partir de 1970 anual, hasta día de hoy.
No cabe duda de que Muhammad Ibn Azzuz Hakim fue nuestro primer y gran folklorista. Fue un investigador prolífico, autor de más de doscientos títulos, sobre folklore y tradiciones populares del norte de Marruecos, lengua e interferencia de lenguas (entre el castellano y el árabe, básicamente), historia, y relaciones hispano-marroquíes, etc. Estuvo muy activo desde que empezó a principios de los cuarenta con apenas veinte años, hasta su fallecimiento en 2014.
Hasta los años setenta pocos eran los investigadores que se interesaban por lo temas de folklore y tradición oral en Marruecos. De manera que Muhammad Ibn Azzuz Hakim fue casi el único, además de Rodolfo Gil Grimau que desde antes de llegar a Marruecos a principios de los setenta ya publicaba trabajos sobre folklore y tradiciones árabes, y que a partir de su instalación en Rabat y luego en Tetuán se va a centrar en el estudio de la tradición oral marroquí, llegando a publicar un buen número de estudios de gran valor científico sobre narración oral, y también recopilación de cuentos en colaboración con el mismo Ibn Azzuz Hakim como la famosa obra Que por la rosa roja corrió mi sangre (Madrid: Ediciones de la Torre, 1988).
Además de Muhammad Ibn Azzuz Hakim y Rodolfo Gil Grimau, a partir del año 1970 vamos a ir recibiendo trabajos sobre la temática por un gran investigador marroquí, que nos dejó apenas el año pasado. Se trata del ilustre profesor Dr. Abbas Al-Yirari (1937-2024). Gran filólogo e historiador. Toda una referencia en literatura oral y cultura popular en Marruecos. Son muy conocidos sus estudios sobre el zéjel, las moaxajas y otros aspectos de la literatura y cultura popular marroquíes. Algunos de sus títulos son: El zéjel en Marruecos, publicado justo en 1970, Diccionario de términos artísticos del género de al-malhún (1978), Huellas de la tradición musical y rítmica de Al-Ándalus en Europa (1982), Moaxajas marroquíes (1992), entre otros; además de muchos estudios sobre historia de Marruecos, sobre literatura escrita, en relación con su contexto y realidad social y popular, y sobre cultura y pensamiento marroquíes en general.
Además de las revistas mencionadas, de expresión española, también existieron revistas de expresión árabe sobre folklore y tradiciones populares, que dieron un impulso muy importante a los estudios en este campo en Marruecos. Pero todas ellas se publicaban fuera; llegaban a Marruecos de los países árabes del Medio Oriente. Las más destacadas fueron la iraquí Al-turáz al-shaabí (Tradición/patrimonio popular) (1963-1983) que fue mensual; la egipcia Al-funún Al-shaabía (Artes populares) (1965-2015), mensual y luego trimestral; y Al-zaqáfa al-shaabía (Cultura popular), la más reciente, y la única de las tres mencionadas que se sigue editando; empezó su andadura en 2008 desde Bahréin apareciendo de forma trimestral y sigue llegando a Marruecos de forma periódica hasta día de hoy.
Todas estas revistas llegaban a Marruecos, el tiempo que duraron –y siguen llegando las que se siguen publicando−, de forma periódica y sistemática, de alguna manera, a pesar de la distancia. Son publicaciones que siempre han gozado de muchos seguidores en el sentido de lectores, e incluso suscriptores que no se perdían ni un número. Además, y eso es aún más importante, en estas revistas también salían estudios y trabajos de investigadores marroquíes. A título de ejemplo, podemos citar varios artículos cuyos autores son investigadores y nuevos folkloristas marroquíes. «El folklore marroquí y sus tipos» de Abdelouahab Akoumi, publicado en la revista iraquí Al-turáz al-shaabí (Tradición/patrimonio popular) (1, 1974); «Especificaciones normalizadas en materia de patrimonio cultural inmaterial» de Tarik El Malki, publicado en la revista bahreiní Al-zaqáfa al-shaabía (Cultura popular) (38, 2017); o «Los zéjeles andalusíes entre los dos decanos Mohamed Benshrifa y el arabista Emilio García Gómez» de Mohamed El Amarti, publicado también en la revista bahreiní Al-zaqáfa al-shaabía (Cultura popular) (49, 2020); son solo algunos de los trabajos publicados por investigadores marroquíes en las revistas mencionadas.
También existen otras revistas que, sin ocuparse del folklore exclusivamente, sí publican monográficos sobre la temática, como la revista libia Al-fusúl al-arba’a (Las cuatro estaciones), o la marroquí Al-manáhil donde se publicó el trabajo «La literatura del vulgo en Al-Ándalus desde el punto de vista de los estudios modernos: arqueología de los contextos y patrones» de la investigadora y especialista en estudios andalusíes Saida Benhamada (102, 2021), un tema que tiene que ver con una de las obras a la que hicimos referencia en el apartado 1. Los orígenes. Prueba de que lo que dijimos en relación con el origen andalusí de los estudios folklóricos marroquíes es un tema que levanta interés, un tema de actualidad.
Además de investigadores y revistas, en Marruecos también hay instituciones que se ocupan del estudio del folklore y las tradiciones populares locales, regionales y de contextos más lejanos. Una de estas instituciones es المعهد الملكي للثقافة الأمازيغية (El Real Instituto de la Cultura Amazigh), fundado en 2001. Con su Centro de Estudios Antropológicos y su revista Asinak está desarrollando una gran labor, pero no parece que allí son conscientes de la necesidad de recopilación de materiales orales y de su estudio. Se han volcado más en el estudio de la lengua y su codificación y de la traducción de y hacia la lengua amazigh.
Otra institución es el «nuevo» y prometedor المركز المغربي للتراث الشعبي والمخطوطات (Centro marroquí de folklore (o patrimonio popular) y Manuscritos), creado en 2009. Es una institución independiente cuyo objetivo es velar por la conservación y el estudio del patrimonio cultural inmaterial. Cuarenta investigadores están implicados de forma sistemática en los trabajos de recogida, documentación y estudio del patrimonio inmaterial del país. Lo que vaticina un futuro al menos algo tranquilizador en este sentido.
Hay otras instituciones privadas o no oficiales que trabajan en el mismo sentido, pero cuyo alcance es menor, como es natural. Estaría muy bien que el estado instituya programas de apoyo mediante subvenciones para apoyar dichas iniciativas, que también son necesarias.
Además de todo esto, a nivel de enseñanza e investigación, en Marruecos existen másteres en algunas Universidades como la Universidad Cadi Ayyad de Marrakech, Ibn Zohr de Agadir o la Mohamed I - Oujda. Él de la primera se intitula Máster en Historia y patrimonio material e inmaterial, él de la segunda, de la Ibn Zohr, Máster en Literatura popular, y el tercero, él de la Mohamed I - Oujda se denomina Biodiversidad y gestión del patrimonio.
En la Facultad Pluridisciplinar de Nador, que también pertenece a la Universidad Mohamed I, el Máster Marruecos y el Mundo Hispánico: Lengua, Literatura, Traducción e Interculturalidad, que tuvimos durante dos ediciones (2020-2021 / 2021-2022-2023), tenía asignaturas relacionadas con el campo del folklore y las literaturas y tradiciones populares. Son las siguientes: Literatura oral: Tradiciones del Mediterráneo y del Mundo hispánico y Paremiología comparada España / Marruecos. Y recientemente, en el curso académico 2022-2023, en la misma Facultad (Pluridisciplinar de Nador) se ha creado un Máster en el Departamento de Estudios Amazigh bajo el título de Máster en Literatura y Cultura Amazigh.14
Por otro lado, todos los Departamentos de Estudios Amazigh del país, que son más de una decena, trabajan por la recuperación de la memoria oral y en el estudio de sus diversas manifestaciones.
Como se puede ver, Marruecos no cuenta con una tradición arraigada en los estudios de folklore y tradiciones populares, con instituciones históricas como las sociedades de folklore aparecidas en el siglo xix en varios países europeos. Tampoco hubo presencia de la disciplina del folklore y sus escuelas de ninguna manera. Pero lo que sí hubo, en una época todavía muy temprana, tal como hemos podido demostrar desde el principio de este estudio, trabajos individuales sobre la materia, o más bien sobre algunos géneros como al-amzal o proverbios y refranes, a nivel de recopilación, clasificación y estudio, que empezó en la orilla norte del Mediterráneo en una época en la que los dos lados del Estrecho tenían un destino común, e incluso durante siglos un gobierno común. De manera que lo que se hacía en el norte tenía ecos en el sur y lo que se hacía en el sur alcanzaba también la orilla norte. El vaivén de pensamiento y de sus protagonistas era incesante. Eso en lo que se refiere a lo que hemos llamado los orígenes; pero también hubo actividad en este sentido en los tiempos modernos. Trabajos y recopilación de material folklórico, obra de franceses, italianos y españoles afincados en Marruecos durante años, y también de marroquíes. Revistas en las que aparecían trabajos de gran importancia sobre la temática; primero en español, luego en árabe. Y más adelante la aparición de instituciones enfocadas al estudio del patrimonio y de las tradiciones orales, sobre todo en tiempos de reinado de Mohamed VI, y más aún tras la última reforma de la constitución, de 2011 y la consolidación del proceso democrático del país. Con todo ese pequeño legado al que hemos hecho referencia y con lo que se está haciendo en la actualidad podemos decir que al menos hemos salido de aquel estado de letargo que conocían muchos sectores y campos en nuestro país, entre ellos los estudios de folklore y tradiciones populares. Dichos estudios, o sea los estudios de folklore, ahora, junto con las energías renovables, parecen cobrar un gran interés en la agenda de todos los gobiernos que se suceden y en la del Estado mismo, lo que nos pone ante un futuro prometedor para este campo y otros.
El artículo se enmarca en el ámbito de actuación del Proyecto de Investigación «El corpus de la narrativa oral en la cuenca occidental del Mediterráneo: estudio comparativo y edición digital (CONOCOM)» (referencia: PID2021-122438NB-I00), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
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Tamuda. Revista de investigaciones marroquíes (1953-1959): Tetuán, Publicaciones Delegación de Educación y Cultura de España en Marruecos.
Fecha de recepción: 26 de julio de 2025
Fecha de aceptación: 26 de septiembre de 2025

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1 Muchos de los nacidos en la Península pasaban algún tiempo desarrollando alguna función o actividad en Marruecos, y algunos acababan su vida o morían allí.
Nombres muy sonados pueden ser el famoso rey poeta de Sevilla Al-Mu’tamid (Beja 1040-Agmat 1095), que como bien se sabe terminó su vida exiliado en Agmat, una localidad bien cercana a Marrakech (exiliado por el sultán almorávide Yusuf Ibn Tachafin); o el mismo Averroes, nacido en Córdoba en 1126, y fallecido en Marraquech en 1198 en plena época almohade; o el no menos famoso Ibn Al-Jatib (Lisan al-Addin Ibn al-Jatib. Loja 1313-Fez 1374), poeta, historiador y diplomático granadino que terminó en la ciudad de Fez de los meriníes; y otros muchos.
2 Es más conocido como el autor de Al-’iqd al-farid, toda una enciclopedia cultural sobre literatura oral, literatura de autor, música, historia… en definitiva sobre civilización árabe/andalusí de su época.
3 Ray = riego, uwam = sed / sawam = animales de pasto.
4 Fueron coetáneos durante unos años. Cuando nació Iñigo López de Mendoza (1398), Ibnu ’Asim ya tenía en torno a cuarenta años. Fueron coetáneos un cuarto de siglo y un poco más, pues Ibnu ’Asim muere en 1426.
5 Existe una reedición del libro, con introducción de Guy Basset y Mohand Lounaci (Ibis Press, 2008).
6 Que publicó ya en 1922 su magnífica obra Noticia histórica del Folklore Orígenes en todos los países hasta 1890 Desarrollo en España hasta 1921 (Sevilla: Hijos de Guillermo Álvarez Impresores).
7 Con su Historia del folklore iberoamericano, publicada en 1969 (Santiago de Chile: Editorial Universitaria), ente otras muchas sobre la materia.
8 Cuya versión castellana, bajo el título de El cuento folklórico (traducción de Angelina Lemmo), se publicó en 1972 en Venezuela (Caracas: Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela).
9 Éditions Ernest Leroux, Presses Universitaires de France, 1926. En 2010 salió una nueva edición del libro, esta vez en Marruecos en Éditions du Sirocco de Casablanca. En 2009, Antonio González Beltrán publicó una versión castellana del libro en la Editorial Siruela.
10 Solo a título de ejemplo: «Supersticiones de la Medicina mora» (124, 1928); «Marruecos. Un Morabito» (309, 1929); «Leyenda marroquí» (332 (1934); «Los aisauas» (Grabado) (272, 1930); «Marruecos. Un morabito» (Grabado) (276, 1930); «Del Folklore de Ait Ba Amarán» (V. Ifni) (187, 1941); «Sebaatu riyal» (Los «siete santos») (1957); «La zauia darcauia» (1957); etc.
11 La información sobre Ibn Azzuz Haquim y Elisa Chimenti ha sido recopilada de Revista Mauritania 1928-1962. Legado histórico-cultural de Manuel Corullón Fernández y de María Ángeles García Collado. Publicaciones del Instituto Cervantes de Tetuán, Franciscanos de Marruecos 1929-2019 y Doce Calles Ediciones, 2021.
12 Algunas de las magníficas y múltiples publicaciones de Elisa Chimenti en Mauritania son: «Folklore Marroquí. Canciones de mujer» (138, 1940); «Aixa Candicha» (Varias partes, 1955); «Dos leyendas sobre los astros» (102-mzo. 1958); «Leyendas marroquíes» (199-myo. 1958); «Leyendas marroquíes: La leyenda del oro» (7-E. 1959); «Leyendas marroquíes: El sol y La luna; Quinza la peinadora» (44-F. 1960); «El faquih de Tánger El Balia» (182-mzo. 1960); «Por qué muere la abeja cada vez que pica a un humano» (184-Myo. 1960); «Origen de Tánger«» (222-jun. 1960); «El primer diamante» (257-jul. 1960); «La resignación es agradable a Dios» (338- oct.. 1960); «Un Jani» (339-oct. 1960); «Los genios» (187-myo.1960); etc.
13 Algunas de las magníficas publicaciones de Ibn Azzuz Hakim en Mauritania son: «Antigua organización gremial marroquí» (297-Ag. 1952); «Cuentos populares marroquíes» (315-feb. 1954); «Etnografía y folklore de Gumara El Haila» (327-feb. 1955); «Etnografía y folklore de Gumara El Haila» (328-mzo. 1955); «Etnografía y folklore de Gumara El Haila» (330-myo. 1955); «Etnografía y folklore de Gumara El Haila» (feb. 1956); «El sultán negro. Leyenda de Gumara El Haila» (323-jul. 1954?); «Tetuán la sultana de Uad El Helú del siglo XIX» (284-jul.1951); «Tetuán la sultana de Uad El Helú del siglo XIX (285-Ag. 1951); «Tetuán la sultana de Uad El Helú del siglo XIX» (286-sep. 1951); «El Islam y el Cristianismo» (299-oct. 1952); «El Islam y el Cristianismo» (300-nov. 1952); «El Islam y el Cristianismo» (301-dic. 1952); etc.
14 A título de información, la cultura amazigh fue una cultura ágrafa hasta hace pocos años. Por lo tanto es un campo fértil para los estudios de folklore y tradiciones orales y populares.