Tales from Oran and its region (Algeria)
Francisco Moscoso García
(Universidad Autónoma de Madrid)
https://orcid.org/0000-0002-2880-4540
Zohra Labed
(École Normale Supérieure d’Oran)
https://orcid.org/0000-0003-3707-2465
Resumen: Presentamos ocho cuentos en árabe argelino que han sido recogidos en Orán a dos informantes, una originaria de Boutlelis, a 35 km de esta ciudad, y la otra natural de Orán. Nuestro objetivo es, por un lado, compararlo con la tradición norteafricana e ibérica, y, por otro, situarlos en su contexto sociolingüístico y ofrecer las características dialectológicas más relevantes, haciendo hincapié en las diferencias diatópicas.
Palabras clave: Literatura oral, Cuentos, Árabe argelino, Argelia, Península Ibérica.
Abstract: We present eight tales in Algerian Arabic that were collected in Oran from two informants, one originally from Boutlelis, 35 km from this city, and the other a native of Oran. Our objective is, on the one hand, to compare them with the North African and Iberian tradition, and, on the other, to place them in their sociolinguistic context and offer the most relevant dialectological characteristics, emphasizing the diatopic differences.
Keywords: Oral literature, Tales, Algerian Arabic, Algeria, Iberian Peninsula.
El patrimonio cultural es el reflejo de una identidad y unos valores locales, pero también universales, ya que muchas de sus producciones guardan puntos comunes con otros pueblos. Los gobiernos de todo el mundo son cada vez más conscientes de su impacto a nivel social y de la pérdida de este. Y es por ello por lo que prestan cada vez más atención a su protección, especialmente en Argelia. Por consiguiente, es urgente que se rescate toda la literatura oral: cuentos, adivinanzas, canciones, proverbios, historia, paremias, etc. Este trabajo, pretende ser, sobre todo, una aportación a la preservación del patrimonio cultural argelino a través de la recogida de ocho cuentos que fueron grabados en 2025 en la ciudad de Orán.
Los cuentos orales son patrimonio de la humanidad, nadie tiene su copyright, ni siquiera las dos señoras que nos han narrado los que presentamos aquí. En este sentido, cabe destacar la «salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial», al que pertenecen estos y que es promovida por la Unesco1. Este patrimonio contribuye notablemente a la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible y a sus objetivos económicos, sociales y ambientales. Para muchas personas, constituye un ingreso contra la pobreza y el hambre, mientras que para otras es una transmisión cultural que vincula el pasado, el presente y el futuro. Y para otros, es una fuente de resiliencia para las ciudades que se erigen en torno a una identidad urbana común.
Cada cuentacuentos, cuando cuenta un cuento, aunque lo ha aprendido de memoria de las generaciones que lo precedieron, recrea nuevamente el relato con nuevos gestos, nuevas voces y nuevos contextos. De ello da buena cuenta la clasificación internacional Aarne-Thompson-Uther (ATU) en tipos que hemos empleado aquí, habiendo podido clasificar seis de los ocho cuentos recogidos. Los cuentos eran contados tradicionalmente en la casa durante la tarde, cuando todos volvían a ella después de sus quehaceres diarios. La mujer era, normalmente, la encargada de contarlos. Estos tenían distintas intenciones: de entretenimiento, educativo e incluso profiláctico. En árabe argelino, el verbo empleado para contar cuentos es xǝṛṛǝf, que también tiene el sentido de «pasar el otoño». En la estación de otoño, cuando la cosecha ya había sido recogida y se esperaba para plantar o para que el grano plantado diera sus frutos, había más tiempo para estar reunidos y contar historias.
Nuestra intención en este artículo es doble. Por un lado, dar a conocer ocho cuentos grabados en Orán; para ello, ofrecemos un resumen de cada uno de ellos y la versión original, tanto en árabe argelino como en español, que el lector encontrará en el apéndice de este trabajo, comparando además algunas versiones con otros cuentos del mismo tipo que hemos hallado en las tradiciones norteafricanas y española. Y, por otro lado, dado nuestro interés lingüístico, hemos llevado a cabo un análisis dialectológico del árabe oranés en el que han sido contados los cuentos.
Hemos dividido este trabajo en los apartados siguientes: una presentación de los cuentos en los que ofrecemos los tipos de seis de ellos, un resumen del relato y un esbozo en el que los comparamos con otros cuentos de la tradición española que pertenecen al mismo tipo; en una segunda parte, hemos situado al árabe oranés en su contexto sociolingüístico; y en una tercera parte, hemos realizado un análisis dialectológico de los textos, diferenciando el habla de la señora natural de Boutlelis, en una zona rural cercana a Orán, de la que lo es de esta ciudad. Por último, cerramos el artículo con las conclusiones, la bibliografía y un apéndice con la transcripción y traducción de todos los cuentos tal como nos fueron contados.
A continuación, ofrecemos el título de cada uno con el nombre de su informante, la duración y su clasificación en la recopilación de Aaarne-Thompson y Uther (ATU), a excepción de dos de ellos para los que no hemos podido encontrar un tipo. El total de las grabaciones hacen 33:09 minutos y fueron grabadas en 2024. Las dos informantes son Rabiaa, de 68 años de edad, natural de Boutlelis, a 35 kilómetros de Orán, y residente en esta ciudad, tiene estudios de primaria, la conocimos con su sobrina, en una cafetería, en donde grabamos sus cuentos; y Naima, de 65 años, natural y residente en Orán, no sabe leer ni escribir, nos recibió en su casa y fue grabada en presencia de su hermana, su sobrina y su suegra.
- ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ (Rabiaa, 3:46 minutos).
- ḥdīdwān w ǝl-ġūla «ḥdīdwān y la ogresa» (Rabiaa, 4:58 minutos, ATU-327C «El demonio –o una bruja– lleva al chico a casa en un saco»).
- mqaydǝš w ǝl-ġūla «mqaydǝš y la ogresa» (Rabiaa, 7:37 minutos, ATU-327B «Los hermanos y el ogro»).
- ṣyām ṛamḍān «el ayuno de Ramadán» (Rabiaa, grabado en 2024, 1:09 minutos).
- lūnža, handa mu la-hnūd (Rabiaa, 7:46 minutos, ATU 300 y 310 «La doncella en la torre»).
- ḥūta būta (Naima, 3:59 minutos, ATU 510A «Cenicienta»).
- ktīr la-ṣḥāb «(el que tiene) muchos amigos» (Naima, 2:06 minutos, ATU 893 «Los amigos de poco fiar»).
- ʕāyša, bənt əs-sīrīžān «ʕāyša, la hija de ǝs-sīrīžān» (Naima, 3:58 minutos, ATU 883B «El seductor castigado»).
En primer lugar, pasamos a presentar un resumen de cada uno de los ocho cuentos. La versión íntegra de todos ellos está en el apéndice de este trabajo, transcritos y con su traducción al español; la transcripción reproduce fielmente la recitación de nuestras informantes. Los cinco primeros, que son los de mayor extensión, a excepción de uno de animales, han sido narrados por Rabiaa, y los tres que le siguen han sido contados por Naima.
ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ (Rabiaa, 68 años, de Boutlelis, a 35 km de Orán, 2024, 3:46 minutos).
ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ se quedó huérfana de madre y su padre se volvió a casar, tuvo con la nueva mujer dos hijas. La madrastra, al crecer ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, dijo a sus hijas que fueran con ella al bosque y que se buscaran la vida. ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ comía mosquitos y escarabajos, mientras que sus hermanas llevaban dátiles que les había dado su madre. Cuando volvieron, el padre vio que ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ tenía mal color y las otras no. La madrastra tuvo miedo de que el padre descubriera que no comía, y un día preparó de comer y le dio. Les dijo a sus hijas que cuando comiera que la dejaran dormir sobre una piedra. Vino una gente, la vio y se la llevó a una aldea. En la aldea en la que vivía ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, al ser raptada, dejó de llover. El padre preguntó por ella y las hijas le dijeron que se perdió. Entonces, un trovador fue cantando su nombre de aldea en aldea y lo oyeron, le dijeron que habían encontrado a ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ perdida y que en su aldea empezó a llover. El trovador informó a su padre y fueron a buscarla y la devolvieron a la aldea, en donde volvió a llover.
ḥdīdwān w ǝl-ġūla «ḥdīdwān y la ogresa» (Rabiaa, 68 años, de Boutlelis, a 35 km de Orán, 2024, 4:58 minutos, ATU-327C «El demonio –o una bruja– lleva al chico a casa en un saco»).
ḥdīdwān era vecino de la ogresa. Un día, aprovechando que esta entró en su casa, se fue montado en su burro. Cuando la ogresa fue a ver el burro, este estaba cansado y se preguntaba quién lo había cogido. Fue a por agua y se encontró a un anciano a quien preguntó qué le estaba haciendo ḥdīdwān. Este le dijo que fuera a buscar un anciano mayor que él, que cogiera su cerebro y lo pegara sobre la montura, que ḥdīdwān se quedaría pegado y lo atraparía. Pero la ogresa mató al anciano que le había dado el consejo. Y atrapó a ḥdīdwān para comérselo. Pero este le dijo que lo engordara primero, que lo dejara en el silo subterráneo y que allí se alimentaría de cereales. Él le dijo que, de vez en cuando, le enseñaría su dedo y si lo veía delgado, que lo dejara todavía, pero él le daba un lenguetazo de una rata y ella pensaba que seguía delgado. Y un buen día, él se cansó y le dio el dedo. Entonces lo cogió y él le dijo que llamara a toda su familia para que lo cenaran, que dejara a su hija, a la que llamaban la tuerta, para que lo degollara. La mató él, la cocinó y dejó su cabeza en un saco, mientras que él se disfrazó con la ropa de la hija y dijo a la madre, cuando vino con los vecinos, que había preparado la comida. Él se fue al establo del burro y se encerró. Comenzó a decirles que la cabeza de la tuerta estaba en un saco y que los había engañado. Le dijo a la ogresa que, si quería matarlo, que fuera al bosque a por leña y prendiera fuego al lugar donde se había refugiado y que cuando ardiera, que golpearan el hierro y lo tiraran al aire; y así hicieron, pero se quedaron pegados en el hierro, ya que él mismo era el hierro. Y la ogresa murió.
mqaydǝš w ǝl-ġūla «mqaydǝš y la ogresa» (Rabiaa, 68 años, de Boutlelis, a 35 km de Orán, 2024, 7:37 minutos, ATU-327B «Los hermanos y el ogro»).
mqaydǝš vivía con su padre y sus hermanos. Aquel les dijo que se fueran a buscarse la vida. Llegaron a la casa de la ogresa a caballo y comenzaron a arrancar las habas que esta había plantado. Ella, enfadada por ello, los invitó a tomar café en su casa. Mientras, ella degolló el único burro que traían y puso su cabeza en la ventana como si comiera. Les preguntó qué comían los caballos para dárselo, y les dio cebada y paja. Ella preparó una olla para cocinarlos. Preguntó a mqaydǝš dónde dormiría y este le dijo que él dormiría en una cesta y sus hermanos, en el suelo. Ella se despertó por la noche para ver si estaban dormidos, pero mqaydǝš no dormía y le dijo que era porque las cabras gritaban, que se las llevara al bosque. Las llevó y volvió, pero él seguía sin dormir, le dijo que regresara al bosque, porque algo les sucedía a las cabras. Entonces, mqaydǝš se llevó a sus hermanos y puso en su lugar a los hijos de la ogresa. La ogresa cocinó a sus hijos. Salió detrás de ellos y solo pudo coger a los hermanos, mqaydǝš se escapó. Le contó al padre lo sucedido y este le increpó por haber dejado a sus hermanos. Uno de los hermanos pide que cuando lo liberen, que mqaydǝš traiga la manta de la ogresa. Fue, vio la manta en un tendedero y se cubrió con ella, luego la cogió y la llenó de agujas. La ogresa se la puso y pensó que había sido mqaydǝš quien había colocado las agujas. Mqaydǝš pidió entonces consejo a un anciano para que la ogresa no le hiciera nada. Este le dijo que comprara un féretro y lo pusiera sobre su caballo y le dijera que vendía féretros; que cuando quisiera comprar uno, le dijera que subiera para ver si era su medida. Y así fue, cuando estuvo dentro, la encerró y la llevó a donde estaba su padre. Pero los hermanos, que le tenían envidia, le decían al padre que mentía, que eran los habitantes de la aldea los que la habían traído. Y le dijeron al padre que dijera a mqaydǝš que fuera a una casa y se encerrara con la ogresa. Pidió entonces consejo a un anciano y este le dijo que fuera de aldea en aldea, que llenara una botella de agua y se sentara en el caballo. Le dijo que cuando lo metieran con la ogresa que se sentara sobre la botella y que cuando ella viniera para comérselo, que se la echara. Entonces se la arrojó, se secó y la mató. Los hermanos quedaron boquiabiertos cuando al día siguiente lo vieron vivo y a la ogresa muerta y el padre echó a los hermanos de la casa.
ṣyām ṛamḍān «el ayuno de Ramadán» (Rabiaa, 68 años, de Boutlelis, a 35 km de Orán, 2024, 1:09 minutos).
Dios quiso que los musulmanes ayunaran en Ramadán. Los animales se reunieron y dieron su opinión. El cerdo hablo de su pelo y excrementos y lo pusieron el último. El conejo propuso ayunar la mitad del día y lo pusieron atrás. En cambio, la perdiz dijo que el ayuno debía durar un mes y que, al final, se celebrara. Y le desearon que Dios embelleciera su pico y alargara sus alas. Al conejo le desearon que apestara y fuera prohibido, que lo comiera el cerdo y que no lo comiera un musulmán.
lūnža, handa mu la-hnūd (Rabiaa, 68 años, de Boutlelis, a 35 km de Orán, 2024, 7:46 minutos, ATU 300 «el dragón asesino» y ATU 310 «La doncella en la torre»).
Un ogro se comía cada día un cuscús y una niña que le llevaban. Un día solo quedó la hija del sultán, pero este no quiso entregársela. Al final accedió, porque el ogro amenazó con matar a toda la aldea. La hija del sultán preparó un cuscús para que se hartara y se durmiera, le dijo que se lo comiera y luego la comiera a ella. Cuando el ogro despertó, vio que ella se había marchado. El ogro mandó a una sirvienta que hiciera pan, pero se olvidó de la harina. La hija del sultán cogió la harina y la tamizó sobre su cabeza mientras dormía. Despertó y solo vio el tamiz, ella se había ido y él se fue tras ella. Así llegó a la casa de otro sultán. El ogro quiso que se la entregaran, pero le dijeron que no había venido. Y el sultán quiso casarla con su hijo, quien ya estaba casado con una mujer tuerta. La casó con él y luego el sultán y su hijo se fueron de viaje, el sultán y su hijo. La primera mujer, aprovechando que se habían ido, la encerró, estando embarazada, en un silo subterráneo con provisiones. Y dio a luz. Volvieron el sultán y su hijo y preguntaron por la chica. La primera mujer dijo que era ella, que se había vuelto tuerta por la tristeza que le entró. Apareció entonces el hermano de lūnža, que la estaba buscando y la tuerta le dijo que era su hermana, que se había vuelto tuerta. Y pidió al sultán que matara a su hermano para comérselo. El hermano pasó toda la noche rezando y preguntándole a Dios cómo iba a permitir que su hermana lo degollara. Por la mañana, él se puso en la pared y su hermana lo escuchó desde el silo subterráneo y ella le habló. Entonces él abrió el silo, la encontró junto a su hijo y los subió. Ella le contó a su hermano lo sucedido y el sultán dijo a las sirvientas que degollaran a la tuerta, la cortaran en trocitos y la cocinaran para comérsela todos.
ḥūta būta (Naima, 65 años, Orán, 2024, 3:59 minutos, ATU 510A «Cenicienta»).
Una chica era huérfana de madre. Una vecina le traía comida, la llevaba al baño público y le decía que quería casarse con su padre. La chica dijo al padre que no se casara con nadie que no fuera la vecina, aunque él prefería quedarse como estaba. Aceptó y se casó. Al principio, la mujer se comportaba muy bien con la chica, pero después empezó a maltratarla, no así a sus dos hijas. Pronto se celebraría la boda del hijo del sultán y fueron invitados, pero la madrastra no quería que la chica fuera, le dijo que tenía que quedarse trabajando en la casa. Ella lloraba mientras limpiaba una sardina para la comida cuando, de pronto, esta le habló y le dijo que la soltara y que cuando la buscara que, cuando la necesitara, la llamara diciendo: ḥūta būta. Fue a llamarla al mar para contarle lo que la madrastra le había hecho y fue con ella a la casa, la limpió, le preparó la comida y luego la vistió de oro para que fuera a la boda del hijo del sultán. Al verla, este se enamoró de ella, pero huyó y se le cayó un zapato. El hijo del sultán mandó que buscaran a su propietaria. Fueron de casa en casa hasta llegar a la casa de la chica. Probaron el zapato a la madrastra y a sus dos hijas, pero no les estaba bien; entonces, la chica salió, se lo probaron, le estaba bien y se la llevaron para que se casara con el hijo del sultán.
ktīr la-ṣḥāb «Muchos amigos» (Naima, 65 años, Orán, 2024, 2:06 minutos, ATU 893 «Los amigos de poco fiar»).
Un hombre tenía un solo amigo, mientras que su hijo tenía muchos y además era muy rico. El padre llamó a su amigo y le dijo que harían creer a su hijo que habían matado a alguien y que necesitaban que sus amigos vinieran para enterrarlo a escondidas. El hijo fue a pedir ayuda a sus amigos y ninguno quiso venir. Entonces el padre le dijo que se lo pediría a su único amigo y este accedió a ayudarle. Cenaron y fueron a enterrarlo; sin embargo, al final el padre se rio, presentó a su hijo al amigo y dijo a su hijo que sus amigos solo lo querían por el dinero, mientras que el suyo lo quería sin interés.
ʕāyša, bənt əs-sīrīžān «ʕāyša, la hija de ǝs-sīrīžān» (Naima, 65 años, Orán, 2024, 3:58 minutos, ATU 883B «El seductor castigado»).
ʕāyša, la hija del sīrīžān era la única hija de un hombre que marchó a hacer la Peregrinación y la dejó sola al cuidado de los animales diciéndoles que la cuidaran también. ʕāyša, la hija del sīrīžān encontró un grano en la tierra y se lo comió. Uno de los animales le preguntó qué había encontrado y ella le dijo que nada. Entonces este le dijo que les preparara la cena, pero le escondió las cerillas para hacer el fuego. Ella se fue a buscar para hacer fuego. Y se encontró con un ogro y sus hijos alrededor de una hoguera a quien se lo pidió. El ogro le dijo que iría todos los días a verla y le daría fuego. Le dijo que cuando llegara, le dijera «sí, mi señor». Y le hacía preguntas sobre lo que había encontrado para cocinar y sobre el lugar donde dormía. Ella se sentía amenazada y tenía miedo de que viniera por la noche. Un día, su padre regresó de la Peregrinación, le contó lo que le había sucedido e hicieron un hoyo para matarlo. El ogro llegó una noche, le preguntó por la comida y ella le respondió mal. Entonces, quiso matarla, avanzó y cayó en el hoyo en el que habían encendido fuego.
No hemos sido capaces de encontrar un tipo para los cuentos ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ y ṣyām ṛamḍān «el ayuno de Ramadán», ni en ATU ni en El-Shamy (2004). Tampoco hemos hallado versiones publicadas en la bibliografía de la que disponemos. El segundo de los cuentos es de temática islámica, ya que se habla de cuándo Dios instituyó el Ramadán entre los animales y la consulta que hizo. En él aparecen dos animales que son reprobables en el islam, el cerdo y el conejo, y un ave que goza de aceptación, la perdiz. En cuanto al conejo, es sabido que ni judíos ni chiíes lo comen. Y el cerdo, no lo come ningún musulmán2. Es muy probable que este cuento proceda de aquellos que contaban los árabes judíos en Argelia u otros países árabes del norte de África.
En nuestra versión de ḥdīdwān w ǝl-ġūla «ḥdīdwān y la ogresa», catalogado como ATU 327C, solo aparece ḥdīdwān y la ogresa; sin embargo, en otras versiones como la de Laoust (1949: vol. II, 134-136), en la tradición amazige de Marruecos, o la de Moscoso García (2004: 40-52), en árabe marroquí, el relato comienza diciendo que un hombre tenía siete hijos y dos mujeres y que marcharon a vivir en otro país; por el camino, se iban cansando y se quedaban en una choza que hacían con cañas, pero la de ḥdīdwān fue hecha de hierro. La ogresa pudo comerse a los hermanos porque las chozas estaban hechas con un material muy débil. Una versión parecida a la nuestra, aunque con algunas pequeñas diferencias, procedente de Tiaret, se encuentra recogida en Belarbi (2011: 76-80); ḥdīdwān solía tomarle el pelo a la ogresa con otras cosas, no solo montándose en su burro, y, en lugar de ser el lamido de una rata, aquí es una vieja cuchara de palo; ḥdīdwān además no toma la iniciativa de salir de su prisión, sino que es la ogresa la que decide cocinarlo y pide a su hija que prepare la comida. En la tradición catalana, «el gigante mete al héroe en un saco», un gigante le da de comer al héroe y debe enseñarle de vez en cuando el dedo para ver si ha engordado, pero le enseña la cola de una rata, como en nuestro cuento; el gigante pide a la mujer que lo cocine y el héroe la mata, pone su cabeza en la cama para que parezca que duerme y, al llegar el gigante, le da de comer y le dice que su mujer está enferma, pero cuando lo descubre, el héroe ya se ha ido (Oriol y Pujol, 2003: 101). En la tradición española encontramos un cuento titulado «La bruja lleva al héroe a su casa en un saco» (Camarena y Chevalier, 1995: 141-143), en el que Periquín es metido por un gigante en un saco y aquel se escapa, pero antes deja el saco lleno de piedras; el gigante, al volcarlo en la olla, se quema con el aceite. Otra vez lo mete en el saco y Periquín escapa llenándolo de paja. Y una tercera vez, ocurrió igual sin que se escapara; mientras que el gigante fue a llamar a sus amigos para que vinieran a comer, Periquín engañó a la mujer y le cortó la cabeza.
El cuento de «mqaydǝš y la ogresa», catalogado aquí como el ATU 327B, está recogido por Abenójar et al. (2015: 125-135), pero en esta última versión aparecen juntos el ATU 328 y el nuestro. En la primera versión se narra el origen de mqaydǝš, al que se nombra con la variante de maqdīdǝš, las dos formas con un esquema de diminutivo, que nació de una de las siete mujeres que tenía el padre, a quien dio de comer solo media manzana del embarazo, por eso era el pequeño de los siete hermanos, las madres de los otros seis habían comido una manzana completa. La versión ATU 327B comienza con el viaje que, por voluntad propia, emprenden todos los hermanos. En nuestro caso, es el padre el que les dice que tienen que viajar y buscarse la vida. En el relato de Abenójar et al.se obvia la cuestión de las habas y la invitación a tomar café, además se dice que la ogresa tenía siete hijas y que mqaydǝš iba acompañado de su oveja, no tenía montura. La ogresa además no va al bosque por la noche, sino que calienta la olla. mqaydǝš no va a buscar la manta de la ogresa sino su alfombra y luego su gallina y más tarde su molino. Y en lugar de un féretro, aquí aparece una jaula en la que mete a la ogresa y la lleva ante los hermanos y el padre; abre la jaula, sale la ogresa y se los come. Más tarde van la ogresa y mqaydǝš a recoger manzanas y melones y finalmente a una boda, en la que la ogresa se convierte en perra. En la tradición catalana, «Los hijos del gigante», el más pequeño de los hermanos se da cuenta de que sus padres quieren abandonarlos en el bosque; llegan a la casa de un gigante y este los mete a dormir en la misma habitación de sus hijos que llevan coronas, el pequeño se las quita y las pone sobre sus hermanos, de tal forma que el gigante mata a sus hijos y los hermanos huyen (Oriol y Pujol, 2003: 99-100). Este cuento aparece en la tradición española como «El enano y el gigante» (Camarena y Chavalier, 1995: 137-140), aunque el cuento que aparece en esta obra está en catalán, «Lo noy petit»; en este, un padre tenía tres hijos y, como no tenía qué darles de comer, decide abandonarlos en un bosque para que mueran. Más tarde encuentran una casa en el bosque en la que vive una mujer con su marido, el gigante, y este lo descubre y quiere matarlos. El gigante tenía tres hijas y los niños las cambian por ellos, poniéndose sus coronas y acostándose en sus camas. El gigante se come a sus hijas y luego va tras los niños que consiguen escapar robándole una bota mientras dormía.
El cuento ATU 510A «Cenicienta» es muy conocido en el norte de África. En nuestro caso, el nombre dado al cuento es ḥūta būta, que es cómo tiene que llamar la chica a la sardina cuando necesite su ayuda. Hay otros relatos más extensos con el nombre de la chica, ʕāyša ṛmāda, es decir, «Aicha la cenicienta», recogido en Marruecos por Benchekroun (2013: 62-65), Cendra (2011: 45-47), Légey (2007: 31-35) o Moscoso García (2007: 90-104). También lo encontramos en la tradición catalana con el nombre de «La Ventafocs y las hermanastras» en el que Cenicienta recibe ayuda de un ser extraordinario y el resto de la historia es como el nuestro, y otras versiones (Oriol y Pujol, 2003: 143-145). Otro cuento que recogimos en Rabat, también del mismo tipo, es muy parecido al nuestro y también hay un pescado al que la chica llama ḥūta būta para que venga en su ayuda. En la tradición española, Camarena y Chevalier (1995: 408-413) recogen este cuento con el nombre de «Blanquita»; en esta versión, Blaquita pide a un árbol que le dé un traje para ir al baile del hijo del rey y este pone pez en la escalera para que el zapato de Blanquita se quede pegado.
En lūnža, handa mu la-hnūd hemos creído encontrar dos tipos. El primero es ATU 300 «el dragón asesino», que comparte el inicio con el nuestro, en el que el ogro, como el dragón, quiere comerse a la hija del sultán. Y el segundo es ATU 310 «La doncella en la torre», en el que una chica es encerrada por la primera mujer del hijo del sultán en un silo subterráneo después de quedarse embarazada; este aparece en la tradición amazige de Marruecos con el nombre de «Historia de Lunya del peñasco» (Laoust, 1949: vol. II, 154-159); en esta hay dos versiones, una en la que lūnža es encerrada en un peñasco por una vieja y será rescatada por un príncipe, y otra en la que es encerrada en un silo subterráneo por un ogro y es rescatada por su primo. En otra versión marroquí, «lūnža la gacela», el malo es un genio y quien va a buscarla es su prometido, primo suyo, quien la encontrará en lo alto de una montaña; ella lo esconde en un silo, a él y a su caballo, para que los genios no lo descubran (Laâbi, 2007: 41-51). En la tradición catalana recibe el nombre de «Julivertina», en donde una bruja tiene a una chica prisionera en una torre y para verla, esta tiene que hacer caer la trenza para que suba la bruja por ella; un príncipe la ve y le pide también que tire la trenza y se escapan, pero la bruja la castiga haciéndola fea, aunque se casa, después de superar unas pruebas, y la bruja la vuelve hermosa (Oriol y Pujol, 2003: 83-85). En la tradición española se recoge un cuento con el título de «Arbolicas de arbolar» (Camarena y Chevalier, 1995: 58-66), con el tipo 310B, en el que una madre, después de morir el marido, encierra a su hija en lo más alto de un castillo para que nadie se enamore de ella, y esta, cada vez que su madre quería ir a verla, tiraba sus trenzas para que subiera por ellas. Un príncipe la descubre y va en secreto a verla, sin que su madre, que era bruja, se entere.
Abenójar (2021) nos ha dado a conocer una versión de nuestro cuento «muchos amigos» (ATU 893), que él llama «el medio amigo», presente en la Península Ibérica durante la Edad Media. Este autor nos dice que este cuento aparece en muchas culturas, en el norte de África, en Oriente, en Asia y en Hispanoamérica, lo cual invalida el origen árabe del mismo, a pesar de que hay puntos en común. En dos versiones argelinas amaziges3 que recoge este autor, se dice que el padre mató una oveja y metió el cadáver en un saco y que un ladrón había entrado en la casa –datos a los que no se hace mención en nuestro relato–, haciendo creer al hijo que quien estaba en el saco era el supuesto ladrón muerto. Y en otra también amazige, además de los datos anteriores, varía en presentar a cuatro y no un hijo y que este sí está al corriente de los planes de su padre para ponerlo a prueba. Por el contrario, hay dos versiones árabes que, como la nuestra, no mencionan que el muerto fuera un ladrón. En la tradición catalana, este cuento lleva también el nombre de «el medio amigo»; en esta, el padre manda al hijo que trocee un cordero y diga a sus amigos que ha muerto un hombre y solo el medio amigo del padre se presta a ayudarlos (Oriol y Pujol, 2003: 219-220). Camarena y Chevalier (2003: 208-211) también recogen este tipo con el título de «el medio amigo» en la tradición española; en la versión narrada que incluyen, el animal que matan es un cabrito y el hijo solo tiene un amigo al que va a ver y ponerlo a prueba.
El cuento de ʕāyša, bənt əs-sīrīžān «ʕāyša, la hija de ǝs-sīrīžān», ATU 883B, se encuentra en la tradición amazige de Marruecos con el nombre de «La joven y el ogro» (Laoust, 1949: vol. II, 262-264). En este, el padre, antes de partir para hacer la Peregrinación, deja a la hija con una gata y encuentra un dátil que se come sin decirle nada a la gata; en una variante, el ogro se come a la chica y en otra, un león lo intenta, pero al final es quemado por los hermanos de la chica. El tipo 883B es recogido en la tradición española por Camarena y Chevalier (2003: 151-155) en un cuento titulado «Mariquilla la seguidilla».
En ninguna de las narraciones hemos encontrado fórmulas de entrada y salida, sino tan solo una en el cuento contado por Naima, «ʕāyša, la hija de ǝs-sīrīžān»: ḥāžītǝk ma žītǝk «érase una vez (lit.: te he contado, no he venido a ti)». No ocurre así en otros cuentos que recogimos en Orán (Moscoso García, 2025), en los que sí hay diferentes fórmulas tanto al principio como al final, aunque no esta de nuestra informante.
Las variedades autóctonas de Argelia han sido las amaziges, las cuales todavía constituyen el 25%4 de la lengua materna de los argelinos. El país cuenta con una población en 2025 de unos 47 millones de habitantes5. Muchos pueblos han pasado por él y han dejado un sustrato léxico y cultural tanto en estas variedades como en las variedades árabes maternas del 75% restante de la población: fenicios, romanos o vándalos, estos antes de la llegada de los árabes, y turcos, españoles y franceses en una etapa moderna (Moscoso García, 2023). En la actualidad, el inglés también es una lengua cuya influencia es cada vez más palpable sin que haya existido una colonización física, sino cultural. El país se independizó de la metrópolis francesa en 1962. A partir de ese año se produjo una emigración importante desde las zonas rurales y el desierto del Sáhara hacia las ciudades, lo cual hizo que las variedades árabes convivieran entre sí, dando lugar al nacimiento de una koiné (Ferguson, 1959), que podemos llamar hoy en día árabe argelino. Sin embargo, las lenguas oficiales y nacionales del país son el árabe, en su variedad literal, y el amazige, según consta en los artículos 3 y 4 de la Constitución.
La arabización de Argelia tuvo dos momentos importantes. El primero a partir del siglo VII con la llegada de las tropas árabes; en esta, hay que distinguir dos períodos: antes del siglo XI o prehilalí y después de este siglo o hilalí (Marçais, 1958). Y el segundo tras la independencia en 1962 y hasta 1999. Ahmed Ben Bella, durante su presidencia (1963-1965), inició un proceso de arabización, siempre tomando como referencia la variedad literal, en la educación primaria; le siguió Houari Boumediene (1965-1978), quien hizo lo mismo en la educación superior y hasta la universidad. Más tarde, el presidente Chadli Bendjedid (1979-1992) arabizó los sectores técnico y científico y lo completó en las humanidades y ciencias sociales. Sin embargo, estas acciones no fueron todo lo acertadas que se hubiese querido (Le Roux, 2017 y Benrabah, 2007). Uno de los objetivos fallidos fue el querer reemplazar las variedades árabes maternas por el árabe clásico o literal, algo parecido a lo que los franceses pretendieron hacer con el francés al quererlo sustituir por las variedades árabes y amaziges maternas sin conseguirlo (Le Roux, 2017: 120-125).
Sin lugar a duda, Argelia es un país multilingüe, en él se emplean el árabe clásico, el árabe argelino con sus distintas variedades, el amazige en sus diferentes variedades, el francés, el español y el inglés. Entre muchos de sus hablantes es práctica diaria el bilingüísimo, el multilingüismo, la alternancia de códigos, la mezcla de códigos o el uso préstamos (Rouabah, 2022). Esta autora, dice al respecto lo siguiente: the Algerian state may best serve its people by encouraging multilingual practices and language versatility both in schools and outside to reduce the links between language, ethnicity, history, and politics (Rouabah, 2022: 37). El árabe argelino es el instrumento de expresión de toda una literatura oral en la que se insertan los cuentos.
Después de la firma de los acuerdos de Evian (marzo de 1962) por parte del presidente francés Charles de Gaulle (1958-1962) y el Frente de Liberación Nacional (FLN), muchos europeos, especialmente los pieds noirs, huyeron a Europa debido a las connotaciones que adquirió la colonización francesa. Su ida dejó un vacío demográfico que fue rápidamente colmado por migrantes autóctonos cuyas variedades eran rurales y urbanas, con rasgos diferenciados, pero mutuamente inteligibles. Una segunda etapa de migraciones al interior de Argelia fue provocada por la inestabilidad política sufrida en los años 1990; muchos argelinos, la mayor parte de zonas rurales, se trasladaron a centros urbanos buscando mayor seguridad y mejores condiciones de vida. Orán, al igual que otras ciudades del noroeste del país, conocieron una notable ruralización dialectal de la que surgieron muchos procesos lingüísticos como mezcla, nivelación, redistribución, simplificación y desarrollo interdialectal, dando lugar a la formación de una koiné (Trudgill, 2004); según Miller (2007), la variedad árabe de Orán es una koiné con base beduina.
Labed (2015) ha estudiado con detenimiento el proceso de koinización que ha tenido lugar en Orán, constatando «redistribuciones» como las realizaciones sorda [q] y sonora [g] del fonema qāf, la primera típica de variedades prehilalíes o sedentarias y la segunda de beduinas; estas pueden aparecer en el discurso en varioción libre, en distribución complementaria o mezcladas de forma rudimentaria. La presencia de [q] se explica como consecuencia del contacto diglósico con el árabe literal o con otras variedades urbanas. A ambos alófonos se les han asignado además nuevas funciones socioestilísticas: [q] puede aparecer en contextos formales, mientras que [g] lo hace en situaciones informales. Otras redistribuciones tienen que ver con los diptongos: los de origen beduino que tienen lugar en contextos faringales, velares o enfáticos se mantienen, aunque se ha producido en paralelo una monoptongación de ay > ē y aw > ō en algunos casos, y en estos contextos, o ay > ī y aw > u en aquellos contextos donde no aparecen aquellas consonantes. En el árabe de Orán destacan además características fonéticas como el paso de [q] / [g] a [k] en el verbo ktǝl «matar»; el fonema t, en el que confluyen los fonemas beduino ṯ (interdental) y urbano ţ (africado); el fonema ḍ, en el que confluyen ḍ y ḏ̣; el fonema hilalí ž ocupa el lugar del prehilalí ǧ. La geminación sedentaria ha tenido también su impacto en la estructura silábica del imperfectivo, haciendo que, en el plural y el femenino, se duplique la primera consonante de la raíz.
En cuanto a la morfología verbal, las variedades beduinas distinguen el femenino de la segunda persona del singular, tanto del imperfectivo como en el perfectivo y el imperativo, mediante el sufijo -i, rasgo que forma parte del árabe de Orán. Por otro lado, en los verbos defectivos, la estructura hilalí es reservada al imperfectivo, mientras que la prehilalí es asignada al perfectivo. La partícula de futuro ġādi, participo activo del verbo ġda - yǝġda «ir, partir», pasa a ser invariable. En la morfología nominal, destacamos el pronombre personal sufijado masculino beduino -ah y la convivencia de las formas demostrativas beduinas (hādāk) y sedentarias (dāk), aunque predominan más las primeras. En cuanto a la sintaxis, la construcción sedentaria analítica ocupa un contexto más formal que la beduina sintética.
Una buena parte de los cuentos, cinco en total, y de los de mayor extensión, proceden de una informante, Rabiaa, de 68 años, que es natural de una aldea llamada Boutlelis, situada a treinta y cinco kilómetros de Orán, aunque vive actualmente en esta ciudad. En ella se observan rasgos propiamente beduinos y, aunque el habla de Orán está fuertemente beduinizado, en Rabiaa pueden observarse algunas diferencias que señalaremos. Los tres cuentos restantes han sido grabados a una informante natural de Orán y residente en esta ciudad, Naima (N), de 65 años de edad. En nuestro análisis, presentaremos los rasgos de esta mujer con la inicial de su nombre. El resto de los rasgos pertenecen a Rabiaa y no pondremos la inicial de su nombre.
El mapa dialectológico del departamento de Orán que da Cantineau (1940) incluye a Boutlelis en el grupo D, también a Orán, pero aquella variedad es más pura dentro de su grupo. Este autor dice que comprenden los alrededores de Tremecén, Orán, Sidi Bel-Abbès y una comuna de Saïda. Sobre esta última, contamos con una descripción (Marçais, 1908) y otra de la variedad de Orán llevada a cabo recientemente por Guerrero (2015).
4.1.1. En relación con el vocalismo, coincidimos en señalar un sistema vocálico compuesto por tres vocales largas, ā, ī y ū y dos breves, ǝ y u –aunque de esta oposición no tenemos ejemplos–, con una serie de alófonos de ǝ: a, i y u, al que añadimos o (Guerrero, 2016: 277): yǝṛkǝb «él monta», nǝtʕašša «nosotros cenamos», hiyya «ella», yǝskun «él habita», oxrīn «otros», oṃṃha «su madre», ʕāyšīn «ellos viven», ṛūḥi «mi espíritu».
4.1.2. La realización de qāf es [g], rasgo beduino: dəggāga «mortero», tgūl «ella dice», fūg «sobre» (tb. N), gdūṛ «ollas», gədma «pie», gəmgūm «pico», gəmḥ «trigo» (tb. N), ḥaṛgīh «quémalo», laḥgət «ella alcanzó», ngəllʕu «arrancamos», ṛəggbət «ella observó», rgīg «delgado», ṣandūg «caja», təsgi «ella fue a por agua», «ella va a por agua».
4.1.2.1. En el caso del aumentativo gāʕ «todo», «absolutamente», la realización es kāʕ solo en Rabiaa.
4.1.2.2. También hay casos, en algunas voces, en los que la realización de qāf es [q]: bqītu «vosotros habéis permanecido», lqāt «ella encontró» (N), lqāwha «ellos la encontraron», mqallaq «angustiado» (N), nqahwīkum «yo os serviré café», qāraʕ «¡vigila!» (N), qarya «aldea», yəlṣaq «él se pegará».
4.1.2.3. qāf, además, se realiza k en el verbo ktəl - yəktəl: kətlātah «ella lo mató». Véase esto último en Marçais (1908: 14) y Guerrero (2015: 222).
4.1.3. La realización de ğīm es [ž] (Guerrero, 2015: 221), rasgo que Cantineau (1940: 226) señala como propio del grupo D de la región oranesa: ǝxxurži «¡sal!» (N), ḥažra «piedra», ḥāžītǝk «yo te he contado» (N), ḥažž «peregrinación» (N), yžu «ellos vienen», zūž «dos».
4.1.4. Las interdentales se mantienen en algunas voces, como en Saïda (Marçais 1908: 22-23) no así en la variedad oranesa, en la que han evolucionado hacia sus oclusivas correspondientes (Guerrero, 2015: 221): ṯəmm / ṯəmma «allí», təḏbaḥ «tú degollarás», en este último verbo, no siempre parece oírse la interdental sino su correspondiente oclusiva. En el caso de N, no tenemos datos.
4.1.5. Hay velarización de algunos fonemas que no lo son en su origen, sobre todo ṛ7, provocado por contaminación de este fonema o de otros enfáticos: baṛṛāka «choza, barraca», ḍāṛ «casa» (N), əʕʕaṛḍi «invita» (f.), gdūṛ «ollas», nəṭṭaḷḷqak «yo te repudiaré» (N), oṃṃha «su madre», ṛaddət ʕlīh «ella le respondió», ṣkəṛ «él se quedó dormido (por efecto de alguna sustancia)», tḍoṛbha «ella la golpea» (N), yḍūṛ «él ronda, da vueltas», yṛoḍḍūha «ellos la devolverán» (N), ʕaṛṣ «boda».
4.1.6. En cuanto a los diptongos, algunos se mantienen y, en otros casos, han monoptongado; no queda claro que haya una tendencia a la monoptongación (Guerrero, 2015: 223): fūg «sobre» (tb. N), ḥawš «granja» (N), lqǝyna «hemos encontrado», šhayr «mesecito», zīn «bonito» (N), ʕawd «caballo» (tb. en N y Y), ʕawra «tuerta», ʕayn «ojo», ʕūd «palo» (N).
4.1.7. Asimilaciones:
td > dd8 |
tdīr |
→ |
ddīr «tú haces» |
tž > dž |
tži |
→ |
dži «tú vienes» |
tžīb |
→ |
džīb «ella trae» |
|
ts > ss |
ətsənnu |
→ |
əssənnu «esperad» |
tš > šš |
yətšaṛḥu |
→ |
yəššaṛḥu «ellos pasan el tiempo» |
tz > zz |
tzǝwwǝž |
→ |
zzəwwəž «él se casó» |
dt > tt |
zādǝt |
→ |
zātt «ella siguió» |
ṛgədt |
→ |
ṛgətt «tú has dormido» |
|
lt > tt |
gālət |
→ |
gātt «ella dijo» (tb. N) |
ln > nn9 |
gəlna lək |
→ |
gənna lək «nosotros te hemos dicho» |
gālu lna |
→ |
gālu nna «ellos nos dijeron» |
|
nl > ll |
mǝn ǝl-ḥažž |
→ |
mǝl l-ḥažž «de la Peregrinación» (N) |
nr > nr |
¿wīn ṛāha? |
→ |
¿wir ṛāha? «¿dónde está ella?» |
nṛūḥ mʕākum |
→ |
ṛṛūḥ mʕākum «yo voy con vosotros» (N) |
|
ʕḥ > ḥḥ10 |
tāʕha |
→ |
tāḥḥa «de ella» |
ʕš > ḥš11 |
ʕšiya |
→ |
ḥšiya «tarde» |
la-ʕša |
→ |
la-ḥša «la cena» (N) |
|
žhh > šhh |
ūžhha |
→ |
ūššha «su rostro» |
4.1.8. Labialización: gunayna «conejito», mudəbbaṛ «un anciano sabio», nākulǝk «yo te comeré» (N), skuntah «su vivienda», uġdi «ve» (f.), xurāyfa «cuentecito» (N). En otros casos, conviven formas como təġda con tuġda «tú vas» y naġdu «nosotros vamos», yuġda «él va» en donde pensamos que u es consecuencia de la labialización de ġ. Marçais (1908: 14) señala para Saïda la labialización de g y k, argumentando que la labialización de x, ġ y q no aparece.
4.1.9. Hemos hallado las contracciones ta y ḥta (< ḥatta): ta mīn šəbʕat «hasta que ella se sació»; paso de ž > y en ḥāya «cosa»; disimilación en mṣaykra (< mṣəkkra < msəkkra) «harta hasta dormirse»; y síncopa de ġ en bāya (< bāġya) «que quiere» (f.).
4.2.1. La terminación para el perfectivo de la segunda persona femenina singular es -ti: fhəmti «tú has entendido», bqayti «tú has permanecido», taṛti «has volado» (N), ṣabti «has encontrado» (N); y para la masculina -t: ¿smənt? «¿has engordado?», bġayt «tú has querido», ṛgətt «tú has dormido».
4.2.1.1. Para la primera persona singular de género común es -t: ṛoḥt «yo he ido», lqəytkum «yo os he encontrado», lqītah «yo lo he encontrado» (N), ktǝlt «yo he matado» (N).
4.2.1.2. Para la segunda persona femenina singular del imperfectivo, la forma acaba en -i, también en el imperativo femenino singular: tugguʕdi «tú te sentarás» (N), tḥawwsi ʕliyya «tú me buscas» (N), bayyḍi «pinta de blanco» (N), šūfi «mira» (N).
4.2.1.3. La terminación de la tercera persona femenina del singular es ət y āt cuando va sufijada por un pronombre que comienza por vocal: gaʕdət «ella se sentó» (tb. N), ḥagrǝtha «ella la quemó» (N), nəṭqat «ella se pronunció», ṛāḥət «ella se fue», ṛawwḥat «ella marchó», gəbḍātah «ella lo cogió», kətlātah «ella lo mató», xabrātah «ella le informó». Todas las preformativas de la conjugación coinciden con las de la variedad de Saïda (Marçais, 1908: 76).
4.2.2. En el imperfectivo, se duplica la primera consonante de la raíz cuando a la tercera letra de la raíz le sigue una vocal con el fin de mantener una estructura silábica cerrada (Marçais, 1977: 29): əddəbḥīni «degüellame», əkkutlīh «matadlo», nəddaxlu «nosotros metemos», nəggaḍbah «yo lo cogeré», nukkatlək «yo te mataré», tugguʕdi «tú te sentarás» (N), yəkkutlah «él lo matará». También se ha duplicado en əxxūti «mis hermanos».
4.2.3. En el imperativo, aparece una vocal protética en verbos de la forma primera sanos, defectivos y algún cóncavo y en una forma quinta: āṛwāḥi “ven” (f.), āṛwāḥu «venid», əddi «lleva», əgʕdu «sentaos», əssənnu «esperad», əšri «compra». También hay casos de duplicación de la primera letra de la raíz: əṛṛugdi «duérmete» (f.), ǝṭṭalgīni «suéltame» (N), ǝxxuṛži «sal» (N), əʕʕaṛḍi «invita» (f.). Lo anterior coincide con la variedad de Saïda (Marçais 1908: 76).
4.2.4. Cabe destacar la terminación -u en las formas del plural de la conjugación de los verbos defectivos del imperativo y el perfectivo, como en Saïda (Marçais, 1908: 85) y Orán (Guerrero, 2015: 225). Cantineau (1940: 226) lo señala como un rasgo típico del grupo D en la región oranesa: ddūha «llevárosla», džu «vosotros venís», nǝddūh «nos lo llevaremos» (N), nəflu «nosotras despiojaremos», taʕṭūha «vosotros la dais», təġdu «vosotros/as vais», təžru «vosotros corréis», yətġallu «ellos se calientan», yaġdu «ellos marchan», yǝžru «ellos corren» (N). Y la diptongación en las primera y segunda personas del perfectivo de este tipo de verbos, igual que en Saïda (Marçais, 1908: 85): bġayt «tú has querido», lqəynāha «nosotros la hemos encontrado»; que no está presente en la informante de Orán, lqītah «yo lo he encontrado» (N), rasgo de esta ciudad (Guerrero, 2015: 225).
4.2.5. Algunas vocalizaciones en el imperfectivo e imperativo son: əskut «¡calla!», kutlūni «matadme», nəktul «yo mataré», nəṛgud «yo duermo», nugʕud «nosotros nos sentamos» (N), təgʕud «ella se sentará», xuṛžu «salid», yəskun «él habita».
4.2.6. Por último, no hemos encontrado ningún preverbio ni partícula de futuro en todos los cuentos, aunque hay solo un caso en el que Naima usa ġādi: ḥna ġādi nukkutlu «nosotros vamos a matar». Esta partícula de futuro está presente en la variedad oranesa (Guerrero, 2015: 227).
4.2.7. Para la voz reflexivo-pasiva las formas encontradas para realizarla son la V y la VIII: twəddrət «ella se perdió», yəltəmmu «ellos se reúnen». Los cuentos no nos aportan ejemplos de la forma VII, que es bastante productiva en la ciudad de Orán y en Saïda (Guerrero, 2015: 2026 y Marçais, 1908: 99). Por otro lado, cabe señalar una forma con prefijo -t: yəššaṛḥu (< yǝtšaṛḥu) «ellos pasan el tiempo».
4.3.1. Para el pronombre personal de primera persona, hemos encontrado la forma āni “yo” (tb. N), aunque la más empleada es āna, y las formas enfáticas ānāya «yo» y ntiya «tú (f.)» (N). Marçais (1977: 188) dice que la forma āni es empleada en el sur de Túnez y Libia. En nuestro caso, es probable que se trate de una forma por analogía con ṛāni «yo soy».
4.3.2. El pronombre personal de tercera persona masculino singular es -ah después de consonante: bəntah «su hija», fūgah «sobre él», maṛtah «su mujer», ṛāyah «su opinión», žbaṛtah «yo lo he encontrado» (N), ʕandah «en casa de él, él tiene» (tb. N). Marçais (1977: 192) señala esta forma en las variedades beduinas del Tell, el Sáhara oranés, el sur de Constantina, sur y noroeste de Túnez y Libia. Cantineau (1940: 226) lo señala como una diferencia entre las variedades del grupo D, en las que aparece -ah después de consonante, y B de la región oranesa, donde sería -u.
4.3.2.1. Y para el de segunda persona, tenemos la forma femenina -ki solo en este contexto: ṛāki «tú eres». Marçais (1908: 151) también la señala de forma esporádica en algunos contextos como el nuestro.
4.3.3. La partícula ṛa sirve para expresar la concomitancia y para construir una oración nominal (Grand’Henry, 1976: 77-78, Marçais, 1977: 194 y 262): ¿ki ṛāk? «¿cómo estás?», ṛāki mdāyra ǝš-šʕīr «tú pones la cebada», ṛāh ġi yḍūṛ «él solo rondaba», ṛāḥ ḥayy «él está vivo», ṛāha bāġya taġdaṛni «ella quiere engañarme», ṛāni nwǝrri «yo muestro, estoy mostrando» (N), ṛāni ṛāyaḥ «yo voy yendo» (N), ¿ša ṛākum ddīru? «¿qué estás haciendo?».
4.3.4. El demostrativo adjetivo de lejanía tiene estas dos formas flexionadas para nuestras tres informantes, como ocurre tanto en Orán como en Saïda (Marçais 1908: 158-159): dāk ən-nhāṛ «aquel día» (N), dāk la-ʕḍam «aquel hueso» (N), dāk ntāʕah «aquel de él», dīk ǝs-sardīna «aquella sardina» (N), dūk l-oxrīn «aquellos/as otros/as», dūk la-ʕwād «aquellos caballos», hādāk ǝn-nhāṛ «aquel día» (N), hādāk əš-šīr «aquel niño», hādīk ǝḍ-ḍāṛ «aquella casa» (N), hādīk ǝl-ḥofra «aquel agujero» (N), hādūk «aquellos/as» (N).
4.3.5. Partículas
4.3.5.1. Adverbios: bǝzzāf «mucho», daṛwak «ahora» (tb. N), dūṛk «ahora», hākka «así, de esta forma» (tb. N) / hāka (N), ṣaḥḥa / ṣayy «de acuerdo» (tb. N), tāni «también» (N).
4.3.5.2. Preposiciones: f / fi «en» (tb. N), fūg «sobre», ġi (< ġīr) «solo» (tb. N).
4.3.5.3. Conjunciones: bāh (< bāš) «para» (N), ki «cuando» (tb. N), kūn «si» (hipotética), lūkān «si» (hipotética, N), mīn «cuando», ʕla žāl «ya que» (N),
4.3.5.4. Interrogativos: ¿ki? «¿cómo?» (tb. N), ¿kīfāh? «¿cómo?», ¿tšu? / ¿šu? «¿cómo?» (tb. N), ¿ša? «¿qué?» (tb. N), ¿šāh? «¿qué?» (N), ¿wīn? «¿dónde?» (tb. N).
4.3.5.5. Aumentativos: kāʕ «todo, absolutamente» / gāʕ (N), kəlli «todo» en maṛtah kəlli ʕwārāt «su mujer se volvió completamente tuerta».
4.3.5.6. Interjecciones: ayya «¡eso es!», tšəkkya «¡es una pena!».
4.4.1. Para el genitivo parece que la opción más empleada para Rabiaa es la analítica, con la partícula tāʕ, lo cual diferencia la variedad de esta informante de la de Naima y corrobora en esta última lo dicho en Guerrero (2015: 227), es decir, que en la variedad oranesa parece emplearse más la construcción sintética tanto en el genitivo como en la posesión: gaṣʕa tāʕ əl-baṛkūkəš «un plato de cuscús grueso», əl-ġāši tāʕ əl-qarya «la gente de la aldea», laḥsa tāʕ əṭ-ṭobba «un lamido de la rata», əl-bāb tāʕ ṛāsha «la puerta de su cabeza», əl-ʕawra tāʕ bəntha «la tuerta de su hija», maṭmūra tāʕ əs-sulṭān «el silo subterráneo del sultán», əḍ-ḍāṛ ntāʕ əl-ġūla «la casa de la ogresa», əl-fūl tāʕ əl-ġūla «las habas de la ogresa», ǝl-ʕaṛs tāʕ wuld ǝs-sulṭān «la boda del hijo del sultán» (N), ʕawd tāʕ ǝd-dhab «un caballo de oro» (N), ǝl-lsān tāʕ ǝn-nāṛ «la lengua de fuego» (N).
4.4.1.1. Pero también hay casos de uso del genitivo sintético, aunque parece que menos en Rabiaa: bənt əs-sulṭān «la hija del sultán», fi blāṣt ūlādha «en el lugar de sus hijos», ḥawš ǝž-žwārīn «la granja de los vecinos» (N), lḥam la-xrūf «la carne del cordero» (N), hayḍūra / hayḍūrǝt la-xrūf «una piel de cordero» (N), mgorfǝt l-ʕūd «una cuchara de palo» (N), krāʕ la-ḥmāṛ «las patas del burro» (N).
4.4.2. La misma partícula analítica es empleada en algunas construcciones posesivas: ḥmāṛ tāḥḥa (< tāʕha) «su burro», əṣ-ṣawt tāʕah «su voz», la-xdīma tāʕha «su sirvienta», əl-mawāʕīn tāwʕi «mis enseres de la cocina».
4.4.2.1. Sin embargo, esta construcción analítica es poco empleada, prefiriéndose la construcción sintética: ḥmāri «mi burro», muxxah «su cerebro», ṣabʕi «mi dedo», xīmāṛha «su velo», qəššha «sus pertenencias», šaʕri «mi pelo», baʕri «mis excrementos», žārǝtna «nuestra vecina» (N), bnātha «sus hijas» (N), ṣḥābǝk «tus amigos» (N), dǝmmǝk «tu sangre» (N), laḥmǝk «tu carne» (N), būha «su padre» (N).
Señalamos a continuación una serie de voces que pueden distinguir la variedad hablada por nuestras informantes de otras limítrofes y, en su conjunto, le confieren identidad.
4.5.1. Verbos: ǝn-no tṣobb «llueve», bəllaʕ «él cerró», ḥandəb «desgarrar», mədd li «dame», nəžžəm «poder», qāraʕ «¡vigila!» (N), ṛgəd «él se durmió», ṛūḥu «marchaos», ṛawwaḥ «él se marchó», ṣābət «ella encontró», ṭḥawwəs ʕla «tú buscas» (tb. N), tətsəggəd «ella se las arreglará», twəddrət «ella se perdió», yəltəmmu «ellos se reúnen», yṛūḥ «él va» (N), yṭabṭbu «ellos llaman a la puerta».
4.5.2. Sustantivos: blāṣa (< esp. plaza) «lugar», bniyādǝm «ser humano» (tb. N), būbiyya / pūpiyya (< fr. poupée) (N) «muñeca», būlīs (< fr. pólice) «policía» (N), būṛābaḥ «manta», bzūz «bebés», ġāši «gente», no «lluvia», ḥummān «calor», kərʕīh «sus piernas», məssəlmīn «musulmanes», məšta «invierno», qaṣṣiyya «cuento» (N), sīmāna (< esp. semana) «semana» (N), šīra «niña pequeña», zūž «dos» (N).
4.5.3. Adjetivos: mlīḥa «buena» (N), mṭabbla «hinchada».
4.5.4. Algunos plurales: brāmīl «barriles», ṣnādīg «cajas», rīsān «cabezas». Los dos primeros plurales son comunes entre variedades beduinas (Marçais, 1977: 123); y, sobre el segundo, véase a este mismo autor (1977: 134).
4.5.5. Algunos diminutivos son: gunayna «conejito», šhayr «mesecito». Este esquema con diptongo es típico de variedades beduinas de Libia, Túnez y Argelia (Marçais, 1977: 144).
Nuestras dos informantes han sido Rabiaa, de 68 años, natural de Boutlelis, una aldea a 35 kilómetros de Orán, y Naima, de 65 años y natural de Orán. La primera nos ha narrado cinco cuentos y la segunda tres. Seis de ellos pertenecen a los tipos ATU-327C, ATU-327B, ATU 300-ATU 310, ATU 510a, ATU 893, ATU 883B. Hemos comparado los cuentos con otras tradiciones norteafricanas, argelina y marroquí, y con la de la península ibérica, tanto en lengua española como catalana.
Argelia es un país multilingüe, en él conviven el árabe argelino, en sus diferentes variedades, el amazige, también en sus distintas variedades, el árabe clásico, y el francés, lengua esta del antiguo colonizador que sigue siendo muy empleada. El árabe argelino es la lengua materna de un 75% de la población argelina. Los cuentos han sido grabados en Orán, aunque una de las informantes es originaria de una aldea, Boutlelis, a 35 kilómetros de esta ciudad y su variedad posee algunos rasgos propios que la diferencian del árabe urbano de Orán. Ambas zonas pertenecen al grupo D clasificado por Cantineau, en el que existen variedades beduinas. En nuestro caso, el árabe de Orán es una zona fuertemente beduinizada por variedades venidas de la región.
Entre los rasgos dialectológicos más destacados están los siguientes:
- La realización de qāf es [g].
- El aumentativo gāʕ «todo», «absolutamente», se realiza kāʕ solo en Rabiaa.
- La realización de ğīm es ž.
- Asimilaciones ʕḥ > ḥḥ y ʕš > ḥš.
- Las interdentales se mantienen en algunas voces en Rabiaa, no así en Naima.
- Velarización de algunos fonemas que no lo son en su origen, sobre todo ṛ.
- Labialización.
- El sufijo de la segunda persona femenina singular en el perfectivo es -ti y para la primera persona singular de género común es -t.
- El sufijo de la segunda persona femenina singular del imperfectivo es -i.
- En el imperfectivo, se duplica la primera consonante de la raíz cuando a la tercera letra de la raíz le sigue una vocal con el fin de mantener una estructura silábica cerrada.
- En el imperativo, aparece una vocal protética.
- Terminación -u en las formas del plural de la conjugación de los verbos defectivos del imperativo y el perfectivo.
- Diptongación en las primera y segunda personas del perfectivo de los verbos defectivos en Rabiaa, no así en Naima.
- Ausencia de preverbio.
- Formas V y la VIII para expresar la voz reflexivopasiva.
- Forma āni “yo”, aunque la más empleada es āna.
- El pronombre personal de tercera persona masculino singular es -ah después de consonante.
- Entre los adverbios destacamos: daṛwak «ahora» y ṣaḥḥa / ṣayy «de acuerdo».
- Rabiaa emplea más la forma analítica en el genitivo, al contrario que Naima. Y para la posesión parece que la tendencia para las dos es la sintética.
Este trabajo ha sido realizado en el marco de actuación del proyecto “El corpus de la narrativa oral en la cuenca occidental del Mediterráneo: estudio comparativo y edición digital (CONOCOM)”. Referencia: PID2021-122438NB-I00. Financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
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1. āh, məskīna, mātət oṃṃha, ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ12, mātət oṃṃha (¿ʕašba xoḍḍāṛ?), iyyəh, hiyya, ygūlu lha ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, š ġayra, xallātha ṃṃha. ha būha tzəwwəž, žāb əl-bzūz, hādi, žāb zūž īšīrāt u hiyya šīra. 2. mīn kəbrət šwiyya, məskīna, tgūl mṛāt būha: «ṛūḥu, ddūha l əl-ġāba». tgūl lhum: «ddūha, ṛūḥu l əl-ġāba». məskīna hiyya… «ṛūḥu, kūlu, ma ʕandi š mīn nwukkəlkum, dəbbṛu rīsānkum, kūlu wəlla əgʕdu». 3. məskīna hiyya… hūma…ddīr lhum ummhum ət-tmaṛ, ddīr lhum ǝt-tmaṛ… txaznah, txaznah, ddīr ǝt-tmaṛ. tgūl: «ki təġdu, tāklu b əl-wəḥda, ma twəṛṛūha š, kūlu nti w tākul oxtək u tʕāwəd oxtək u tʕāwəd təġda mʕāha». 4. hiyya, məskīna, tuġda, ḥāšāk, tākul ən-namūs, tākul əl-xānfūs (¿hādi uxthum?). hādi l-ʕašba xoḍḍāṛ, uxthum mən būhum, māši mən ummhum, ha ša ṛāni… ngūl lək (səndrēlla), ha hiyya, səndrēlla. ha hiyya, məskīna, tuġda tākul əl-xānfūs, tākul ən-nāmūs, tākul əlli dži, džīha, mṭabbla… 5. u hūma yžu ḥamṛāt, yāklu t-tmaṛ, yžu kull yūm hāk… kull yūm… mīn žāt əš-šīra, ka lli, məskīna, ṭṭǝbblət kāʕ b ǝl-ḥabb. «ayya ygūl lhum: ‘¿kīfāh ntūma?’». huwwa būha zʕam, tfǝkkaṛha, «ngūl lkum: ‘ntūma džu ḥamarāt, džu mǝl l-ġāba u hiyya dži mʕammra, ḥǝbb u mʕammra’». 6. gālu lah: «ḥna nāklu ġi ǝn-nāmūs kīfha w ǝl-xanfūs, ma nāklu wālu». gāl lha: «¿kīfāh tāklu ǝn-nāmūs?». u hūma yāklu t-tmaṛ. ayya, mīn smaʕ būha, gāl lha… xāfǝt hiyya mrat ǝl-bu īla yʕasshum. 7. gālǝt: «dāk, yʕass bǝntah, yšūfha ša tākul w hūma ša yāklu». gālu lha: «ǝl-lyūm…». gātt lhum: «ǝl-lyūm, ġādi ndīr lkum mākla, xallūha tākul mʕākum, u gūlu lha ‘āṛwāḥi, ǝṛṛugdi ʕlīna, nǝflu lǝk’ –bǝkri kānu yflu– āṛwāḥi nǝflu lǝk ṛāsǝk u ǝṛṛugdi». 8. gātt lhum, hādi, ummhum tgūl lhum, gātt lhum: «ki tǝṛgud, xallūha w āṛwāḥu». xallūha ṯǝmm. ayya, mǝskīna, dārūha lha. gālu lha: «ḥna nǝflu lǝk». ṛǝgdǝt, mǝskīna, ki ddātha ʕaynha, ḥaṭṭūha fūg ǝl-ḥažra w žāw. xallāwha tǝgʕud. 9. ayya, ṛāḥu, žāw, hūma žāw u hiyya, mǝskīna, žāw waḥdīn hna yəššarḥu hna lqāwha rāgda. ddāwha, ddāwha. ki ngūlu qarya wāḥad oxra, ki ngūlu hnāya wǝhrān «ddāwha l ǝl-ʕyūn», ¿fhamti? ddāwha l blāṣa waḥd oxra. 10. u hiyya, dīk ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, ǝṛ-ṛaḥba, ǝlli… ǝl-blād ǝlli ʕāyša fīha, n-no kāʕ ma tḥǝbb š mǝnha. w ki ddāwha hiyya nšǝf kull ši nšǝf. ddāwha dūk l-oxrīn. kānǝt ǝn-no kāʕ ma dži š ʕandhum, ḥatta wǝllāt ǝn-no dži ʕandhum. 11. ayya, ygūl lha, ygūlu: «¿kīfāh ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ wīr ṛāha?». gāl lhum: «āna ṛoḥt mʕāha w twǝddrǝt». ža dāk ǝl-mǝddāḥ ǝlli ymǝddaḥ, gāʕad yuġda kīmma hāka mǝn qarya l oxtha w ymǝddaḥ, ygūl: «mnām ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, ma ṣābǝt ǝn-no ktaṛ, ma ṣārǝt ǝn-naʕža ʕla tṛobbi l-ḥwāṛ». 12. u ygūl w yǝtmǝšsa u yǝḍṛob ǝl-bǝndīr. sǝmʕu hādūk ǝl-ġāši tāʕ ǝl-qarya ygūl: «ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ» u hiyya sǝmʕat ǝš-šīrāt. ṛāḥu, ṛāḥu lah, ṛāḥu lah, gālu lah: «¿ṛāk tḥawwǝs ʕla l-ʕašba xoḍḍāṛ?». gāl: «wāh». «ha ki ṣra lha w ki ṣra lha, mǝskīna, w twǝddrǝt u ma lqǝynāha š. b ǝṣ-ṣaḥḥ, ṛāna mawta b ǝž-žūʕ, kull ši nšǝf ʕandna. 13. gātt lah: «ḥna ṛāna, ṛaḥmǝt ṛobbi, ki žāt ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, ǝn-no tṣobb». ayya, ṛāḥu, ža l būha, ža l būha (…), gāl lah bǝlli l-ʕašba xoḍḍāṛ f ǝl-qarya ṛāhum mʕammrīha, gāl lah huwwa: «wāh, ayya, ṛūḥu». 14. ddāh dāk ǝl-mǝddāḥ w ṛāḥ ʕand dūk ǝl-ġāši ḥatta lqāha. gāl lha: «¿ki ṣra lǝk nti?». gālǝt lah: «ānāya ṛgǝdt, ṛǝggdūni w mīn nuḍt, ma lqəytkum š, žābūni hād ǝl-ġāši». ayya, gāl lha: «nūḍi, uġdi mʕāya». žābha. ki žābha, daxxalha l ǝl-qarya, ǝn-no žāt. gātt lǝk: «ǝn-no tṣobb, gaʕdu l-ġāši yǝltǝmmu». gātt lǝk: «ǝn-no, ¿kīfāh žāt? ¿šḥāl mǝn ʕām ma žāt š? gālu: «ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ wǝllāt, ayya, žāt ǝn-no». hādi hiyya.
1. Sí, la pobre, su madre murió, ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, su madre murió (¿ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ?), sí, a ella, le decían ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, ¡cuánta envidia!, su madre la dejó. Entonces, su padre se casó, tuvo bebés, tuvo dos niñas pequeñas y ella una niña pequeña. 2. Cuando creció un poco, la pobre, su madrastra dijo: «Id, lleváosla al bosque». Les dijo: «Lleváosla al bosque». Pobre, ella… «Id, comed, no tengo qué daros de comer, buscaos la vida, comed o quedaos aquí sin nada». 3. Pobre, ella… a ellas… su madre les ponía dátiles, les ponía dátiles… que ella tenía almacenados, tenía almacenados, les ponía dátiles. Decía: «Cuando vayáis, comeréis solas, no le enseñéis, comed, tú y que coma tu hermana, otra vez tu hermana, y reemprende el camino con ella». 4. Ella, la pobre, marchaba, con mis respetos, y comía los mosquitos, comía los escarabajos (¿esto su hermana, de ellas?). Esta era ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, su hermana por parte de padre, no por parte de madre, es lo que yo te estoy diciendo… (Cenicienta), eso es, ella es Cenicienta. Ella, la pobre, iba comiendo escarabajos, comiendo mosquitos, comiendo lo que venía, lo que le venía, estaba hinchada… 5. Mientras que ellas venían con buen color, comían dátiles, cada día venían así… todos los días… Cuando vino la niña, como la que, la pobre, toda ella estaba llena de abscesos. «Vamos, os pregunto: ‘¿Cómo estáis?’». Él, su padre, pensó, se acordó de ella, y les dijo: «Vosotras venís con buen color, venís del bosque y ella viene llena de abscesos, llena». 6. Le dijeron: «Nosotras comemos solo mosquitos como ella y escarabajos, no comemos nada más». Él le preguntó: «¿Cómo es que comes mosquitos?». Y ellas comían dátiles. Entonces, cuando el padre oyó (esto) le dijo… Su madrastra tuvo miedo no fuera que él las vigilara. 7. Ella dijo: «ese, (puede que) vigile a su hija y que ve lo que come y lo que ellas comen». Ellas le dijeron: «hoy…». Ella les dijo: «hoy, voy a haceros de comer, dejadla que coma con vosotras, decidle que venga, que se duerma con nosotras, que le despiojaremos –temprano despiojaban–, que venga, que despiojaremos su cabeza y que se duerma». 8. Ella les dijo, esta, su madre les dijo, les dijo: «cuando se duerma, dejadla y venid». La dejaron allí. Entonces, pobre, le hicieron aquello. Ellas le dijeron: «nosotras te despiojaremos». Se durmió, pobre, cuando se quedó dormida, la colocaron sobre la piedra y vinieron. La dejaron así. 9. Entonces, se fueron, vinieron, algunos vinieron y ella, la pobre, vinieron solos aquí, a pasar el tiempo aquí, la encontraron durmiendo. Se la llevaron, se la llevaron, cuando decimos a otra aldea, cuando decimos aquí, en Orán, «se la han llevado a la-ʕyūn13», ¿entiendes? Se la llevaron a otro lugar. 10. Y ella, aquella ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, el lugar que… la ciudad en la que ella vivía no paraba de llover. Y cuando se la llevaron, se secó, todo se secó. Se la llevaron aquellas otras. No llovía allí donde estaban ni por asomo, hasta que no volvió, no tuvieron lluvia. 11. Entonces, él le dijo, dijeron: «¿Cómo está ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ?, ¿dónde está?». Les dijo: «Yo fui con ella y se perdió». Entonces aquel trovador, que hacía los elogios, se puso en camino así, de esta forma, desde una aldea a otra e iba diciendo: «Duerme ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, ya no hay más lluvia y la oveja se ha puesto a criar a la cría de camello». 12. Decía esto mientras marchaba e iba tocando la pandereta. Aquella gente de la aldea oyó que decía «ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ» y ella oyó a las niñas. Se fueron, se fueron a donde él estaba, se fueron a donde él estaba, y le preguntaron: «¿Estás buscando a ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ?». Respondió: «Sí». «Esto es lo que le ha sucedido, lo que le ha pasado, la pobre, se ha perdido y no la hemos encontrado. En verdad, estamos muertos de hambre, todo se nos ha secado». 13. Ella le dijo: «Nosotros, por la misericordia de Dios, cuando llegó ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ, se puso a llover». Entonces, se fueron, vino a donde estaba su padre, vino a donde estaba su padre (…) y le dijo que ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ estaba en la aldea, que estaba habitada por todos ellos, le dijo él: «Sí, venga, id». 14. Ese trovador se lo llevó y se fue a donde estaba la gente, hasta que la encontró. Le preguntó: «¿Qué te ha ocurrido?». Ella le respondió: «Yo me he dormido, me han dormido, y cuando me levanté, no os he encontrado, me han llevado esta gente». Entonces él le dijo: «Levántate, vente conmigo». Se la llevó. Se la llevó y la metió en la aldea y volvió a llover. Ella te dice: «Está lloviendo, la gente se reúne». Ella te dice: «La lluvia, ¿cómo ha sido que ha venido? ¿Cuántos años hace que no llueve?». Respondieron: «ǝl-ʕašba xoḍḍāṛ ha vuelto, ya está, ha vuelto a llover». Y esto es.
1. ḥāžītǝk… ḥdīdwān bǝkri, kān yǝskun mžāwaṛ ǝl-ġūla, mžāwaṛha. ayya, ḥdāha yǝskǝn. xallāha gǝdma tǝdxul l ḍāṛha w yṛūḥ yǝṛkǝb fūg ḥmāṛ tāḥḥa15, ḥāšāk, žaḥš, yǝṛkǝb fūgah. ayya, yuġda yǝṛkǝb fūgah, yuġda. 2. mīn dži hiyya tǝṛkǝb, tǝlqāh… ʕayyān. «¿a škūn lli ṛkǝb fūgah?». tʕassah, tšūfah huwwa. ayya, ki tšūfah huwwa, kull yūm, ma gaḍbātah š, ki tšūfah, yǝhrǝb. 3. ṛawwḥat l ǝl-ʕayn tǝsgi. bǝkri kānu yaġdu, yǝddu lǝ-brāmīl yʕammru l-ma. lqāt ṛāžǝl kbīr šībāni. ayya, lqāt dāk ǝš-šībāni, gātt lah: «āni žāyātǝk, dǝbbaṛ ʕliyya, ¿ša ṛāh dāyǝr li ḥdīdwan u ša ṛāh dāyǝr li?». 4. gāl lha: «¿ša dāyǝr lǝk?». «ža ydǝbbaṛ ʕliyya, ṛāh yǝṛkǝb li ḥmāri, maʕiyyīh u ṛāh bāġi yǝkkutlah li w ma lqīt š ki ndīr nǝggaḍbah». 5. gāl lha: «āṛwāḥi, ngūl lǝk, ndǝbbaṛ ʕlīk ki ddīri lah». gātt lah: «¿ša ndīr lah?». gāl lha: «ṛūḥi, šūfi tǝmma šībāni, kbīr ʕliyya, w ǝkkutlīh w ǝddi lah muxxah u ddīrīh fūg la-ḥmāṛ u ki yži yǝlṣaq». 6. hiyya xammǝt, iyyǝh tǝmm tǝmm. gātt lah: «ma kān š ki muxx ǝš-šībāni ki muxxak nta». kǝtlātah huwwa, žābǝt muxxah u žāt. dārtah fūg… l-āxoṛ, fūg ǝl-žaḥš. āyya, ža… «ha ṛūḥ nta, ǝṛkǝb, ḍūṛ ḍūṛ, ḍūṛ ḍūṛ». hiyya ġi tʕass fīh, ki ža yǝnzǝl lṣaq, gǝḍbātah. ṛāḥǝt, gǝbḍātah. 7. ki gǝbḍātah, ddātah, ṛāḥǝt. gālǝt: «ġi l-līla nǝtʕašša bīk». gāl lha: « tǝtʕašši16 biyya rgīg, ṛāni ḍʕīf, ǝkkutlīni daṛwak, dīrīni, sǝmmnīni w mbaʕd ǝkkutlīni». gālǝt lah: «ṣaḥḥa». u hūma tāʕ bǝkri niyya, zaʕma, ki ygūlu lhum, ydīru. 8. gātt lah: «ṣaḥḥa». āyya, ddātah, gātt lah: «wīn ndīrǝk, mīn tǝhrǝb li, tʕāwǝd». gāl lha: «ma nǝhrǝb lǝk š, dīrīni taḥt… f ǝl-maṭmūra… āw ʕandǝk ǝl-gǝmḥ w ǝz-zraʕ u ṛāki mdāyra ǝš-šʕīr, nākul ṯǝmm ḥatta nǝsmǝn». gāl lha: «ṣāyy17». 9. dārǝt ʕlīh, daxlātah, daxlātah, gātt lah: «u ki naʕrǝf bǝlli ṛāk smǝnt –gālǝt– nǝddǝbḥak». gāl lha: «āna nwǝrri lǝk ṣabʕi, nmǝdd lǝk ṣabʕi, ki tǝlqīh smīn, ǝddǝbḥīni». gātt lah: «ṣaḥḥa». (¿hāda ḥdīdwān?) hāda ḥdīdwān. 10. āyya, hawwdǝt, hawwdǝt, kull yūm tǝgʕud, yūmīn, tǝlt iyyām, dži tgūl lah: «mǝdd li tšu ṣabʕak, nšūfah». huwwa, ḥāšāk, ma ymǝdd lha š ṣabʕah, ymǝdd lha laḥsa tāʕ ǝṭ-ṭobba. tgūl lah: «la, ṛāk ḍʕīf, ma nukkatlǝk ǝl-yūm, ǝgʕud… hiyya tǝtlǝmmǝsha, tǝlqāha rgīga, tgūl lah: «la, ma smǝnt š, ǝgʕud dzīd tǝsmǝn, zīd, kūl ǝl-fūl w ǝz-zraʕ taḥt». 11. āyya, kull yūm hāk, kull yūm, ḥatta hādāk ǝl-līl, xammǝm, gāl: «āna nǝgʕud iyy hna, āna nmǝdd lha ṣabʕi bāš ṭṭaḷḷaʕni». āyya, ki žāt, gātt lah: «ḥdīdwān, ¿ki ṛāk? ¿smǝnt? wǝrrīni ṣabʕak, ṭaḷḷaʕ ṣabʕak». gātt lah: «ṣabʕak smǝn. ¡hahahaha! smǝnt daṛwak, daṛwak nṭaḷḷʕak». gāl lha: «ṣaḥḥa, ṭaḷḷʕīni». gāl lha: «ṭaḷḷʕīni, ¿bāya18 tǝkkutlīni, tǝddǝbḥīni, tāklīni waḥdǝk? ṛūḥi, lġi l žwārīnǝk u lġi l bni ʕammǝk u xwātātǝk, kāʕ, lǝmmīhum u dīrīni la-ḥša19 āna, ǝddǝbḥīni». 12. (¿hādi l-ġūla?). hādi l-ġūla, ʕandha bǝntha ygūlu lha «ǝl-ʕawra». gāl lha: «xalli ǝl-ʕawra tǝdbaḥni w nti ṛūḥi ǝʕʕaṛḍi». gātt lah: «ṣaḥḥa». dārǝt ʕlīh. huwwa, ki ṭlaʕ, dbaḥ ǝl-ʕawra, ki ṭaḷḷʕātah, dbaḥha hiyya w dārha ṭṭīb u dār ṛāsha… u hiyya ʕawra, mǝskīna, dār ṛāsha mūṛ ǝl-bāb. ki ngūlu ḥna «ǝl-bāb tāʕ ṛāsha». 13. āyya, xallāha w dār, dār kīfha w dār xīmāṛha w qǝššha w dār kīfha. ki žābǝt hiyya žwa20 ḍyāfha w žābǝthum, gāl lha: «kull ši ṛāni mwǝžždah lǝk, ṛāni wǝžždǝt lǝk kull ši». ǝl-ʕawra l-mākla. 14. āyya, gātt lah: «ṣaḥḥa». ḥasbǝt b ǝṣ-ṣaḥḥ. ḥaṭṭu, klāw u šǝbʕu w huwwa ṛāh ġi yḍūṛ u yḍūṛ u dāyǝr tāʕ ǝl-ʕawra. ta mīn šǝbʕat u kull ši. ṛawwaḥ xrǝž baṛṛa w dxal fi ḍāṛ tāʕ ǝl-, ḥāšāk, tāʕ la-ḥmāṛ. bǝllaʕ ʕla ṛūḥah. 15. āyya, huwwa ṛawwaḥ bǝllaʕ ʕla ṛūḥah u gāl lha… gāʕad ygūl lha: «ya kāyattkum w šayyattkum, ṛās ǝl-ʕawra ṛāh f ǝt-tǝllīs». tgūl lah: «ǝssǝnnu, ¿škūn ṛāh ygūl hāk?». tgūl lhum: «tṣannṭu, ʕāwdu tṣannṭu l xwātātha, tṣannṭu l ḥaya21 lli ṛāhi tgūl hāk. 16. ydīr lha «kāyattǝk w šayyattǝk, ṛās ǝl-ʕawra ṛāh f ǝt-tǝllīs». nāḍǝt hiyya, gālǝt: «la, hāda ḥdīdwān, ǝṣ-ṣawt tāʕah hāda. ¿šu wīn ṛāh?». hiyya ṛǝggbǝt, lqātah fi ḍāṛ la-ḥmāṛ, mbǝllaʕ ʕla ṛūḥu. 17. gāl lha: «bġīt… ṛūḥi, ṛūḥu, ḥawwsu –gāl lha– ṛūḥu, ḥawwsu, tǝlqāw ṛās ǝl-ʕawra fi t-tǝllīs». hiyya ṛāḥǝt, lqāt ṛās ǝl-ʕawra tāʕ bǝntha. ha gaʕdǝt tḥandǝb tḥandǝb. gālǝt: «āṛwāḥu, naġdu nǝžžǝbdūh u nǝkkǝtlūh». 18. gāl lha: «bġīti tǝkkutlīni, ¿ki ddīri tǝžžǝdbīni w ṛāni mbǝllaʕ ʕla ṛūḥi? ṛūḥi, ḥāwli mǝl22 l-ġāba žībi la-ḥṭab u ddīrīh ḥākka f ǝḍ-ḍāṛ u ḍawwrīh u ḥaṛgīh. ki yaḥma la-ḥdīd, ṛūḥu tǝžru tǝžru w ḍaṛbu dīk la-ḥdīda ṭiyyrūha w āna kutlūni, kūlūni». 19. hūma ṛāḥu, msākǝn, žābu la-ḥṭab u dāru n-nāṛ. hiyya ṛāḥǝt tǝžri w daxlu laṣqu fi dāk la-ḥdīd. ayya, huwwa xrǝž thǝnna w ṛāḥ l ḍārah (¿la-ḥdīd lli yḥaddu bīh?). la-ḥdīd ǝlli xzǝn fīh, ǝl-baṛṛāka, huwwa baṛṛāka, xzǝn fīh (aaaa) u gāl lha: «ḥammīha bāš tǝggǝḍbīni». w hiyya laṣqat tǝmma b ǝn-nāṛ. mātǝt bīha b ǝl-ʕawra, b bnātha (aḷḷāh yaʕṭīk ǝṣ-ṣaḥḥa).
1. Te cuento un cuento… ḥdīdwān, antaño, era vecino de la ogresa, vivía cerca de ella. Eso es, junto a ella vivía. Dejó que entrara a su casa y él fue a montarse sobre un burro de ella, con mis respetos, un pollino, a montar sobre él. Así que se fue montado sobre él, se fue. 2. Cuando llegó ella para montar, lo encontró… agotado. «¿Quién será quien ha montado sobre él?». Ella lo vigilaba, lo veía. Entonces, cuando lo veía, cada día, ella no lo atrapó, cuando ella lo veía, él huía. 3. Ella marchó a la fuente a por agua. Antiguamente, iban, se llevaban los barriles para llenarlos de agua. Se encontró a un hombre mayor y anciano. Así que se encontró a aquel anciano y le dijo: «Yo he venido a ti, sáqueme de un apuro, ¿qué me está haciendo ḥdīdwan y qué me está haciendo?». 4. Él le dijo: «¿Qué te está haciendo?». «Ha venido a fastidiarme, se monta sobre mi burro, lo ha agotado y quiere matármelo, no encuentro cómo hacer para atraparlo». 5. Él le dijo: «Ven, te diré, te diré cómo hacer con él». Ella le dijo: «¿Qué le haré?». Él le respondió: «Ve, mira allí, hay un anciano, mayor que yo, mátalo y llévale su cerebro, ponlo sobre el burro, y cuando venga, que se pegue». 6. Ella pensó, sí, allí mismo. Le dijo: «no hay mejor que el cerebro de un anciano, como el tuyo». Y ella lo mató, trajo su cerebro y vino. Lo puso sobre… el del otro, sobre el pollino. Entonces, vino él… «Venga, vete, tú, monta, da vueltas, da vueltas, da vueltas». Ella lo vigilaba con atención. Cuando llegó, iba a bajar, se había pegado y lo atrapó. Ella se fue, lo atrapó. 7. Cuando lo atrapó, se lo llevó, se fue, dijo: «Esperaré a la noche y cenaré contigo». Él le dijo: «Vas a cenarme y estoy delgado, me encuentro débil, mátame ahora, mejor engórdame y luego mátame». Ella le dijo: «De acuerdo». Los de antaño tenían confianza, es decir, les decían (algo) y eso hacían. 8. Ella le dijo: «Vale». Entonces, ella se lo llevó y le dijo: «Donde te ponga, si huyes de mí, volverás». Él le dijo: «No huiré de ti, ponme bajo… en el silo subterráneo… donde tienes el trigo y los cereales, donde pones la cebada, comeré allí hasta que engorde». Ella le dijo: «Muy bien». 9. Así hizo con él, lo metió, lo metió y le dijo: «Y cuando sepa que has engordado –dijo ella– te degollaré». Él le dijo: «Yo te enseñaré mi dedo, te daré mi dedo, y si lo encuentras gordo, degüéllame». Ella le dijo: «Perfecto». (¿Este es ḥdīdwān?) Este es ḥdīdwān. 10. Entonces, ella bajó, bajó, cada día se sentaba, dos días, tres días, venía y le decía: «Dame a ver cómo está tu dedo, lo veré». Él, con perdón, no le daba su dedo, le daba el lamido de la rata. Le decía: «No, estás débil, no te mataré hoy, siéntate… Ella lo tocaba, le parecía delgado y le decía: «No, no has engordado, siéntate y sigue engordando, sigue, come las habas y los cereales de abajo». 11. Y así todos los días, de esta forma, cada día, hasta que aquella noche, él pensó y se dijo: «Yo estoy aquí sentado, eso es, le daré mi dedo para que ella me haga subir». Entonces, cuando llegó, ella, le dijo: «ḥdīdwān, ¿cómo estás?, ¿has engordado? Enséñame tu dedo, sube tu dedo». Ella le dijo: «Tu dedo ha engordado. ¡Hahahaha! Has engordado ahora, ahora te subiré». Él le dijo: «De acuerdo, súbeme». Él le dijo: «Súbeme, ¿quieres matarme, me degollarás, me comerás tú sola? Ve, llama a tus vecinos, llama a tus primos, a tus hermanas, a todos, reúnelos, prepárame la cena y degüéllame». 12. (¿Esta es la ogresa?). Esta es la ogresa, ella tenía una hija a la que llamaban «la tuerta». Él le dijo: «Deja a la tuerta que me degüelle y tú ve a invitar». Ella le dijo: «Muy bien». Ella lo dejó allí. Él, cuando subió, degolló a la tuerta, cuando ella lo subió, la degolló a ella y la puso a cocinar, puso su cabeza… ella era tuerta, la pobre, puso su cabeza detrás de la puerta. De ahí que decimos nosotros «la puerta de su cabeza». 13. Entonces, él la dejó e hizo, hizo como ella, se puso su velo y sus pertenencias e hizo como ella. Cuando ella trajo a sus vecinos, sus invitados y los trajo, él le dijo: «Lo he preparado todo para ti, ya te lo he preparado todo». La tuerta era la comida. 14. Entonces ella le dijo: «De acuerdo». A ella le pareció que todo estaba correcto. Se sentaron, comieron y se saciaron mientras que él rondaba por allí haciéndose pasar por la tuerta. Hasta que ella se hartó y todos. Él se fue, salió fuera y entró en la casa, con perdón, del burro y se encerró. 15. Así que él se fue, se encerró y le dijo a ella… Se puso a decirme: «Os he engañado, os he puesto en entredicho, la cabeza de la tuerta está en el saco». Ella le decía: «Esperad, ¿Quién está diciendo eso?». Ella les decía: «oíd, volved a oír a sus hermanas, oíd lo que está diciendo». Ella decía eso. 16. Él le decía: «Os he engañado, os he puesto en entredicho, la cabeza de la tuerta está en el saco». Ella se levantó y dijo: «No, este es ḥdīdwān, la voz de él es esta. ¿A dónde está?». Ella observó y lo halló en la casa del burro, encerrado. 17. Él le dijo: «Quiero… vete, iros, buscad –él le dijo–, iros, buscad y encontraréis la cabeza de la tuerta en el saco». Ella marchó y encontró la cabeza de la tuerta, de su hija. Y se puso a desgarrar sus mejillas. Dijo: «Marchad, iremos, lo sacaremos y lo mataremos». 18. Él le dijo: «Quieres matarme, ¿cómo harás para sacarme si estoy encerrado? Vete, vuelve a ir al bosque, trae leña y ponla así en la casa, ponla en forma de círculo y quémala. Cuando se caliente el hierro, id y corred, corred, golpead este hierro y tiradlo al aire, y a mí, matadme, comedme». 19. Ellos se fueron, los pobres, trajeron la leña e hicieron fuego. Ella se fue corriendo, entraron y se quedaron pegados en aquel hierro. Entonces, él salió tranquilo y se fue a su casa (¿el hierro con el que habían marcado?). El hierro que él guardaba en él, la barraca, él era la barraca, guardaba en él (aaaah). Y él le dijo: «Quemadla para cogerme». Y ella se quedó pegada allí con el fuego. Murió con ella, con la tuerta, con sus hijas (que Dios te dé salud).
1. hāda mqaydǝš23 kān… u xūtah… ʕāyšīn mʕa būhum, ʕāyšīn fi ṛaḥba. ayya, būhum ygūl lhum: «ṛūḥu, xuṛžu, dǝbbṛu ʕla ṛwāḥkum u žību l-mākla l ṛwāḥkum». 2. yǝddu ʕwādhum w yṛūḥu, hūma ṛāḥu ġadyīn ḥatta ʕand ǝḍ-ḍāṛ ntāʕ ǝl-ġūla, hiyya l-ġūla ġāṛsa ǝl-fūl. ṛāḥu fīha u gaʕdu ygǝllʕu l-fūl… ygǝllʕu tāʕ ǝl-ġūla. 3. hiyya ṛǝggbǝt u hiyya lqāt ǝl-ġāši ygǝllʕu… ṛāḥǝt ʕandha, ayya gātt lah: «¿ša ṛāku(m) ddīru?». gāl lha: «ṛāna ngǝllʕu f ǝl-fūl». «ṣaḥḥa –gātt lah– āna ma ġādi š ngūl lkum gǝllʕu, āṛwāḥu, ndaxxǝlkum nqahwīkum, tqahāw». 4. gāl lha: «ṣaḥḥa». mǝnhum, mqaydǝš wāʕaṛ, qāfǝz u hādūk xūtah ma yʕaṛfu š māši qāfzīn. ayya gāl lhum: «nǝddaxlu ʕand xālti, nšǝṛbu l-qahwa». ayya daxxlǝt… daxxlǝthum, ma gālǝt lhum š ʕla l-fūl… «ṣaḥḥa, aṛwāḥu tǝššǝṛbu qahwa w šawwru». 5. gāl lha: «ṣaḥḥa, nǝddǝxlu nǝššǝṛbu qahwa w nšawwru». ayya, daxxlǝthum, hiyya daxxlǝthum hūma, ddāt hādūk l-ǝxrīn ʕandhum ʕwād u hādūk l-ǝxrīn, wāḥǝd ʕandah ḥmāṛ, hādāk lǝ-ḥmāṛ dǝbḥātah. 6. u dārātah lhum fūg ǝṭ-ṭāqa, kīma hāk, u dārǝt lah dīk ǝlli ydīru… ki l būbiya, yākul fīha, ḥǝsbūh ṛāh ḥayy u huwwa ġīr ṛāsah yākul, u hūma… dāxxlǝthum. 7. tāmǝn dūṛk, gālǝt lhum: «ntūma, ¿ša yāklu ʕwādkum? bāš naʕṭīhum ǝl-mākla, naʕṭīkum ntūma l-qahwa, naʕṭi l ʕwādkum yāklu». gāl lha, hūma gālu: «kāʕ yāklu ǝz-zṛaʕ w ǝt-tbǝn». «¿u nta?». gāl lha: «ǝl-ʕāwd yākul ǝl-ḥažṛa, ma yākul š l… wǝlla… yxallǝṭ b ǝt-tbǝn». 8. ayya, xallǝṭ. min ḍlāmǝt ǝḍ-ḍalma w wǝžždǝt lhum lǝ-gdūṛ u wǝžždǝt lhum bāš tǝslǝqhum, bāš tǝktǝlhum u huwwa gātt lah mqaydǝš: «¿nta wīn tǝṛgǝd?». «u hūma gāʕ, xālti, fǝrrši lna, ḥna nǝṛṛǝgdu gāʕ mǝnna». «¿u nta, mqaydǝš?». gāl lha: «nǝṛgǝd fi… fūg… fi sǝlla, ma nǝrgǝd š fi l-aṛḍ, ma nǝnžǝm š». huwwa ḥrāmi. gātt lah: «ṣaḥḥa, kīma bġayt, ndīr lǝk». 9. min žāt ǝl-līl w ǝn-nās ṛǝgdǝt fīha, nāḍǝt hiyya, nāḍǝt bāš tšūf īla ṛāgdīn wǝlla ǝlla, bāš tǝktǝlhum. gǝʕdǝt tgūl: «gāʕ ṛǝgdu, w fṛaḥti». u ygūl lha huwwa: «ġīr mqaydǝš u xālti». tgūl lah mqaydǝš: «ʕlāh ma ṛgǝtt š? ¿ma lǝk?». 10. ygūl lha: «ma ṛgǝtt š». gāl lha: «mʕīzǝk ṛāhum yṣayyḥu24 ʕlǝyya, ǝṭṭǝlgīhum fi l-ġāba bāš nǝṛgud». huwwa iyy b ǝl-ʕāni. ayya, tuġda, hiyya tǝddi… ki ddǝllhum, tʕāwed dži… ddǝllhum. «gāʕ ṛǝgdu w fṛaḥti». 11. ygūl lha: «ġi mqaydǝš u xālti». «mqaydǝš, ¿ša ġādi ndīr lǝk?». «ṛūḥi.. ǝl-ġāba, ǝl-ġāba ṛāhi ṭāyḥa». w gāʕ… hādūk l-oxrīn, xūtah, ṛāhum yǝtšaxxru, ma ygūlu š. ayya, hiyya, ki ṛāḥǝt l ǝl-ġāba, huwwa ṛfǝd xūtah w dārhum ʕand wīn fi l-gǝṣʕa, ki təzlaqhum. ki ydīrhum xūtah, ki ydīr ǝl-xūt u hiyya, ūlādha dārhum lha f ǝḍ-ḍāṛ u ddā xūtah u ṛuwwaḥ, xrǝž. (¿wīn dārhum?) dārhum fi blāṣt ūlādha. 12. dūṛk ūlādha dārǝthum ʕla žīha w xūtah dārǝthum ʕla žīha. rfǝd ūlādha dārhum f blāṣt xūtah w xūtah ddāhum. ayya ddāhum u ṛawwaḥ. hiyya kānǝt mwǝžžda bāš tsǝlqhum, ayya ddāhum u ṛawwaḥ… ṛawwaḥ. 13. hiyya žāt kīma hāk: «gāʕ rǝgdu, ya fṛaḥti». ma kān š la mqaydǝš la xālti. ayya gātt lah bǝlli ǝl-kǝlb ṛgǝd, ǝṛža ynūḍ. ṛāḥǝt žābǝt dāk ǝl-ma bǝlli kānǝt ṭǝbxātah u dārātah l ūlādha, ṭǝbxǝt ūlādha. huwwa dda xūtah u ṛawwaḥ, ṛāḥǝt, huwwa l blāṣtah ma lqāt la mqaydǝš la wālu. 14. hiyya ṛǝggbǝt lhīh hiyya lqātah šwiyya lli ġād25. gaʕdǝt tgūl lhum: «bǝṛṛǝk, kāmǝl, bǝṛṛǝk, bǝṛṛǝk». hādūk hūma ʕwādhum kāʕ, bǝṛku. ǝlli dārǝt lhum hiyya ǝt-tbǝn w ǝz-zraʕ u huwwa gāl lha «ḥažṛa», ma bṛǝk š ʕāwdah, dār kāʕ xūtah, kānu f blāṣtu mʕāh u ddāhum u ṛawwaḥ, ma gǝḍbātah š. 15. ṛawwaḥ, huwwa ṛawwaḥ ʕand būh, būh gāl lah huwwa: «¿kīfāh bqītu?». gālu lah… hūma, hūma yǝkkǝrhu xūhum mqaydǝš. gāl lah, ūldǝk, gāl lah: «ṛawwaḥna l ǝl-fūl tāʕ ǝl-ġūla w gǝḍbǝtna w žīna arwāḥna». gāl lah: «kūn māši āna sǝllǝkt ūlādāk kūn ṛāha kǝtlǝthum».16. gāl lah: «la, māši b ǝṣ-ṣaḥḥ, ma ddīr š ʕlīh yǝkdǝb, msǝllǝkna wālu, ḥna aṛwāḥna žīna». gāl lah: «ṣaḥḥa, min sǝllǝkna, gūl lah yuġda yžīb lǝk ǝl-būṛābaḥ tāʕ ǝl-ġūla». min ġlǝb, gāl lah: «ayya, šūf xūtǝk, šāru, ygūlu ‘ṛūḥ, žīb lǝ-ġlāf tāʕ ǝl-ġūla, kūn b ǝṣ-ṣaḥḥ, ġlǝbt’». 17. ayya, ṛawwaḥ, mǝskīn, ṛawwaḥ, ġādi, ġādi, ġādi… ḥatta l ʕandha. hiyya daṛwak ki… lqāh mǝnšūṛ fi s-sǝlk, ǝl-būṛābaḥ ǝlli tġaṭṭa bīh, əl-ġṭa, lǝ-ġṭā… dār l-ībāri, daṛžah, daṛžah, daṛžah b ǝl-ībāri. hiyya ki dārātah fūgha… ki dārātah tǝtġatta bīh, lqāt fīh l-ībāri, daṛžah, gātt lah: «rīḥǝt mqaydǝš ṛāha fi qaṣṣtah» (¿fi qaṣṣtah?)… mqaydǝš, huwwa, l-ībāri, mdāyaṛhum fīh. ayya ddāh. ayya… «aṛwāḥu tǝddīw, aṛwāḥu tǝddīw, gūl lah hāni žǝbt būṛābaḥ tāḥḥa. gāl lah yǝkdǝb ʕlīk. gūl lah yžībha hiyya b ṛūḥḥa». 18. šǝṛṭu ʕlīh, mǝskīn, kǝttru ʕlīh. gāl lah: «būya, daṛwak ki ġādi nžībha…». gāl lah: «dǝbbaṛ ṛāsǝk». gāl lah: «xūd, džībha». bbāh: «nṣǝdqǝk». ṛawwaḥ ʕand wāḥǝd ydǝbbaṛ… gāl lah: «ǝl-qǝṣṣa dǝbbaṛ ʕlīh». gāl lah: «¿ša gālu xūti? ¿ša gālu li? ¿ša gālu l būya? ¿ša šrǝṭ ʕliyya? āna, l-ġūla, ki ndīr nžībha, tākulni». 19. gāl lah: «āṛwāḥ, ngūl lǝk, ṛūḥ, ǝšri ṣandūg kbīr tāʕ bniyādǝm, gǝdma yǝdxul bǝnādǝm». gāl: «dīrah fūg ʕāwdǝk w ṛūḥ. mīn dži… hawwǝd tbīʕ ǝṣ-ṣnādīg, gūl… ‘ṣnādīg, ṣnādīg’, ḥatta tǝxruž hiyya. ki tǝxruž, gūl lha ‘ṛāni nbīʕ ṣnādīg f ǝl-mǝšta, mīn yži l-bǝrd, u f ǝṣ-ṣǝyf mīn yži l-ḥummān, yṛǝgdu fīhum bniyādǝm’». 20. gāl lah: «ki tgūl lǝk ‘āna nǝddi wāḥǝd’, gūl lha ‘āna ma nḥaṭṭah š, ma nnǝžžǝm š, ǝṭṭǝlʕi hna u gīsi, gīsi ṛūḥǝk fūg ǝl-ʕāwd’». ṭǝlʕat hiyya… gāl lha: «kīma hāk». ṭǝlʕat, ṭǝlʕat, gāsǝt ṛūḥḥa, bǝllaʕ ʕlīha. 21. ayya, žābha, ḥta mīn žābha ʕand būh, gāl l būh: «āni26 žǝbt ǝl-ġūla». gāl lah: «¿ša dǝrt?». gālu lah: «yǝkdǝb ʕlīk, hādūk ṣḥāb ǝd-duwwāṛ. žābūha lah, lǝmmūha lah». gāl lah: «dūṛk, ¿ša ġādi ngūl lǝk?». gālu: «ywǝlli ybāt mʕāha fi ḍāṛ waḥdah, nšūfu īla tāklah wa la ma tāklah š, īla ynǝžžǝm». 22. ṣbaḥ, mǝskīn, ṣbaḥ, mžǝmmaʕ, u yxammǝm yxammǝm. žāh ǝl-mudǝbbaṛ27, gāl lah: «¿ma lǝk, mqaydǝš? ¿wāk ǝl-ġūla žǝbtha?». gāl lah: «žǝbt ǝl-ġūla, smaʕt ša šǝṛṭu ʕliyya, hādi ǝt-tālya tāḥḥum28». gāl lah: «¿ʕlāh?». gāl lah: «lyūm tākulni l-ġūla, fi l-līl, gāl li ‘tbāt ġi mʕāha’». gāl lah: «¿ša ndīr?». gāl lah: «žǝmmaʕ, āna ndǝbbaṛ ʕlīk, kīma ṛāna ḥna, žǝmmaʕ dūk.. āna ndǝbbaṛ ʕlīk, ǝskut». 23. gāl lah: «¿ša ndīr?». gāl lah: «¿ʕandek ʕāwd?». gāl lah: «ṛūḥ, ǝṛkǝb fūg ʕāwdǝk u ǝgʕud ddūṛ mǝn qarya l lxutha, mǝn qarya l lxutha. iyy ṛūḥ, iyy ṛūḥ…». gāl lah, huwwa yǝgʕud, yaʕrǝg… u yǝgʕud yǝxrǝž lah ǝz-zbǝl mǝn fummah: «ǝddi qarʕa u ʕammaṛ dāk ntāʕah, ʕammṛah u žībah u āṛwāḥ». 24. hād ǝl-mudǝbbaṛ gāl lǝ-mqaydǝš, gāl lah: «ǝgʕud fūg ǝl-ʕāwd». yǝgʕud, ǝl-ma ysīl mǝnnah, ʕammaṛ dāk ǝl-ma tāʕah, ʕammṛah, ʕammṛah fi qaṛʕa u žībah. gāl lah: «ki džībah, ki ydaxxlūk ʕand ǝl-ġūla, žǝmmaʕ ʕlīh, ki dži žāya bāš tāklǝk, gīs ʕla ūššha29». 25. gāl lah: «ayya, ṣaḥḥa, dǝbbaṛt ʕliyya». gāl lah: «ṛūḥ, āna nsǝllkǝk». ṛawwaḥ, gāl l būh: «ṛāni qābǝl nbāt mʕāha, ūla āna mǝtt, mǝtt, ma mǝtt ši ṣāyy30, nbāt mʕāha». mīn ǝxxūti ṛāhum ygūlu: «daxxlūh, mǝskīn, bǝllʕu ʕlīh». u gālu lah: «ǝgʕud mʕāha». 26. hiyya, ki dǝxxlūh, gaʕdǝt ǝṭ-ṭīr ʕlīh bāġya tāklah. yži huwwa dāk ǝl-ma yqīs ʕla wǝššha. mīn ma tgǝrrǝb, yqīs ʕla wǝžha ḥatta yǝbsǝt, ktulha, mātǝt. ayya, ṣbāḥ žāw yǝlġu ʕlīh, gālu lah: «ṛūḥ tšūf, rǝggǝb īla tǝlqa wǝldǝk ḥayy, īla mqaydǝš ḥayy, ṛāha kǝtlātah ǝl-ġūla w kǝmlātah. 27. ayya, ṛāḥu yṭabṭbu ʕlīh, ma ʕyāw. «ha mqaydǝš, ha mqaydǝš». ma bġa š yǝtkǝllmūhum, b ǝl-ʕāni, ma bġa š yǝtkǝllmūhum. ʕrǝf bǝlli l-ġūla ktulha dūṛk, ma bġa š. ʕyāw, «ha mqaydǝš, ha mqaydǝš». 28. gāl lah: «ayya, ṣāyy31, hiyya kǝtlātah ǝl-ġūla, māt ḥallu ʕlīh ǝl-bāb, lqāwah mžǝmmaʕ w ǝl-ġūla miyyta lhīh. ayya, xǝrrǝž wǝldah, gāl lhum: «daṛwak… ḥrām yǝgʕud wāḥǝd ʕandi, ʕla ūlādah l-oxrīn. ntūma nṭaṛṛdkum u mqaydǝš yǝgʕud yʕīš mʕāy. hādi hiyya.
1. Esto era mqaydǝš… y sus hermanos… Vivían con su padre, vivían juntos. Entonces, su padre les decía: «Marchad, salid, buscaos la vida y traed comida para vosotros». 2. Cogieron sus caballos y se fueron, ellos se marcharon… hasta (llegar) a la casa de la ogresa, ella, la ogresa estaba plantando habas, pasaron por su casa y se pusieron a arrancar las habas… arrancar las de la ogresa. 3. Ella observó y encontró a gente arrancando… Fue a donde estaban y, entonces, les dijo: «¿Qué estáis haciendo?». Le respondieron: «estamos arrancando las habas». «De acuerdo –ella les dijo–, no os diré que arranquéis, venid, os haré entrar, os daré de beber un café, tomadlo». 4. Le dijeron: «Vale». Entre ellos, mqaydǝš era duro de roer y valiente, y esos hermanos suyos no eran valientes. Así que él les dijo: «Entremos a casa de mi tía, bebamos un café». Entonces ella hizo entrar… les hizo entrar, no les dijo nada sobre las habas… «Vale, venid a beber un café y marchad». 5. Él le dijo: «de acuerdo, entraremos a beber un café y marcharemos». Entonces, les hizo entrar, ella les hizo entrar a ellos, se llevó a aquellos otros que tenían caballos y de esos otros, uno tenía un burro, a ese burro, ella lo degolló. 6. Y se los puso sobre la ventana, así, y les puso aquella que hace… como la muñeca, comiendo en la ventana, pensaron que estaba vivo, y él hacía como que comía solo, mientras ellos… ella les hizo entrar. 7. Ella se sentía segura ahora, les dijo: «Vosotros, ¿qué comen vuestros caballos? Es para darles la comida, os daré a vosotros café, daré a vuestros caballos de comer». Él le respondió, ellos respondieron: «Todos comen cebada y paja». «¿Y tú?». Él le respondió: «El caballo come piedras, no come… o… (las) mezcla con paja». 8. Así es, mezcló. Cuando oscureció y ella les preparó la olla, se la preparó para cocerlos, para matarlos, ella preguntó a mqaydǝš: «¿Dónde vas a dormir tú?». (Le respondió:) «A todos ellos, tía mía, ponnos algo sobre el suelo, nosotros dormiremos todos allí». (Ella le preguntó:) «¿Y tú, mqaydǝš?». Él le respondió: «Dormiré en… sobre… en una cesta, no dormiré en el suelo, no puedo». Él era astuto. Ella le dijo: «De acuerdo, cómo quieras, te haré». 9. Cuando llegó la noche, y mientras que toda la gente dormía, ella se levantó, se levantó para ver si estaban dormidos o no, para matarlos. Se puso a decir: «Todos duermen y yo estoy contenta». Y él le decía: «Solo mqaydǝš y mi tía». Y ella le decía a mqaydǝš: «¿Por qué no has dormido? ¿Qué te ocurre?». 10. Él le decía: «No he dormido». Él le dijo: «Tus cabras me están gritando, suéltalas en el bosque para que duerma». Él dijo eso queriendo. Así que ella se iba, se llevaba… Cuando las condujo (al bosque), volvió a venir… las condujo. «Todos están dormidos, ¡qué alegría!». 11. Él le decía: «Solo mqaydǝš y mi tía». «mqaydǝš, ¿qué te haré?». «Vete… al bosque, algo malo le está pasando». Y todos… aquellos otros, sus hermanos, estaban roncando, no decían nada. Entonces, ella, cuando se fue al bosque, él levantó a sus hermanos y los puso a donde estaba el gran plato para comer, como si se les resbalaran. Cuando puso a sus hermanos, cuando puso a los hermanos, a los hijos de ella, los dejó en la casa. Cogió a sus hermanos y se marchó, salió. (¿Dónde los puso?) Los puso en el lugar de sus hermanos. 12. Ahora, a sus hijos los puso a un lado y a sus hermanos a otro lado. Él se llevó a sus hijos y los puso en el lugar de sus hermanos y a estos se los llevó. Eso es, se los llevó y se fue. Ella estaba lista para cocerlos. Entonces, él se los llevó y se fue… se fue. 13. Ella llegó así, de esta forma: «Todos duermen, ¡qué contenta estoy!». Ni estaba mqaydǝš ni mi tía. Entonces ella le dijo que esperara hasta que el perro se hubiera dormido. Se fue y trajo aquella agua que ella había cocinado y se la puso a sus hijos, cocinó a sus hijos. Él se había llevado a sus hermanos y se había marchado. Ella fue, al sitio de él y ni encontró a mqaydǝš ni nada. 14. Ella se puso a mirar a lo lejos y lo divisó un poco, iba marchando. Se puso a decirles: «Detén (los caballos), por completo, detenlos, detenlos». Esos eran todos sus caballos, se detuvieron. A quienes ella dio paja y cebada, y a quien él le había dicho «una piedra», no detuvo su caballo, el que había puesto a todos sus hermanos en su lugar con él y a quien se los llevó y se fue, a este no lo cogió. 15. Se marchó, se marchó a donde estaba su padre y este le peguntó: «¿Cómo habéis estado?». Ellos le habían dicho… ellos, ellos odiaban a su hermano mqaydǝš. Él le respondió, tu hijo, le respondió: «fuimos a las habas de la ogresa, ella nos atrapó y allí nos quedamos». Él le dijo: «Si yo hubiera ido, hubiera rescatado a tus hermanos, ella no los hubiera matado». 16. Él le dijo32: «No, no es cierto, no lo hagas mentir, no nos libró, tuvimos que quedarnos». Le dijo: «Vale, cuando él nos libere, dile que vaya y traiga la manta de la ogresa». Cuando venció, él le dijo: «vamos, mira a tus hermanos, han hecho una señal, dicen que vayas y traigas la cobertura de la ogresa, no sea que sea verdad que he ganado». 17. Así que se fue, el pobre, se fue, iba marchando, marchando, marchando… hasta llegar a donde ella estaba. Ella, ahora, cuando… la encontró tendida en el cable, la manta con la que él se cubrió, la manta, la manta… Él puso agujas, las fue metiendo en la manta una a una. Ella, cuando se la puso sobre ella… cuando se la puso para cubrirse con ella, encontró en ella las agujas, que había puesto, y le dijo: «el olor de mqaydǝš está en su tupé» (¿en su tupé?)… mqaydǝš, él había puesto las agujas en la manta. Así que él se la llevó. Eso es… «venid y llevaros, venid y llevaros, dile que he traído la manta de ella. Él le decía que te mentía. Dile que la ha traído, a ella misma». 18. Le pusieron condiciones, el pobre, lo obligaron. Le dijo: «Mi padre, ahora, cuando yo la traiga…». Le dijo: «apáñatelas». Él le dijo: «Coge, la traerás». Su padre (le decía): «Te digo la verdad». Se fue a uno para que le sacara del apuro… Le dijo: «tú sabrás cómo salir de esta». Le preguntó: «¿Qué han dicho mis hermanos? ¿Qué me han dicho? ¿Qué han dicho a mi padre? ¿Qué condición me ha puesto? Yo… la ogresa, cuando la traiga, me comerá». 19. Él le dijo: «Ven, te diré, ve y compra una caja grande de las de los seres humanos33, de una medida en la que un ser humano quepa». Dijo: «Colócala sobre su caballo y vete. Cuando vengas… baja y vende las cajas, di… ‘cajas, cajas’, hasta que ella salga. Cuando salga, dile ‘estoy vendiendo cajas en el invierno, para cuando llegue el frío, y en el verano, para cuando llegue el calor, que duerman en ella las personas’». 20. Él le dijo: «Cuando te diga ‘voy a llevarme una’, dile ‘yo la colocaré, no puedo bajarla, no puedo, sube tú aquí y mide, mídete tú misma sobre el caballo’». Ella subió… Él le dijo: «Así, perfecto». Ella subió, subió, se midió ella misma, y él la encerró. 21. Entonces, se la llevó, hasta que la llevó a casa de su padre y le dijo a este: «He traído a la ogresa». Él le dijo: «¿Qué has hecho?». Le dijeron: «te miente, son esos, los habitantes de la aldea, los que la han traído, se la han llevado a él. Él les dijo: «Ahora, ¿qué te diré?». Le dijeron: «Que vaya a pasar la noche con ella en una casa él solo, veremos si ella se lo come o no, si él puede». 22. Por la mañana, el pobre, por la mañana, se sentó, y se puso a pensar, a pensar. Llegó a donde él estaba un anciano sabio y le preguntó: «¿Qué te sucede, mqaydǝš? ¿Acaso has traído a la ogresa?». Le respondió: «He traído a la ogresa, ¿has oído lo que me imponen?, esa condición de ellos». Le preguntó: «¿Por qué?». Le respondió: «Hoy me comerá la ogresa, por la noche, me ha dicho ‘pasarás la noche solo con ella’». Le preguntó: «¿Qué haré?». Le respondió: «siéntate, yo te sacaré del apuro, como nosotros estamos, sienta a aquellos… Yo te sacaré del apuro, calla». 23. Él le preguntó: «¿Qué haré?». Él le respondió: «¿Tienes un caballo?». Le dijo: «Ve, monta sobre tu caballo y ponte a dar vueltas de una aldea a otra. Sí, vete, sí vete…». Él le dijo, mientras que el estaba sentado, sudando… y empezaba a salirle saliva por su boca: «Coge una botella y llena aquello de él, llénala, tráela y ven». 24. Este anciano sabio, dijo a mqaydǝš, le dijo: «Siéntate sobre el caballo». Y así hizo, el agua brotaba de él, la había llenado con aquella agua de él, la llenó, la llenó en una botella y la trajo. Le dijo: «Cuando la traigas, cuando te metan junto a la ogresa, siéntate sobre la botella, cuando ella venga para comerte, viértesela». 25. Él le dijo: «Bueno, vale, me has sacado del apuro». Él le dijo: «Vete, yo te libraré». Se marchó, dijo a su padre: «En verdad, pasaré la noche ante ella, muera o no muera, pasaré la noche con ella». Mientras tanto, mis hermanos decían: «metedlo, al pobre, metedlo, encerradlo». Y le dijeron: «Siéntate con ella». 26. Ella, cuando lo metieron, se puso a volar sobre él queriendo comérselo. Él traía aquella agua y «tírasela a la cara, cuando se acerque, tírala sobre su rostro hasta que se seque, mátala». Y murió. Eso es, por la mañana, llegaron para llamarlo, le dijeron: «Ve a ver, mira a ver si encuentras a tu hijo vivo, si mqaydǝš está vivo, ella, la ogresa, lo ha matado y ha acabado con él. 27. Y así fue, se pusieron a llamar a su puerta, no se cansaron de hacerlo: «Ahí está mqaydǝš, ahí está mqaydǝš». Él no quiso hablar con ellos, a propósito, no quiso hablar con ellos. Sabía que había matado a la ogresa ahora, no quiso. Se cansaron: «Ahí está mqaydǝš, ahí está mqaydǝš». 28. Él le dijo: «Venga, de verdad, ella, la ogresa, lo ha matado, ha muerto. Le abrieron la puerta y lo encontraron sano y salvo y la ogresa muerta allí. Venga, sacó a su hijo y él les dijo: «Ahora… queda prohibido que nadie se siente en mi casa –se refería a los otros hijos–. A vosotros os expulso y mqaydǝš se quedará a vivir conmigo». Y así fue esto.
1. kānu bəkri… ṛabbi dāyər ġādi yəfṛaḍ ʕla n-nās, əl-məssəlmīn, yṣūmu ṛamḍān, ydīr lhum ṛamḍān yṣūmu fīh. 2. āyya, hād əl-ḥāyāwānāt səmʕu, lətmmu dāru ižtimāʕ u gālu: «āṛwāḥu, nšūfu kull wāḥəd yaʕṭi ṛāyah šḥāl nṣūmu, šḥāl ydīrna ṛabbi, ngūlu l ṛabbi, nṭaḷbu ṛabbi šḥāl ydīrna nṣūmu». 3. žā l-… kāʕ, kull wāḥəd, gāl lək əl-ḥallūf, gāl lah: «¿w ənta, a l-ḥallūf?». gāl lah: «ānāya, qadd šaʕri w baʕri w maxlūq sīdi ṛabbi». gāl lah: «waxxrūh». 4. ʕāwdu lġāw l gunayna, gāl lha: «nti bqayti w l-ḥažla». gātt lah lə-gunayna: «ānāya» (āyya, kəmmli). gātt lah lə-gunayna: «ānāya ġi ḍḥaywa u naṣṣi kaṛmūs (āh), ḍḥaywa u naṣṣi kaṛmūs, ġi noṣṣ ən-nhāṛ u yfaṭṛu ḥšiya34» (āh). 5. gāl lha: «waxxri». žāt əl-ḥažla, gātt lah: «šhayr, šhayr» (āh, zīdi, kəmmli, mmīma). gātt lah: «šhayr, šhayr u žmāʕat əl-xīr –əl-ḥažla–. yṣūmu šhaṛ w yʕayydu, yətlāqāw». 6. gāl lha: «ṛūḥi, yziyyən lək əl-gəmgūm u yṭuwwlək əž-žənḥa, ṭīri f əs-sma». w əl-gunayna… w huwwa gāl lha: «əḷḷāh yxənzək u yḥaṛṛmək, yāklək əl-ḥallūf, ma tāklək š ta ḥadd, ma yāklək š məssəlmi…». w əl-gunayna, gāl lha: «ṛūḥi l ʕazz əl-kūra, lli qās ykawwrək. āyya, ṣāyy35.
1. Antaño estaban… Dios tuvo la idea de imponer a la gente, a los musulmanes, que ayunaran en Ramadán, les impuso el Ramadán para que ayunaran en él. 2. Eso es, estos animales oyeron, se congregaron e hicieron una reunión. Dijeron: «Venid, veremos, que cada uno dé su opinión sobre cuánto ayunaremos, cuánto nos hará Dios (ayunar), diremos a Dios, pediremos a Dios cuánto nos hará ayunar». 3. Entonces el… todos, cada uno, habló al cerdo, le dijo: «¿Y tú, cerdo?». Le respondió: «Yo, como mi pelo y mi excremento, he sido creado por nuestro Dios». Y le dijo: «Ponedlo el último». 4. Volvieron a llamar al conejo, le dijeron: «Quedas tú y la perdiz». El conejo le dijo: «Yo» (venga, termina). Le dijo el conejo: «Yo, la mitad de la mañanita y mi mitad un higo (sí), la mitad de la mañana y mi mitad un higo, solo medio día y desayunar por la tarde (sí). 5. Le dijo: «Ponte detrás». Entonces la perdiz le dijo: «Un mesecito, un mesecito» (sí, sigue, termina, mamaíta). Le dijo: «Un mesecito, un mesecito, todo él será bueno –la perdiz–. Ayunan un mes y luego lo celebran, se encuentran». 6. Le dijo: «ve, que Dios embellezca tu pico y alargue tus alas, vuela al cielo». Y el conejo… él le dijo: «Que Dios te haga apestar y te haga prohibido, que te coma el cerdo, que no te coma nadie más, que no te coma un musulmán…». Y al conejo, le dijo: «Vete a la estima de la bola, el que ha medido, Dios le hará rodar». Eso es, se acabó.
1. f ǝl-qarya, ǝl-ġūl dār ǝl-fīrma ṛūḥah, dār skuntah ntāʕ ṛūḥah. āyya, kull yūm yǝddu lah šīra36 w gaṣʕa tāʕ baṛkūkǝs37 w šīra yākulha, kull yūm. nhāṛ ǝlli māt… nhāṛ ǝlli… wāḥǝd ǝl-yūm, žāt… bqāt bǝnt ǝs-sulṭān, bqāt bǝnt ǝs-sulṭān, gālu bǝlli… gāl bǝlli… bqāt ġi ǝš-šīra, bǝnt ǝs-sulṭān w ǝs-sulṭān ma bġa š… gāl lha ma bġa š ǝs-sulṭān. 2. ayya, gālu: «wālu, ya yžībūha, ya nži nākul ǝd-dwāṛ kāʕ. nǝktul ǝd-dwāṛ kāʕ. ǝddāwha». gāl lhum ǝs-sulṭān: «ǝddūha». ki ddāwha lah, ddāw lah ǝl-gǝṣʕa tāʕ bǝṛkūkǝs. hādīk bǝnt ǝs-sulṭān, ḥrāmiyya, gātt lah: «ṣaḥḥa, kūl ǝl-bǝṛkūkǝs». u hiyya, f ǝl-bǝṛkūkǝs dāyrǝt lah mṣaykra38, ūla ša mdāyrǝt lah. 3. gātt lah: «kūl ǝl-bǝṛkūkǝs u m baʕd, tākūlni āna». gāl lha: «āyya, ṣaḥḥa». āyya, kla dīk ǝl-gǝṣʕa tāʕ ǝl-bǝṛkūkǝs, kǝmmǝlha w ṛgǝd, ṣkǝṛ. yǝṛgǝd ʕām u ynūḍ ʕām, ykǝmmǝl ʕām, ʕād ynūḍ, yžību lah šīra. āyya, kǝmmǝl dīk ǝl-gǝṣʕa w fṭǝn, lqa š-šīra, ṛāḥǝt, hǝrbǝt, ṛāḥǝt, ma kān š. 4. āyya, huwwa, mīn bġa yǝṛgǝd, dār ǝl-… ʕandah la-xdīma tāʕah, gāl lha: «bāli, bālǝk, ṛāha bāġya taġdaṛni. ṛawwni la-ʕžīn u dīri kāʕ l ǝl-mawāʕīn tāwʕi». ki… ǝl-kǝsra… ki ydīru l-kǝsra w dārǝt, dārǝt, dārǝt, dārǝt, dārǝt, hiyya dārǝt, kāʕ hādūk… ǝlli dūk, b ǝl-mǝhrās, ǝlli nsātha. hādīk ǝd-dəggāga, nsātha, ma dārǝt lha š. 5. āyya, hiyya dārǝt, hiyya dārǝt… bāš mīn yǝfṭǝn, ma ydīr lha wālu, ma yǝsmaʕha š mīn ṛāḥǝt. āyya, dārǝt, dārǝt, dārǝt, mīn bqāt f tāʕ ǝl-… ǝd-dəggāga, ma dārǝtha š, nsātha. āyya gaʕdǝt gǝdd ma ṛāḥǝt. hiyya waṣlǝt, ma laḥgǝt š bǝzzāf, ṛāḥǝt. kāʕ hādūk ǝṣ-ṣwālaḥ, ǝlli klāw ma hadru š. 6. u hādīk ǝd-dəggāga, gāʕda ddugg, ddugg ʕlīh ʕand ṛāsu, tgūl lah: «srāy, srāy, srāy, lūnža ṛāḥǝt, srāy, srāy, srāy, lunža ṛāḥǝt». huwwa ġīr ydūṛ hāk w yʕāwǝd ygūl: «¿hādi ša ṛāhi tgūl?». ḥatta fṭǝn. ki fṭǝn, ma lqa š lūnža, lqa dīk lǝ-mdaqqa ddīri lah. lūnža ṛāḥǝt. xabrātah. āyya nāḍ lḥagha. lḥagha, nāḍ, nāḍ yǝlḥagha. 7. hiyya ġādya w huwwa mūrāha, hiyya ġādya w huwwa mūrāha, hiyya ġādya w huwwa mūrāha, ḥatta l ʕand… «ġādi ndīrah lǝk nīšān, ṭwīla», ḥatta l ʕand ǝs-sulṭān, l ʕand ǝs-sulṭān. ǝs-sulṭān hāda māši būha, sulṭān wāḥd āxoṛ. ṛāḥǝt ḥatta l ʕandah. hiyya ṛāḥǝt ʕand ǝs-sulṭān. 8. daxxalha ʕand ǝs-sulṭān u gʕad ǝl-ġūl ġi mūrāha, ġādi, ġi mūrāha, ġi mūrāha, ma ʕrǝf š wīn ṛāḥǝt. ki dxal l hādīk ǝl-qarya, gāl lha bǝlli, gāl lha bǝlli lūnža žāt. žāt mǝnna: «ya taʕṭūha li, ya nākulkum kāʕ». gāl lah: «ma žāt š, gǝnna lǝk ma žāt š». 9. āyya, ma ʕyāw mʕāh, ma ʕya mʕāhum, ma ʕya mʕāhum. šāwaṛ, wǝlla. ma ddāha š. ža huwwa, ža dāk ǝs-sulṭān yzuwwǝžha l wuldah. gāl: «nzuwwǝž wuldi». w wuldah mǝzzuwwǝž u maṛtah kǝlli ʕwārāt, ʕawra, maṛtah ʕawra. āyya, gāl lhum bǝlli, gāl lhum: «hādi ġādi ndīrha l wuldi, ndīr ǝl-ḥafla w ndīr ǝl-ʕaṛṣ l wuldi. 10. dār, zuwwǝžha l wuldah, āyya: «ṛūḥ u sāfaṛ». hūma w wuldah sāfru, hūma w wuldah. hūma ysāfru, yaġdu bǝkri, ysāfru, yžību naʕma, yžību ǝl-mākla, yžību: «āyya, ṛūḥu». ṛawwaḥ mʕa wuldah, hiyya gaʕdǝt, hādāk ǝš-šīr, hādāk wuldah ʕandah maṛtah, wuldah maṛtah l-luwwla, hād ǝl-ʕawra. 11. āyya, gātt lha bǝlli… ṛāḥǝt, dǝbbrǝt, žābǝt xwātha w žāt gātt lhum: «ṛūḥu, dǝbbru li, yʕāwnūni fīha, ġādi nǝktulha, xāṭaṛ zzəwwǝž ʕliyya». gāl lha: «¿ša ki ddīri? hākka ma nǝgtǝlha š, ndīrha, ʕandi maṭmūra tāʕ ǝs-sulṭān, ndīr fīha lǝ-flāḥa, dgīg, l-āxoṛ, ǝl-gǝmḥ, ǝl-ʕawla». 12. daxxlǝtha fīha w hiyya, mǝskīna, kānǝt b ǝl-kǝṛš, daxxlǝtha fīha. āyya, ki daxxlǝtha fīha, xallātha ṯǝmma. gaʕdǝt ṯǝmma w hiyya taʕṭīha l-mākla ġi b ǝl-ftīta, ġi b ǝl-ftīta, w ma tmūt š, ḥatta lli wuldǝt, wuldǝt fi l-maṭmūra, l taḥt, fi l-… f dīk tāʕ ǝl-… ǝl-ʕawla. 13. ha ǝs-sulṭān wǝlla. huwwa wǝlla s-sulṭān, u huwwa gāl lha bǝlli… huwwa ža, hūma w wuldah. gāl lha: «¿wīn ṛāha flāna?». gātt lah: «flāna». gātt lah: «¿škūn hiyya?». gāl lah: «l-oxra». gātt lah: «tšǝkkya, ṛaḥmǝt aḷḷāh u kān, hiyya». gāl lha: «¿w kīfāh, ʕaynǝk kānǝt ʕawra, ġi ʕawra?» ġādi tǝtsǝggǝd. 14. gātt lah: «hādi ġi mīn ṛuwwḥtu w xallītūha ṣġīra w kull ši, mǝskīna, mǝn ǝz-zʕāf w kāʕ, wullāt, wullīt, wullīt dāyra hākka, gʕudt nṛadd ǝl-gǝlbi w wullīt hākka. āna hiyya». gāl wuldah: «¿hādi hiyya?». gāl lah: «hādi hiyya, hādi hiyya ǝl-ʕawra lli kānǝt ʕawra w hādi xutha. hādu hūma». 15. āyya, žāt, gātt lah, gāl lha, gāl lha, gātt lah: «kūn tʕāwǝd ǝddīr li ǝl-ḥāža lli ṛāni ṭālbǝtha –l ṛāžǝlha– ndīr lǝk». ža xūha, ža xu š-šīra, xu lūnža, yḥawwes: «gālu nna bǝlli lūnža daxlǝt l hād ǝl-qarya w žāt bǝkri, ʕām l-uwwlǝl, ṛāhi fi ʕām, wǝṛṛūha li, ¿wīn ṛāhi?». gālu lah: «ʕand ǝs-sulṭān». 16. hiyya žāt, lqāt… huwwa mīn ža, ma lqa š ǝs-sulṭān, lqa ġi hād ǝl-kǝlba tāʕ… lli daxxlǝtha fi l-maṭmūra. gāl lha: «¿wīn ṛāha?». gātt lah: «āna xtǝk». gātt lah: «āna hiyya lūnža w āna w āna w āna. l-oxrīn kāʕ ṛāḥu w mātu w ǝs-sulṭān sāfaṛ w āna hiyya lūnža». gāl lha: «¿nti wullīti hāk?». gātt lah: «āna wullīt hāk, mīn… mǝn ʕandkum, wullīt hāk». 17. ha s-sulṭān ža, huwwa s-sulṭān ža w hiyya gātt lah, gāl lha, hādi nǝfs ǝl-ḥīkāya kīmma hāk, gātt lah: «āna hiyya, āna, wullīt kīmma hāka». gāl lha: «ṣaḥḥa». gātt lah: «ṛāni ṭālba mǝnnǝk, ya s-sulṭān, ṭālba, ṭālba. ʕām w āna gāʕda nǝstǝnna fīk, āna ṭālba, bāġya ṭāḷāb mǝn ʕandǝk, dīrah li». gāl lha: «¿ša ṛāki bāġya? ¿ša ṛāki ṭālba mǝn ʕandi?». 18. gātt lah: «ṛāni bāġya təḏbaḥ li xūya, nāklah». ʕla hādāk ǝš-ši lli ža yḥawwǝs ʕla xtah. gātt lah: «ǝḏbaḥ li xūya nāklah». gāl lha: «xla ḍāṛ būk, nḏǝbḥu xūk». gātt lah: «ǝḏḏǝbḥah, ǝḏḏǝbḥah li w ǝggǝṭʕah w dīr bīh, dīr bīh hādāk ǝl-gǝṣʕa l ǝn-nās u dīr nākul mǝnnah āna l-uwwla». 19. gāl lha: «īla ṛāki bāġya, nǝḏḏbaḥah». āyya gātt lah: «ṣaḥḥa». āyya ṛawwḥu, āyya gāl lha: «dīri l ǝl-xaddāma, gūli l dūk ǝl-xaddāmāt ydīru lǝ-gdūr u ynǝqqu w… ġādi nǝḏḏabḥah u nṭayybūh». mīn žā, mīn žā, mǝskīn, gaʕdu, gāʕad kāʕ ǝl-līl yṣalli, yǝṭḷob fi ṛabbi w yǝṭḷob fi ṛabbi: «ya ṛabbi, ¿kīfāh xti tǝdbaḥni? ya ṛabbi, ¿kīfāh xti tǝḏbaḥni? ¿kīfāh xti tǝḏbaḥni?». 20. ḥatta bān ǝl-ḥāl. huwwa žāt ǝl-fǝžṛ, yṣalli l-fǝžṛ. huwwa gʕad, ṛawwaḥ ʕand ǝl-ḥayṭ w gʕad ygūl: «ya…». w hiyya tǝsmaʕ, l taḥt, ygūl: «ya ṛāṛa ṛāṛa… iyy, ya handa mu lǝ-hnūd, handa mu lǝ-hnūd, ya wǝkkālǝt l-kbūd, əl-xaddāma yǝssǝnnu w ǝl-gdūṛ yǝtġallu, ṛāhum ġādi ydǝbḥūni». 21. žāt hiyya, nǝṭqat mǝn taḥt ǝl-aṛḍ, mǝn taḥt kǝrʕīh: «l ṛāṛa ṛāṛa, xāy, wuld umma, wuld ǝs-sulṭān fi ḥažri, ma qaddīt ma nǝžri». āyya, smaʕ dīk ǝl-kǝlma, ʕāwǝd lha, ʕāwǝd tāni, gāl hādīk ǝl-kǝlma, dīk lli kīma gāl. ʕāwdǝt hiyya, ʕāwdǝt lah… ǝs-sulṭān, gāl lha: «āṛwāḥ ǝtṣannǝt hnāya». 22. gāl: «¿šu āna, ša ġādi ngūl u ǝtṣannǝt li». ʕāwǝd ḥka lah dīk ǝl-ḥīkāya l uxtah: «ya handa mu lǝ-hnūd». ʕāwǝd hiyya ṛaddǝt ʕlīh, gāl lah: «ḥabbǝs». ṛawwaḥ yžīb, ʕrǝf bǝlli mdāyǝr ǝl-mṭāmīṛ ṯǝmma. huwwa ḥall ǝl-maṭmaṛ u huwwa lqāha mǝžǝmmʕa w wuldha fi ḥžaṛha. ṭǝllaʕha, gāl lha: «¿kīfāh ṣra lǝk?». gātt lah: «ki dārǝt li maṛtǝk u ki dārǝt li w ki dārǝt li. ha ki dāru li w hāki dāru li w ki daxxlūni w kunt b ǝl-kaṛš ḥatta wlǝdt hna u hāda xūya». 23. gāl lah: «a w daṛwak gātt li ǝḏbaḥ li xūya, ¿w hāda xūk?». gātt lah: «hāda xūya». w gāl lha: «haya l-gdūṛ lli kānu yǝtġallu w ǝl-xaddāma lli kānu yǝssǝnnu yḏǝbḥu l-ʕawra, ǝdbaḥha ṯǝmma w gaṭṭaʕha». w klāha hūma w iyyāh, hahahaha. āyya ṣāyy, kǝmlǝt.
1. En la aldea, el ogro hizo su propia granja, estableció su propia vivienda. Entonces, cada día le llevaban a una niña, un plato grande de cuscús y una niña que se comía, todos los días. El día que murió… El día que… Un día, llegó… Quedó la hija del sultán, quedó la hija del sultán, dijeron que… Dijo que… Quedó solo la niña, la hija del sultán, y el sultán no quiso… Le dijo que el sultán no quiso. 2. Eso es, dijeron: «Nada, que la lleven, yo iré y me comeré a toda la aldea. Mataré a toda la gente de la aldea. Llevárosla». El sultán les dijo: «Llevárosla». Cuando se la llevaron, le llevaron el plato grande de cuscús. Esa hija del sultán, que se las sabía todas, le dijo: «Vale, come el cuscús». Y ella, hizo un cuscús para que se hartara y durmiera, o lo que le hizo. 3. Ella le dijo: «Come el cuscús y luego, me comerás a mí». Él le dijo: «Venga, de acuerdo». Entonces, él comió aquel plato grande de cuscús, se lo terminó y se durmió, se quedó tranquilo. Dormía un año y se levantaba un año, acababa el año y entonces se levantaba, le traían a una niña. Así que acabó aquel plato y se despertó, encontró que la niña se había ido, huyó, se fue, no había nadie. 4. Entonces, él, cuando quiso dormir, hizo el… Él tenía su sirvienta, le dijo: «Cuidado, ella quiere engañarme. Mezcla la masa y prepara todos mis enseres de cocina». Cuando… la hogaza de pan… Cuando hicieron la hogaza de pan, amasó la masa, la amasó muy bien, todas aquellas… esas que, con el mortero, se olvidó de algo. Se olvidó del mortero, no se lo puso. 5. Entonces, ella hizo, hizo… Para que cuando se despertara, él no le hiciera nada, no oyera a dónde se fue. Eso es, ella lo hizo muy bien, cuando se quedó en la del… El mortero, no lo puso, lo olvidó. Así que se sentó como si no se hubiera ido. Ella llegó, no pudo hacer mucho, se fue. Todas aquellas buenas personas, las que comieron no hablaron. 6. Y aquel mortero, se puso con él, se puso con él, en su cabeza, ella le decía: «srāy, srāy, srāy39, lūnža se fue, srāy, srāy, srāy, lūnža se fue». Él se giraba solo así y volvía a decir: «¿Esta qué está diciendo?». Hasta que se despertó, no encontró a lūnža, encontró solo aquel mortero que usó con él. lūnža se fue. Ella le informó. Entonces se levantó y la alcanzó. La alcanzó, se levantó, se puso en camino para alcanzarla. 7. Ella iba marchando y él iba detrás de ella, ella iba marchando y él iba detrás de ella, ella iba marchando y él iba detrás de ella, hasta la casa de… «Te lo haré directamente, a lo largo». Iba marchando, hasta donde estaba el sultán, donde estaba el sultán. Este sultán no era su padre, era otro sultán. Ella marchó a su casa. Ella fue a casa del sultán. 8. La hizo entrar en presencia del sultán, mientras el ogro estaba sentado solo detrás de ella, solo detrás de ella, solo detrás de ella, él no supo dónde fue ella. Cuando entró en esa aldea, él le dijo que, él le dijo que lūnža había venido. Vino allí: «Venga, me la daréis para mí u os comeré a todos». Él le dijo a él: «No ha venido, te hemos dicho que no ha venido». 9. Eso es, no se cansaron con él, no se cansó con ellos. Consultó y volvió. No se la llevó. Entonces él, llegó ese sultán para casarla con su hijo. Dijo: «Casaré a mi hijo». Y su hijo estaba casado, su mujer, se había vuelto tuerta por completo, tuerta, su mujer era tuerta. Entonces él les dijo que, él les dijo: «Esta, se la daré a mi hijo, haré la fiesta, haré la boda para mi hijo. 10. Y así hizo, la casó con su hijo, vamos: «ve y viaja». Ellos y su hijo viajaron, ellos y su hijo. Ellos se fueron de viaje, partieron temprano, se fueron de viaje, trajeron cereales, trajeron la comida: «Venga, iros». Se fue con su hijo, ella se sentó y aquel niño, aquel hijo suyo tenía su mujer, su hijo tenía a su primera mujer, esta tuerta. 11. Y entonces, ella le dijo que… Ella se fue, salió del apuro, trajo a sus hermanas, entonces ella les dijo: «Id, echadme un cable, ayudadme con ella, voy a matarla, ya que se ha casado conmigo». Él le dijo: «¿Qué estás haciendo? Así no la mataré, le haré, tengo un silo subterráneo del sultán, pondré en él frutos del campo, harina, lo otro, el trigo, provisiones». 12. Ella la metió en él y ella, la pobre, estaba embarazada, la metió en él. Entonces, cuando la metió en él, la dejó allí. Ella se sentó allí y le daba de comer solo poquito, solo poquito, pero no moría, hasta que dio a luz, dio a luz en el silo, abajo, en el… en aquel de… las provisiones. 13. Y he aquí que el sultán volvió. Volvió el sultán y él le dijo a ella que… Entonces llegó, ellos y su hijo. Él le preguntó: «¿A dónde se fue fulana?». Ella le dijo: «Mengana». Ella le respondió: «¿Quién es ella?». Le dijo: «La otra». Ella le dijo: «¡Es una pena! Que Dios tenga misericordia y ya está». Él le preguntó: «¿Cómo ibas a hacer si tú eres tuerta, solo tuerta?» Ella se las arreglará. 14. Ella le respondió: «Esta, solo cuando os fuisteis y la dejasteis pequeña y todos se enfadaron por completo, la pobre, se puso, me puse, me puse a hacer así, se me partió el corazón y me volví así. Yo soy ella». Su hijo le dijo: «¿Esta es ella?». Él le dijo: «Esta es ella, es la bizca, que era tuerta y esta su hermana, Estos son». 15. Entonces llegó, ella le dijo, él le dijo, él le dijo, ella le dijo: «Si me volvieras a hacer aquello que yo te pida –a su marido– yo te lo haría» Entonces su hermano, el hermano de la niña, el hermano de lūnža, que iba buscando: «Nos dijeron que lūnža entró en esta aldea, que vino hace un tiempo, el primer año, ha estado un año, mostrádmela, ¿dónde está?». Le respondieron: «En casa del sultán». 16. Entonces ella, encontró… Cuando él vino, no encontró al sultán, encontró solo esta perra de… la que la metió en el silo. Él le dijo a ella: «¿Dónde está ella?». Ella le respondió: «Yo soy tu hermana». Ella le dijo: «Yo soy lūnža, yo soy, yo soy, yo soy. Los otros, todos, se fueron y murieron, el sultán se fue de viaje y yo soy lūnža». Él le preguntó: «¿Y tú te has vuelto así?». Ella le dijo: «Así me he vuelto, cuando… de los vuestros, me he vuelto así». 17. Y he aquí que el sultán vino, el sultán llegó y ella le dijo, él le dijo, la misma historia como la contó, ella le dijo: «Yo soy, yo, me he vuelto así». Él le dijo: «Vale». Ella le dijo: «Yo te pido, sultán, te pido, te pido. He estado un año esperándote, yo te pido, quiero pedirte algo a ti, concédemelo». Él le preguntó: «¿Qué quieres? ¿Qué pides de mí?». 18. Ella le dijo: «Quiero que me degüelles a mi hermano para que me lo coma». Ya que él había venido a buscar a su hermana. Ella le dijo: «Degüéllame a mi hermano, me lo comeré». Él le dijo: «Que Dios vacíe la casa de tu padre, degollaremos a tu hermano». Ella le dijo: «Degüella, degüéllamelo, córtalo y haz con él, haz con él ese plato para la gente y haz que yo coma de él la primera. 19. Él le dijo: «Si quieres, lo degollaré». Entonces ella le dijo: «De acuerdo». Así que se fueron y él le dijo a ella: «Prepara a las sirvientas, di a esas sirvientas que preparen las ollas, que limpien y… Voy a degollarlo y a cocinarlo». Cuando él llegó, cuando llegó, el pobre, se pusieron, él se puso a rezar toda la noche, pedía a Dios, pedía a Dios: «Dios mío, ¿cómo es que mi hermana va a degollarme?, Dios mío, ¿cómo es que mi hermana va a degollarme?, ¿cómo es que mi hermana va a degollarme?». 20. Hasta que se aclaró la situación. Amaneció, rezó la oración del alba. Él se dirigió hacia la pared y se puso a decir: «¡Oh!» Y ella lo escuchaba, desde abajo, que decía: «¡Oh, blablá blablá! Sí, .handa mu lǝ-hnūd, handa mu lǝ-hnūd, comilona de los hígados, las sirvientas esperan y las ollas están en ebullición, van a degollarme». 21. Entonces ella, habló desde debajo de la tierra, desde debajo de sus piernas: «Blablá blablá, hermano mío, hijo de mi madre, el hijo del sultán está en mi regazo, no puedo correr». Entonces él oyó estas palabras y él le repitió a ella las suyas, se las repitió otra vez, él dijo aquellas palabras, esas mismas que él había dicho. Y ella le repitió las suyas, otra vez… Y el sultán le dijo: «Ven, escucha aquí». 22. Él dijo: «Yo, ¿qué diré? Oídme». Él volvió a contarle aquella historia a su hermana: «handa mu lǝ-hnūd». Y ella volvió a contestarle, él le dijo: «Haz que pare». Se fue para traer(la), supo que estaba junto a los silos allí. Él abrió el silo y la encontró allí viva con su hijo en su regazo. La subió y le dijo: «¿Qué te ha ocurrido?». Ella le respondió: «Esto fue lo que me hizo su mujer, lo que me hizo, lo que me hizo. Esto es lo que me hicieron, así fue cómo me hicieron, cómo me metieron estando embarazada hasta que di a luz aquí y este es mi hermano». 23. Él le dijo a él: «Y ahora ella me dijo que le degollara a su hermano y ¿este es tu hermano?». Ella le dijo: «Este es mi hermano». Y él le dijo: «Venga, traed las ollas que estaban calentándose y a los sirvientes que estaban esperando a degollar a la tuerta, degolladla allí y cortadla en trocitos». Y la comieron ellos y él, jajajaja. Y así es como fue, se acabó.
1. hādi l-qaṣṣiyya tāni tāʕ, məskīna, ītīma, mātət ummha w xallāt ġi būha w xallātha hiyya. āyya, hūma fi ḥawš əž-žwārīn. gātt lha, gaʕdət təṭlaʕ džīb lha əl-mākla, džīb lhum. tgūl lha: «ḥam40 būk, lūkān ġi tzawwžīni būk, ndīrək fūg ṛāsi». 2. āyya, dāk ən-nhāṛ, ddātha l əl-ḥammām. ṛāḥu, ḥammu w faṛḥāna žābət lha l-mākla. žāt hiyya, gātt lah: «būya, būya, ma tətzəwwəž š». gāl lha: «la, bənti, ġi xallīni nugʕud hākka». 3. gātt lah: «la, ylīq nzəwwžək, žārətna hnāya mlīḥa w kull ši w təbġīni». w gātt lha: «xaṭīk, ġi zəwwžīni w āna ndəbbaṛ ṛāsi». āyya, zəwwžətha, məskīna, u hiyya… ṣaḥḥa, dīk əs-sīmāna l-uwwla, ṣaḥḥ, əs-sīmāna z-zāwža, ṭaṛṛdətha, ṭaṛṛdətha mən əḍ-ḍāṛ. 4. ṣaḥḥa, duk ngūl lha… gaʕdət tḍoṛḅha, tbəššəšha mən əš-šʕaṛ, dāyra fīha, zaʕma, ḥāla məskīna. w ʕandha hiyya hādīk, ʕandha zūž bnāt. bnātha dāyrəthum taḥtha w hādīk, məskīna, gaʕdət tḍoṛḅ fīha, kull yūm tḍoṛḅha, kull yūm… 5. ayya, məskīna, kull yūm ṭəḍṛoḅha. dāk ən-nhāṛ kān əl-ʕaṛṣ tāʕ wuld əs-sulṭān. žāt hiyya, žāw ʕaṛḍūhum. gātt lha: «ṛṛūḥ mʕākum». gātt lha: «la, nti ma tṛūḥi š, yṛūḥu bnāti u nti tugguʕdi». 6. gātt lha: «šūfi bayyḍi ḍ-ḍāṛ, naqqi l-gəmḥ, naqqi l-fūl, kull ši xaṭṭah lha, naqqi l-fūl, dīri kull ši». w žābət lha s-sardīna, gātt lha: «ha naqqīha». žāt dīk əs-sardīna, ki gaʕdət tnaqqi fīha w təbki. gātt hiyya. bnātha ləbsəthum u ṛāḥət. 7. gaʕdət təbki w tnaqqi fīha. gātt lha «əṭṭalgīni», gātt lha: «nṛoḍḍək ki l-pūpiyya». gātt lha: «b əṣ-ṣaḥḥ, təḍṛobni maṛt būya kūn nəṭṭaḷḷqak, ¿ki ndīr?». gātt lha: «ġi əṭṭaḷgīni w xāṭīk». gātt lha: «ki tḥawwsi ʕliyya –gātt lha–, gūli ‘ḥūta būta’, ki ṛāžlək əz-zīn u āna l-yāqūta, əxxuṛži ngūl lək». hayya. 8. mīn ḥagrətha, gaʕdət təbki, təbki, ṛāḥət lha l əl-bḥāṛ, gātt lha: «āṛwāḥi ʕandi l əl-bḥaṛ». ṛāḥət l əl-bḥaṛ, gātt lha: «ya, ḥūta būta». gālət: «əlli ṛāžlək əz-zīn w āna l-yāqūta, əxxuṛži ngūl lək». 9. xaṛžət, gātt lha: «¿ma lki?». gātt lha: «šūfi, šūfi ša dārət li mrat būya, ša gātt li ddīri». žāt mʕāha l əḍ-ḍāṛ, naqqāt hādīk əl-ḥūta w kəll əž-žnūb». naqqāt kull ši f hādīk əḍ-ḍāṛ u səggmət u kull ši w ləbsətha ġi b əd-dhab, dārət lha ʕawd tāʕ əd-dhab, ṛāḥət. 10. naqqāt daṛwak ṣāyy, kull ši ṛāh nqi. ki ṛāḥət, ṛāḥu l dīk əl-ʕaṛṣ, gaʕdu əd-dənya. hādi: «¿škūn žāt?». hādi: «¿škūn žāt?». gālət l əl-ḥuṛṛās, zātt41 ha ḥatta əl-ḥaṛṛās: «qārʕu li hna, ġi nəṭḷaʕ u nhuwwəd». ¿škūn žāt? gaʕdu maxlūʕīn. 11. žāt hiyya. ki šāfha wuld əs-sulṭān, gāl lhum: «bālək hādi lli nḥawwəs ʕlīha». haṛbət. ki haṛbət, ṭāḥ ṣubbāṭha. ki ṭāḥ ṣubbāṭha, məskīna, ddāwha dūk la-ʕwād, ddāwha yəžru bāš yṛoḍḍūha l əḍ-ḍāṛ. 12. ləbsət gāʕ kīma kānət u gāʕad dāk əs-sulṭān: «ḥawwsu li». gāl lhum: «ʕlīha mən əs-sma ūla (məl l-aṛḍ), žībūha li». gaʕdu yḥawwsu mən ḍāṛ oxtha. gātt lhum: «āhhh, kūn ġi dži fi bnāti yətzuwwəž bīhum, yətzuwwəž bīhum, wuld əs-sulṭān». 13. gaʕdu yṭabṭbu, laḥgu ʕandha. ki laḥgu ʕandha, ṭabṭbu ʕlīha. gāl lha: «¿ʕandək lə-bnāt?». gātt lah: «wāh, ʕandi ġi zūž. hādīk xaznətha». gātt lha: «kūn tahhaḍṛi, tətkəllmi, ədduxli f əl-… hāda… w ḥna…». gaʕdu ygīsu, ygīsu l gāʕ əž-žwārīn əṣ-ṣbābəṭ. gəyysu lha, gəyysu l bnātha, ʕyāt ddaxxalhum hāk fīh… wālu. 14. žāt hiyya, xaṛžət ġi b šwiyya, səmʕūha. gā llha: «tšu hādi, ngəyysu lha». hūma gəyysu lha, hūma, žāt qaddha. hayayaya, ¿škūn?, ya ki… dārət ḥāla fi būha: «ya kīfāh bəntək, ġādi tətzuwwəž, təddi wuld əs-sulṭān». gālu: «hādi hiyya». āyya, ža ddāha w tzuwwəž bīha w kəmlət la-ḥkāya.
1. Este es el cuento también, la pobre, de una huérfana a la que se le había muerto su madre, dejando solo a su padre, dejándola a ella. Eso es, ellos estaban en la granja de los vecinos. Ella le dijo, se puso a subir y le traía a ella comida, ella les traía. Ella le decía a ella: «Que Dios tenga misericordia de tu padre, si al menos me casaras con tu padre, te llevaría sobre mi cabeza». 2. Bueno, ese día, ella se la llevó al baño público. Fueron y se bañaron y ella le trajo la comida contenta. Entonces ella llegó, ella le dijo a él: «Padre mío, padre mío, no te cases». Él le dijo: «No, hija mía, solo déjame que me quede así». 3. Ella le dijo: «No, conviene que yo te case, nuestra vecina aquí es buena y todo, y ella te quiere». Y ella le dijo: «Es cosa mía, solo cásame y yo sabré lo que hacer». Así fue, ella la casó, la pobre, y ella… te soy sincera, aquella primera semana, bien, la segunda, ella la echó, la echó de la casa. 4. De verdad, esos, le digo… Se puso a pegarle, a arrancarle el pelo, la tomó con ella, es decir, una situación penosa. Ella estaba así en su casa, tenía dos hijas. A las dos niñas, las puso bajo su protección y a aquella, la pobre, se puso a pegarle, todos los días le pegaba, cada día… 5. Bueno, la pobre, todos los días le pegaba. Aquel día se celebraba la boda del hijo del sultán. Entonces ella, entonces ellos les invitaron. Ella le dijo: «Iré con vosotros». Le dijo: «No, tú no irás, irán mis hijas y tú te quedarás». 6. Ella le dijo: «Mira, blanquea la casa, limpia el trigo, limpia las habas, todo está dispuesto, limpia las habas, hazlo todo». Y le trajo la sardina, le dijo: «Aquí tienes, límpiala». Entonces, aquella sardina, cuando ella se puso a limpiarla, lloraba. Ella dijo. A sus hijas las vistió y se fue. 7. Ella se puso a llorar mientras que la limpiaba. Le dijo «Suéltame». Ella le dijo: «Te convertiré como en una muñeca». Ella le dijo: «Pero, la mujer de mi padre me golpea, si te soltara, ¿qué haría?». Ella le dijo: «Solo suéltame y no te preocupes de nada más». Ella le dijo: «Cuando me busques –le dijo ella–, di ‘ḥūta būta’, como si fuera un hermoso marido y yo la perla, sal y te diré». Ahí estaba ella. 8. Cuando la despreció, se puso a llorar, a llorar y se fue en busca de ella al mar, le dijo: «Ven a donde estoy, al mar. Se fue al mar y la llamó: «¡ḥūta būta». Le dijo: «la que es tu marido bello y yo la perla, sal y te diré». 9. Salió y le preguntó: «¿Qué te ocurre?». Le respondió: «Mira, mira lo que me ha hecho la mujer de mi padre, qué me dijo que hicieras». Entonces fue con ella a la casa, lavó aquel pescado y todos los lados». Limpió todo en esa casa, lo puso todo en su sitio, la vistió solo de oro, le puso un caballo de oro y se marchó. 10. Ahora lo limpió a conciencia, todo estaba limpio. Cuando se fue, se fueron a aquella boda, el mundo entero estaba allí. Esta decía: «¿Quién ha venido?». Esta decía: «¿Quién ha venido?». Ella dijo a los vigilantes, añadió también a los vigilantes: «Vigiladme aquí, solo subiré y bajaré». ¿Quién vino? Estaban asustadas. 11. Entonces ella, cuando el hijo del sultán la vio, les dijo: «Quizás esta sea la que estoy buscando». Ella huyó. Cuando huyó, su zapato cayó. Al caer su zapato, la pobre, se la llevaron aquellos caballos, se la llevaron corriendo para devolverla a la casa. 12. Se vistió entera como estaba y el sultán se quedó sentado: «buscádmela». Él les dijo: «Ya sea que esté en el cielo o en la tierra, traédmela». Se pusieron a buscar por la casa de su hermana. Ella les dijo: «¡Ah! Ojalá solo vinierais por mis hijas para que él se case con ellas, se case con ellas, el hijo del sultán». 13. Se pusieron a llamar a la puerta y llegaron a donde ella estaba. Cuando la localizaron, llamaron a su puerta y él le dijo: «¿Tu casa es la de las chicas?». Ella le respondió: «Sí, tengo solo dos. A aquella la había guardado». Ella le dijo: «Si hablas, hazlo, entra en la… Este… Y nosotras…». Se pusieron a probar, a probar a todos los vecinos los zapatos. Se lo pusieron a ella, se lo pusieron a sus hijas, ella se cansó de meterlos así… Nada. 14. Entonces ella salió tímidamente y la oyeron. él le dijo: «Mira a esta, se lo ajustaremos bien». Se lo probaron, ellos, y le estaba perfecto. ¡Anda! ¿Quién? Entonces, cuando… Su padre quedó perplejo: «Así que, hija mía, eres tú, te casarás, llévate al hijo del sultán». Ellos dijeron: «Esta es». Así que, entonces, se la llevó y se casó con ella y el cuento se acabó.
1. ṛāžǝl, kān ʕandah ġīr ṣāḥǝb wāḥǝd. wuldah kān ʕandah bǝzzāf la-ṣḥāb u hāda ʕandah ǝṛ-ṛǝzq, ʕandah ǝṛ-ṛǝzq bǝzzāf. ža hāda, gāl lah: «šūf, ǝl-lyūm ġādi ndīru laʕba l wuldi». gāl lah: «dīrha». gāl lah: «¿ša hiyya?». gāl lah: «šūf, ḥna ġādi nukkutlu, māši yukkutlu wāḥǝd». 2. gāl lah: «ġādi ġi nǝllaʕbūha l wuldi w ngūl lah ‘ktǝlna wāḥǝd’, žīb ṣḥābǝk bāš nǝddūh nǝddǝfnūh b ǝl-xyāna». zaʕma, bāš ma yxabbaṛu š, la būlīs u kull ši. ža huwwa, ma kǝtlu š, ġīr dāru hāka. 3. gāl lah: «āna ṛāni ktǝlt». gāl lah: «¡wuldi, wuldi, āṛwāḥ!». ki ža, gāl lah: «¡wuldi! āna ṛāni ktǝlt wāḥǝd. b ǝṣ-ṣaḥḥ, xaṣṣni ṣḥābǝk bāš yʕāwnūni». ṛāḥ, gāl l ṣḥābah (bāh yǝddǝfnūh) bāh yǝddǝfnūh (ma yxabbṛu š ʕlīh). 4. ṛāh gāʕ l ṣḥābah yḥawwǝs ʕlīhum, ma bġāw š, ġi lli yṛūḥ lah, ygūl lah: «la», ġi lli yṛūḥu lah ygūl lah «la». ža, gāl lah: «būya, a wuddi, ma bġāw š». ža huwwa, gāl lah: «šūf, āna ʕandi ṣāḥǝb wāḥǝd, ṛāni ġādi ngūl lah. īla ža, ṣaḥḥa, w īla ma žā š…» gāl lah. 5. gāl lah bǝlli, gāl lah: «a wuddi, ṛūḥ». huwwa ṛāḥ būh, huwwa gāl lah: «šūf, a ṣāḥbi, āna āni ktǝlt wāḥǝd w ǝl-lyūm, ṛāhum… zaʕma, ma nxabbaṛ ḥatta wāḥǝd, wuldi ma lqa š ṣḥābah, b ǝṣ-ṣaḥḥ, āna šūf īla tʕāwǝnni». 6. gāl lah: «ma kān š mūškīl, nži nʕāwnǝk». huwwa ža ʕāwnah, ža, ǝddxal, gāl lah: «šūf, āna ʕandi ġi ṣāḥǝb wāḥǝd u ṛāh ža ʕāwǝnni». gāl lah: «ayya, nūḍ, nṛūḥu nǝddǝfnūh». 7. ža huwwa gāʕad yǝḍḥak, ḥaṭṭu la-ḥša, gāl lah: «qāraʕ, nǝtʕaššu». gāl lah: «u nṛūḥu nǝddǝfnūh». ki tʕaššāw, gāl lah: «āni mqallaq, nūḍ, nṛūḥu nǝddǝfnūh». gāl lah: «la, ma ʕandi ma ktǝlt ḥatta wāḥǝd». gāl lah hāda: «ṛāni nwǝṛṛi l wuldi lli ʕandah ṣḥāb, gāʕad bla ṣḥāb, w āna ġi ṣāḥab wāḥad žbaṛtah». 8. ayya, tǝmma gāl l wuldah: «šūf, zaʕma, ṣḥābǝk yǝbġūk ġi ʕla žāl ǝd-drāhǝm». kānu yǝddu mǝn ʕandah ǝd-drāhǝm. gāl lah: «w āna ġi ṣāḥǝb wāḥǝd, ma yǝddi mǝn ʕandi la drāhǝm la wālu». 9. gāl lah: «ža ʕandi, lqītah fi ktāfi (lqītah fi ktāfi). hādi hiyya (hādi hiyya, ktīr la-ṣḥāb yǝbqa bla ṣāḥǝb), gāl lah: «ktīr la-ḥṣāb yǝbqa bla ṣāḥab».
1. Un hombre tenía solo un amigo. Su hijo tenía muchos amigos y este tenía una fortuna, tenía muchos bienes. Llegó este, le dijo: «Mira, hoy le haremos una jugada a mi hijo». Le dijo: «hazla». Le dijo: «¿Cuál?». Le respondió: «Mira, nosotros vamos a matar, no matarán ellos a uno». 2. Le dijo: «Solo vamos a jugársela a mi hijo, le diré que hemos matado a alguien, que traiga a sus amigos para que lo llevemos y lo enterremos a escondidas». Es decir, para que no se corra la voz, nada de policía, ni nada de nada. Llegó él, no mataron, solo hicieron así. 3. Él le dijo: «Yo he matado». Le dijo: «¡Hijo mío, hijo mío, ven!». Cuando vino, le dijo: «¡Hijo mío! He matado a alguien. De verdad, necesito a tus amigos para que me ayuden». Se fue y dijo a sus amigos (para que lo enterraran) para que lo enterraran (que no informaran nada sobre él). 4. Se fue a buscar a todos sus amigos, no quisieron, a todo el que iba, le decía que no, a todo el que iba, le decía que no. Llegó y le dijo: «Padre mío, efectivamente, no quieren». Entonces él, le dijo: «Mira, yo tengo solo un amigo, voy a decírselo. Si viene, estupendo, y si no viene…». Le dijo. 5. Le dijo que, le dijo: «Querido mío, ve». Él, su padre, marchó y le dijo: «Mira, amigo mío, yo he matado a alguien y hoy, ellos están… quiero decir, no diré nada a nadie, mi hijo no ha encontrado a sus amigos, sin embargo, mira tú a ver si me ayudas». 6. Le dijo: «No hay problema, vendré a ayudarte». Entonces él le ayudó, vino, entró y le dijo: «Mira, yo tengo solo un amigo, se ha puesto en camino y ha venido a ayudarme». Le dijo: «Venga, levántate, iremos a enterrarlo». 7. Entonces él se puso a reír, sirvieron la cena y él le dijo: «vigila, cenaremos». Él le dijo: «E iremos a enterrarlo». Cuando cenaron, él le dijo: «Estoy angustiado, levántate, vamos a enterrarlo». Le dijo: «No, yo no he matado a nadie, no tengo nada que ocultar». Este le dijo: «Voy a enseñarte a mi hijo, el que tiene amigos, y se ha quedado sin amigos, y yo solo tengo uno y lo he encontrado». 8. Eso es, allí él le dijo a su hijo: «Mira, quiero decirte, tus amigos solo te quieren por el dinero». Se llevaban de su casa el dinero. Él le dijo: «Y yo solo tengo un amigo, no se llevará de mi casa ni dinero ni nada». 9. Él le dijo: «Vino a mi casa, lo encontré en mis hombros42 (lo encontré en mis hombros). Así es (así es, muchos amigos y se queda sin ninguno), le dijo: «Muchos amigos y se queda sin ninguno».
1. ḥāžītək ma žītək… taxrīfa hādi, taxrīfa. āyya, kānət hādi ʕāyša bənt əs-sīrīžān, ġi hiyya ʕand būha, bġa yṛūḥ l əl-ḥažž. kānu yṛūḥu ʕla… hākka, ʕla karʕīhum, zaʕma, fūg əl-ʕawd (la, fahhmīha, gūli lha bəkri kānu l-ḥāyāwānāt yhaḍṛu). wāh, kānu yhaḍru, wāh, kānu kull ši yhaḍru. 2. ža huwwa, gāl lha: «bənti, āna, bənti, ṛāni ṛāyaḥ l əl-ḥažž». gāl lha: «w hādi nxallīk waḥdək». b əṣ-ṣaḥḥ, gāl lha: «ġādi nwuṣṣi ʕlīk gāʕ hād əl-ḥāyāwānāt gāʕ». gāʕ wuṣṣāhum ʕlīha. 3. āyya, ṛāḥ, ṛkəb, məskīn. ki ṛkəb, gʕad wuṣṣāhum, gāl lhum: «šūfu, šūfu, hādi bənti, zaʕma, ṛāhi āmāna ʕandkum». gālu lah: «ṛūḥ, ṛāk mhanni». hiyya, məskīna, lqāt ḥabba zbīb f əl-aṛḍ, klātha. 4. ža hādūk, gālu lha: «mən qbəl, qūli līna ša klīti». gātt lhum: «ma klīt wālu». gālu lha: «ya tgūl līna ša klīti». ya yxaznu lha zālāmīt bāh44 ddīr lhum la-ḥša45. gāl lha: «naqbəl ddīrīna la-ḥša daṛwak». u hiyya təbki: «ma klīt wālu». ma bġāt š tgūl lhum… təbki, təbki, təbki: «¿ki ndīr?, ¿ki ndīr?». 5. gāl lha: «ddīrīna la-ḥša, ṛūḥi ntiya» (wəlla nəkkutlūk). wāh, məskīna, gaʕdət tṛūḥ, ṛāyḥa, ṛāyḥa, ṛāyḥa, ṛāyḥa: «¿wīn nəlqa z-zalāmīt?, ¿wīn nəlqa əl… ən-nāṛ?, ¿wīn nəlqa bāš nəšʕal, ndīr lhum la-ḥša?». 6. lqāt wāḥəd əl-ġūl gāʕad dāyər əl-lsān tāʕ ən-nāṛ, gāʕad, məskīn. āyya, huwwa ġūl gāʕad, gāʕad, huwwa w ūlīdātah u ṭṭīr ʕlīh, ṭṭīr gātt la: «ya sīdi». gātt lah: «āni46 bāġya taʕṭīni bāš nəšʕal». gāl lha: «šūfi, lūkān ma ṭaṛti š ʕla bəzzūla ʕaysa w mūsa, ndīr dəmmək fi žuġma w laḥmək fi lugma» (¿fhamti?). 7. gāl lha: «šūfi» (xašš ṭārət ʕlīh… gāl lha: «šūfi, kūn ma ṭaṛti š ʕla bəzzūla ʕaysa w mūsa, ndīr dəmmək fi žuġma w laḥmək fi lugma»). yākulha w yəšṛob dəmmha. gātt lah: «a sīdi, smaḥ li». gāl lha: «šūfi, b əṣ-ṣaḥḥ, āna ġādi nži kull yūm ʕandək, naʕṭīk ən-nāṛ, kull yūm nži». 8. gātt lah: «¿šāh? mīn dži, ¿ša ngūl?». gāl lha: «¿ki ysəmmūk?». gātt lah: «ysəmmūni ʕāyša bənt əs-sīrīžān». gāl lha: «ngūl lək ‘ya ʕāyša bən əs-sīrīžān’». gāl lha: «gūli li ‘nʕam sīdi’». gātt lah: «ngūl lək ‘nʕam sīdi’». 9. gāl lha: «¿ša lqīti sīdək yṭiyyəb?». gātt lah: «lḥam la-xrūf». «¿ša lqīti sīdək mfaṛṛaš?». gātt lah: «hayḍūra la-xrūf». «¿ša lqīti sīdək yākul?». gātt lah: «b mġoṛfət l-ʕūd». kull yūm hākka, kull yūm, kull yūm yžīha, yhaddədha w hiyya, məskīna, txāf yžīha f əl-līl. 10. āyya, hādāk ən-nhāṛ, būha ṛāḥ žāy məl l-ḥažž (huwwa ma kān š yākul hād əṣ-ṣwālaḥ). ma yākul š hādu, yākul tāʕ la-ḥmāṛ (yākul bniyādəm). āyya, məskīn, ṛāh žāy būha. ḥafru hādīk əl-ḥofra… ḥafrət, ḥafrət dīk əl-ḥofra. āyya, w ġaṭṭātha. 11. gātt lah: «būya, šu… ša ṣra li, ša ṣra li. ḥafru dīk əl-ḥufra». gāl lha: «əl-lyūm ylīq nəkkutlūh». ža, žāy tāni fi… əl-līl. ža yʕayyaṭ u būha təmma, w būha ṛāh yəsmaʕ. gāl lha: «ʕāyša bənt əs-sīrīžān… ya…». gātt lah: «nʕam, ya la-ḥmāṛ, bən la-ḥmāṛ». gāl lha: «¿ša ṣabti sīdi mfaṛṛaš?». gātt lah: «hayḍūrət la-ḥmāṛ, ya bən la-ḥmāṛ». «¿ša ṣabti, sīdək yākul?». gātt lah: «lḥam la-ḥmāṛ, ya bən la-ḥmāṛ». «¿ša ṣabti sīdək yḥaṛṛak?». 12. gātt lah: «b kṛāʕ la-ḥmāṛ, ya bən la-ḥmāṛ». gāl lha: «lūkān nži, ġādi nākulək». gātt lah: «āyya, āṛwāḥ». u yṭīḥ fi hādīk əl-ḥufra. ən-nar fi hādīk əl-ḥufra. gāl lha: «lūkān təbqa fi ʕumri šaʕra, īla naʕmi lək ʕayn». ki žāt tṛaggəb ʕlīh dāk la-ʕḍam, ʕma lha ʕaynha. hādi hiyya (hādi hiyya ʕāyša bənt sirīžān). hādi ʕāyša bənt sīrīžān (hādi xurāyfa ʕāyša bənt srīžān).
1. Érase una vez… esto es un cuento, un cuento. Eso es, era una vez ʕāyša, la hija del sīrīžān, ella la única que tenía su padre, quien quiso hacer la Peregrinación. Marchaban… así, con sus pies, es decir, sobre el caballo (no, explícalo bien, di que antaño los animales hablaban). Sí, hablaban, sí, todos hablaban. 2. Entonces él, le dijo: «Hija mía, yo, hija mía, voy a hacer la Peregrinación». Le dijo: «De tal forma que te dejaré sola». Pero, le dijo: «Te dejo al cuidado de todos estos animales, todos». Todos cuidarán de ti. 3. Así que se fue, montó sobre su caballo, el pobre. Al montar, se puso a darles recomendaciones, les dijo: «Mirad, mirad, esta es mi hija, es decir, cuidad de ella mientras estoy ausente». Le dijeron: «Vete, quédate tranquilo». Ella, la pobre, encontró un grano de pasas en la tierra y se lo comió. 4. Entonces esos, le dijeron: «Antes, dinos qué has comido». Ella les respondió: «No he comido nada». Ellos le dijeron: «Tienes que decirnos qué has comido». Y le guardaron las cerillas para que ella les hiciera la cena. Él le dijo: «Acepto que nos hagas la cena ahora». Y ella lloraba: «No he comido nada». No quiso decírselo a ellos… Ella lloraba, lloraba, lloraba: «¿Qué haré?, ¿qué haré?». 5. Él le dijo: «Nos harás la cena, vete» (o nosotros te comeremos). Sí, la pobre, se puso en camino, iba marchando, marchando, marchando, marchando: «¿Dónde encontraré las cerillas?, ¿dónde encontraré el… el fuego?, ¿dónde encontraré para encenderlo y hacerles la cena?». 6. Encontró a un ogro sentado haciendo un fuego, sentado, el pobre. Eso es, era un ogro sentado, él y sus hijitos, se fue hacia él, se fue hacia él, y le dijo: «Yo, quiero que me des algo con lo que hacer fuego». Le dijo: «Mira, si no hubieras venido ante los niños, ʕāyša y mūsa, hubiera bebido tu sangre de un trago y comido tu carne de un bocado». 7. Él le dijo: «Mira» (entró, ella se presenta ante él… él le dijo: «Mira, si no hubieras venido ante los niños, ʕāyša y mūsa, hubiera bebido tu sangre de un trago y comido tu carne de un bocado»). Él la hubiera comido y bebido su sangre. Ella le dijo: «Señor mío, perdóneme». Él le dijo: «Mira, de verdad, vendré todos los días a donde estás, te daré el fuego, vendré todos los días». 8. Ella le dijo: «¿Qué? Cuando venga, ¿qué diré?». Le respondió: «¿Cómo te llaman?». Ella le respondió: «Me llaman ‘ʕāyša, la hija del sīrīžān’». Él le dijo: «Dime ‘sí, mi señor’». Ella le dijo: «Le diré ‘sí mi señor’». 9. Él le dijo: «¿Qué ha encontrado tu señor para cocinar?». Ella le respondió: «Carne de cordero». «¿Qué has encontrado para que tu señor se acueste?». Le respondió: «Una piel de cordero». «¿Qué has encontrado para que tu señor coma?». Ella le respondió: «Con una cuchara de palo». Todos los días igual, cada día, cada día él venía a ella y la amenazaba y ella, la pobre, tenía miedo de que viniera por la noche. 10. Eso es, aquel día, su padre llegó de la Peregrinación (él no comía estas cosas). No comía estas, comía la del burro (lo que comía la gente). Bueno, el pobre, llegó su padre. Hicieron aquel agujero… Ella excavó, excavó aquel hoyo. Ya está, y lo cubrió. 11. Ella le dijo: «Padre mío, esto… esto es lo que me pasó, esto es lo que me pasó. Excavaron aquel agujero». Él le dijo: «Hoy conviene que le matemos». Entonces, vino también por… la noche. Vino llamando, mientras que su padre estaba allí, y su padre lo estaba oyendo. Él le dijo: «ʕāyša, hija del sīrīžān…». Ella le dijo: «Sí, burro, hijo del burro». Él le dijo: «¿Qué has encontrado para que mi señor se acueste?». Ella le respondió: «Una piel de burro, hijo del burro». «¿Qué has encontrado para que tu señor coma?». Ella le respondió: «Carne de burro, hijo del burro». «¿Qué has encontrado para que tu señor se mueva?». 12. Ella le respondió: «con las patas del burro, hijo del burro». Él le dijo: «Si yo viniera, te comería». Ella le dijo: «Venga, ven». Y cayó en aquel hoyo. Había fuego en aquel hoyo. Él le dijo a ella: «Si me quedara un pelo en mi vida, te cegaría un ojo». Cuando ella llegó y lo observó a aquel hueso, le cegó su ojo, le cegó su ojo. Esta es (esta es ʕāyša la hija del sīrīžān). Esta es ʕāyša la hija del sīrīžān (este es el cuentecito de ʕāyša la hija del sīrīžān).
Fecha de recepción: 12 de agosto de 2025
Fecha de aceptación: 1 de abril de 2026

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1 Véase «El texto de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial» de la Unesco, https://ich.unesco.org/es/convenci%C3%B3n
2 Sobre esto, puede verse el capítulo I sobre la alimentación en el tratado malikí de jusrisprudencia islámica, al-Risāla, de Ibn Abi Zayd al-Qayrawāni, traducido por Ali Laraki y disponible en https://tariqa-tijaniyya.es/fiqh_Risala_10.html
3 Una de ellas procede del Mzāb y está recogida por Abenójar y Khirennas (2016: 163-165).
4 No hemos encontrado referencias oficiales del porcentaje, pero sí se habla de entre un 25% y un 30% en la página del Institut National des Langues et Civilisatons Orientales. https://www.inalco.fr/langues/berbere-langues-berberes
5 Según el Office National des Statistiques de Argelia. https://www.ons.dz/IMG/pdf/Demographie_Alg2020_2023.pdf
6 Los fonemas consonánticos que aparecen en los cuentos son: b (oclusiva bilabial sonora), w (semiconsonante bilabial), m (nasal bilabial), f (fricativa labiodental sorda), t (oclusiva dental sorda), ṭ (oclusiva dental sorda velarizada), d (oclusiva dental sonora), ḍ (oclusiva dental sonora velarizada), ḏ̣ (fricativa interdental sonora velarizada), s (sibilante alveolar sorda), ṣ (sibilante alveolar sorda velarizada), z (sibilante alveolar sonora), ẓ (sibilante alveolar sonora velarizada), l (lateral), ḷ (lateral velarizada), r (vibrante), ṛ (vibrante velarizada), n (nasal dental), š (chicheante prepalatal sorda), ž (chicheante prepalatal sonora), y (semiconsonante prepalatal), k (oclusiva palato-velar sorda), g (oclusiva palato-velar sonora), q (oclusiva uvulo-velar sorda), x (fricativa posvelar sorda), ġ (fricativa posvelar sonora), ḥ (fricativa faringal sorda), ʕ (fricativa faringal sonora), ʔ (oclusiva glotal sorda), h (fricativa glotal sorda).
7 No hemos encontrado pares opuestos ṛ r como en Saïda (Marçais, 1908: 25-26).
8 Sobre esta asimilación y algunas de las siguientes dentales, véase Marçais (1908: 22).
9 Sobre las asimilaciones que sufre n, véase Marçais (1908: 27).
10 Véanse Marçais, 1908: 11 y Guerrero (2015: 222).
11 Véase Cantineau (1960: 74).
12 Nombre del personaje de este cuento. Literalmente «la hierba verde frutero».
13 Es el nombre de una ciudad.
14 Voz compuesta de ḥdīd «hierro» y el sufijo -ān, empleado en adjetivos, nombres de acción y algún plural. Hace referencia al protagonista, que era muy astuto, como el hierro; la ogresa no conseguirá derribar la barraca que hace, la cual debía ser de hierro.
15 < tāʕḥa.
16 < tətʕašša biyya.
17 < ṣaḥḥa.
18 < bāġya.
19 < ʕša.
20 = žwārīnha.
21 < ḥāža.
22 < mən.
23 «Personaje de un cuento», «enano», «pigmeo» (Beaussier, 1958: 782).
24 «balar, mugir, bramar», en forma primera significa «gritar»» (Beaussier, 1958: 583).
25 < ġādi.
26 < āna.
27 En el cuento «La cabra y las cabritas, Azza y Maazouza» (Aceval, 2003: 194) aparece este personaje, que es descrito como «un viejo sabio» que «pasaba su tiempo meditando en el bosque, aconsejando y explicando a la gente que venía de todos los sitios a exponerle sus problemas». También tiene el sentido de «administrador», participio del verbo dǝbbaṛ «resolver, gestionar» (Beaussier, 1958: 322 y Madouni-La Peyre, 2014: 176).
28 < tāʕhum.
29 < ūžhha.
30 < ṣaḥḥa.
31 < ṣaḥḥa.
32 Aquí parece que interviene uno de los hermanos que ha sido capturado por la ogresa.
33 Se refiere a un ataúd.
34 < ʕšiyya.
35 < ṣaḥḥa.
36 < īšīra.
37 “Cuscús grueso, del tamaño de un guisante, preparado con harina de trigo, echado en una olla en la que cuecen la carne y las verduras del tiempo” (Beaussier, 1958: 48).
38 < mṣakkra < msǝkkra.
39 No hemos sabido el significado de esta voz. Quizás se trate del verbo sra - yəsri “ir”, “partir” (Beaussier 1958: 295).
40 < yəṛḥam.
41 < zādət.
42 Los hombros representan el respaldo o el apoyo de alguien.
43 Ni siquiera nuestra informante nos ha podido decir qué significa este nombre. Sólo podemos conjeturar diciendo que se trata de la raíz {srž} «ensillar», de donde viene sǝrž «silla de montar» o srīža «albarda elegante para montar las mulas» (Beaussier 1958: 467-468), seguida del sufijo -ān empleado en la construcción de algunos adjetivos, en nombres de acción o en algunos plurales. Puede que haga referencia a aquel que tenía una montura elegante, ya que se dice que partió sobre su caballo en peregrinación.
44 < bāš.
45 < ʕša.
46 < āna.